Al igual que la semana pasada, hoy me toca hablaros de una película que, como la semana pasada ocurría con  ‘El Fraude’, nos habla de un vencedor caído y ahogado entre los largos tentáculos del capitalismo, pero en ésta ocasión la película es mejor, mucho mejor. Cambien a Richard Gere por otro galán más moderno y joven, Robert Pattinson.

‘Cosmópolis’ es el nuevo y polémico film del polémico director David Cronenberg. Tras su paso por la sección oficial de Cannes y tras su frío recibimiento tanto en él como en Estados Unidos, llega éste viernes a las pantallas españolas. Antes de continuar, debo decir que ‘Cosmópolis’ es un film que tiene todas las de no gustar al espectador y al crítico. Irritante y pedante hasta límites inexplorados en el séptimo arte. Pero debo decir que yo pertenezco al grupo de gente al que ‘Cosmópolis’ les ha gustado. Así que no creáis que ésta película expresa el sentimiento general hacia la adaptación de la novela de DeLillo (que yo no he leído, por cierto), sino que se trata de más que nunca una crítica que expresa mi opinión personal. Pues eso, ¿nos subimos a la limusina del director de ‘Un método eligroso’?.
Cronenberg nos propone un viaje sobre ruedas. Una (casi) road movie enmascarada. Un drama (casi) coral. Y teje, una biblia particular en la que vemos el apocalípsis o la caída de un villano salvador a través de diversos pasajes, en forma de encuentros fugazes con varios personajes, que se entrelazan y entremezclan en un pastiche de filosofía cínica e inteligencia densa y potente que puede resultar virtuoso o asquerosamente aburrido y pedante. Y es que pedante, es. E irritante. Y denso. E incluso cínico. Lo es. Lo sabe Cronenberg, y lo sabemos todos.
Porque podría dividir ésta crítica en muchas partes. Una por cada encuentro o pasaje. Algunos son endiabladamente geniales y otros no lo son tantos. Por una parte nos encontramos con una escena final sublime en la que gozamos de un Paul Giammatti soberbio, con una charla entre Samantha Morton y Pattinson llena de jerga financiera en la que resulta imposible entrar pero entre la que encontramos un fin mucho más simple y accesible, y no por eso menos genial y veraz, y por otro lado descubrimos varios “pasajes” llenos de potencia erótica (el encuentro con Juliette Binoche, el affaire entre Pattinson y Patricia McKenzie, o los inútiles intentos de intentar hacer el amor por primera vez con su nueva mujer, interpretada por Sarah Gadon). A pesar de que el tráiler nos hacía creer todo lo contrario, lo único que no se hace presente en ‘Cosmópolis’ es una acción frenética. El film es pausado, denso, avanza tranquilamente pero sin dar ningún respiro.

Humor negro. Acidez…, ¿o aridez?. No estamos ante una película fallida. Me niego. Una película fallida debe tropezar en su intento de conseguir lo que se propone, Cronenberg no lo hace. Camina cual funambulista por un delgado cable y muchas veces se balancea peligrosamente, pero no llega a precipitarse al vacío. Cronenberg sabe lo que hace. Sabe por dónde camina. Sabe qué tiene que hacer para mantener el equilibrio. Quizás Cronenberg se hubiese “dado en los morros” de no haber tenido apoyos. Y sus apoyos son sus actores, liderados por el ídolo de multitud de jóvenes, Robert Pattinson.

Probablemente estáis entre las personas reacias a ver el film por la presencia de éste joven. Pues si su interpretación en ‘Bel Ami’ era un golpe en la mesa por parte del actor, ‘Cosmópolis’ supone una declaración de intenciones, una confirmación, un grito al cielo. Porque en ‘Cosmópolis’ nos encontramos con un Pattinson que interpreta y construye de manera semi-perfecta su personaje y nos regala a un sucio seductor, a un brillante y joven economista con aires de filósofo, que llega a dar asco. Dentera. Por el que llegamos a sentir pena, en otros momentos.
En definitiva, Cronenberg construye un cuento sobre caídas, sobre descensos al infierno. Retrata las visiones que tuvo Don Delillo ,allá por 2003 (cuando escribió la tormenta en la que se basa el film) sobre la tormenta que se nos avecinaba, de manera asfixiante y sin concederse ningún tipo de licencia, de manera literal, apasionadamente. La apuesta visual que nos propone ésta cinta es impactante, gracias a una fotografía brutal y a una partitura. Colabora a que el resultado final te atrape y te ahogue hasta el final. Colabora a que ésta sea una película tan obtusa, tan enrevesadamente simple. Y es que tras esa mata de lenguaje intelectual, tras esa barrera aparentemente inaccesible, el alma de ‘Cosmópolis’ es mucho más simple. Más cercana. Más sentida. Menos fría.
‘Cosmópolis’ es una película extremadamente irritante. Pero… ¿acaso la crisis de valores que estamos atravesando no resulta, también, irritante?. Cronenberg narra un naufragio, un naufragio por ambición… ¿o no?. Estamos ante una obra maestra imperfecta, un clásico que sienta mal, como un tartazo en la cara. Y todo… por un corte de pelo.
Título Original: Cosmopolis Director: David Cronenberg Guión: David Cronenberg (basada en la novela de Don DeLillo) Música: Howard Shore Fotografía: Peter Suschitzky Interpretes: Robert Pattinson, Sarah Gadon, Paul Giamatti, Kevin Durand, Abdul Ayoola, Juliette Binoche, Emily Hampshire, Samantha Morton, Patricia McKenzie, Mathieu Amalric Distribuidora: Vértigo Films Fecha de Estreno: 11/10/2012