James Watkins debutó en el largo arrasando con la terrible y angustiosa Eden Lake, inexplicablemente inédita en España, en aquella una pareja (Kelly Reilly y un por entonces absoluto desconocido llamado Michael Fassbender) veía como lo que en principio iba a ser un idílico fin de semana en un lago acaba en una tragedia brutal a manos de un grupo de chavales encabezados por Jack O’Conell. Mientras que el espectador se dejaba cautivar por lo pavoroso de las imágenes de las que era testigo, su director, muy inteligente aprovechaba para lanzar una crítica feroz no sólo a la forma de educar a los hijos de hoy en día. En ella había ecos del Deliverance de Boorman y de La Naranja Mecánica de Kubrick, el terror que desprendía a causa de la violencia mostrada era una nimiedad comparada con el duro mensaje que lanzaba, a día de hoy, apenas cuatro años después de haberla realizado Eden Lake ya se ha encumbrado como película de culto y no es para menos.

En su segunda película Watkins sigue por el sendero del terror, pero lo hace de una forma substancialmente distinta, que la película lleve el sello de la Hammer no es ninguna casualidad, Watkins se aferra a esto para mostrarnos una cinta de terror de corte clásico, alejado del terror gráfico heredado de la saga Saw que hoy puebla nuestras pantallas. La mujer de Negro es la historia de un joven abogado que tiene que partir unos días a una ciudad para acabar de gestionar los tramites de venta de una casa cuya dueña acaba de fallecer, al llegar allí verá como todo toma un cáliz de un color distinto cuando en esa casa de la que nadie quiere hablar y de la que le piden constantemente que se alejen, aparezca una mujer de negro de la que nadie parece querer saber nada. No podemos evitar que esta fantástica historia de casas encantadas nos recuerde mucho a Poe, mucha culpa también la tiene su acertada ambientación en el siglo XIX, ayudada por supuesto de una majestuosa dirección artística.

Sin acompañarse de ningún tipo de florituras, Watkins nos sumerge rápidamente en un atmósfera terrorífica, lo hace ya antes de llevarnos a esa casa plagada de fantasmas que protagonizará la historia, impregnando en todos esos personajes que pueblan el misterioso e inquietante pueblo al que se traslada el protagonista un aura terrorífica, que se incrementa por supuesto cuando nos sumergimos de lleno en la oscuridad de esa casa inhabitada, terrorífica, horrible, de esas que se construyen para ser el germen de las historias de terror. James Watkins consigue hacer algo que hace mucho tiempo que no me pasaba y es el sentir auténtico terror durante bastante tiempo y de forma constante, durante todas esas increíbles escenas nocturnas en una casa que imprime un malrollismo continúo, del que te hace cagarte por la pata abajo. Consigue ir aún más allá con la historia añadiendo una carga personal en el personaje principal, que si bien no acaba de cuajar como compromiso emocional, si consigue inquietar aún más al personal en sus repercusiones más secundarias. De no ser por la escena final de La Mujer de Negro, que destila una ñoñería propia de Steven Spielberg y que era absolutamente innecesaria, es posible que el sabor que me hubiera dejado esta muy interesante propuesta hubiera sido aún mayor.

Daniel Radcliffe consigue quitarse de encima el estigma de Harry Potter, lo hace con una actuación deslumbrante, digna de la más clásica escuela de interpretación británica, consigue que pensemos en él como Daniel y no como Harry algo que posiblemente se convierta en un punto de inflexión importante en su carrera. Por su lado Watkins también demuestra ser un talento en ciernes, demostrando que se mueve con la misma solvencia en un terror actual e implicado que en una vertiente mucho más clásica y que hacía tiempo que no veíamos. Y la Hammer empeñada en resurgir de sus cenizas cual ave fénix, nos trae una historia merecedora de llevar su sello, que nos recuerdas a aquellas viejas historias de fantasmas que nos contaba la productora británica, y posiblemente haya encontrado el camino para volver a ser lo que era, éste está precisamente en ofrecer lo que nadie ofrece ahora, ofrecer lo que ella ofrecía antes.

Título Original: The Woman in Black Director: James Watkins Guión: Susan Hill Música: Rolfe Kent Fotografía: Eric Steelberg Montaje: Dana E. Glauberman Interpretes: Daniel Radcliffe, Ciarán Hinds, Roger Allam, Sophie Stuckey, Janet McTeer Distribuidora: Aurum Fecha de Estreno: 17/02/2012