Hace años que Oliver Stone no levanta la cabeza, tenemos que retrasarnos hasta hace cerca de hace quince años para encontrar el último título interesante de su filmografía: Un Domingo Cualquiera. Desde aquella videoclipera y acelerada crónica acerca de la decadencia llevada al mundo deportivo, parece como si el realizador hubiera entrado en su propia decadencia. Nos encontramos con un periodo en el que el realizador ha firmado películas tan lamentables como Alejandro Magno, W. o World Trade Center. Dónde a veces parece más centrado en asuntos políticos que en su cine, y no nos asombra nada cuando viene de promoción al festival de San Sebastián y parece disfrutar más hablando de política que de cine. Y no es por que en muchas de sus películas no trate de plasmar el mismo mensaje político que nos fascinaba en Platoon o Nacido el cuatro de Julio, si no por que parece que ha perdido su toque para contar historias. En Salvajes se desprende de la rama política, intenta hacer una película más alejada a su compromiso, pero el resultado, pese a ser de lo más reseñable de su filmografía en los últimos años, vuelve a ser bastante malo. Nos vuelve a mostrar a un Oliver Stone completamente perdido.

Pese a que Stone intente presentarnos la trama como un puzle complicado, realmente es lo mismo que nos conocemos ya bastante bien de tantas veces que ha sido contado. Dos chavales, completamente distintos, uno es un violento soldado, el otro un activista preocupado por el mundo, comparten novia y también una plantación de marihuana en Laguna Beach. El problema llegará cuando El Cartel mexicano se cruce por el camino, secuestre a la chica y les pida el dinero. Ellos por supuesto no se quedaran de brazos cruzados e intentaran programar su venganza. Una trama que podría haber dado para adentrarse dentro del sistema interno de El Cartel. La película pide a gritos una tendencia más política, un estudio sobre el comportamiento de los capos mexicanos que se escapen de fácil cliché latino en el que reincide. Resulta curioso que precisamente un director como Stone renuncie a politizar la película sobre todo cuando lo hace en pos de buscar un hiper-estilismo nada favorable y que tiene complejo de reality de la MTV. Con un ritmo extenuante que se acaba haciendo extremadamente cansino y que no se ve ayudada para nada por una duración que se antoja eterna.

Los más que discutibles créditos de Shane Shalermo, guionista de Aliens vs Predator 2 y Don Winslow, escritor de la novela original, pueden ser en parte culpables del mal funcionamiento de la película. Ambos llenan a la película de diálogos pomposos y bastante ridículos, con la que la arrancan por completo de la realidad. Salvajes nunca se siente una película creíble por que no te crees la forma que tienen de hablar los personajes, por que es difícil tomarse en serio a nadie que diga: “Yo tengo orgasmos, él tiene guerrasmos”. Todo en ella suena de una forma terriblemente artificial, inverosímil, como una marcianada, pero que al contrario de lo que ocurría, por ejemplo, con el Sherlock de Garci, busca su lugar en la tierra, un lugar que nunca encuentra. Y por si fuera poco las ansías de crear una trama compleja la hacen perderse en sí misma, cuando en realidad todo lo que cuentan es más sencillo de lo que parece. La necesidad de dar un paso en falso al final de la película, no hace más que remarcar el titubeo constante de un guión que no se sostiene ni siquiera usando las peores trampas. Y tampoco ayuda en exceso que Stone trate de marear con sus juegos de cámara, que busque parecerse a Tarantino sin esconderlo, pero con un tratamiento de la violencia que poco tiene que ver con el del realizador de Pulp Fiction.

Ni siquiera la eficiencia de Stone para confeccionar buenos casting consigue salvar a una película que corre suerte desigual con un reparto irregular. En parte resultón con una pareja protagonista divertida y con mucha química con Taylor Kitsch y el chico Kick-Ass, Aaron Johnson. A otras espectacular, con un Travolta que destila carisma y buen hacer, mientras que presume sin tapujos de alopecia y sobrepeso. Y a ratos insoportable, con un sector latino bastante nauseabundo, con unos excesivos Del Toro y Hayek. Y lo peor de la película, una Blake Lively, cuya nasal narración en off acaba terminando por ser bastante horripilante, y con un personaje que se parece más al de Gossip Girl que al de The Town. Salvajes es una película tramposa, cargante, pero aún así y gracias a que no la importa pasarse de rosca, consigue regalar algún momento bastante canalla y divertido. Que nos podamos referir a Salvajes como lo mejor de su realizador en años habla bastante mal de la decadencia de un realizador que otrora demostrará tener uno de los discursos políticos más interesantes de Hollywood.

Título Original: Savages Director: Oliver Stone Guión: Shane Salerno, Don Winslow, Oliver Stone Música: Adam Peters Fotografía: Daniel Mindel Interpretes: Taylor Kitsch, Blake Lively, John Travolta, Salma Hayek, Aaron Johnson, Emile Hirsch, Benicio Del Toro, Joel David Moore, Trevor Donovan, Mía Maestro, Demián Bichir Distribuidora: Universal Fecha de Estreno: 28/09/2012