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Los Coen han conseguido crear un estilo en el cine que se ha consolidado a lo largo de los años. El pasado 2010 fue protagonista de una nueva producción de los hermanos, Valor de ley llegaba a la gran pantalla y no se trataba de un remake del filme de 1969 con John Wayne como principal icono de cartel. Los Coen lo habían dicho, iban a hacer una versión totalmente diferente de la novela de Charles Portis, nunca antes vista, algo mucho más personal, con Jeff Bridges a la cabeza.

La historia se basa en lo mismo, tras el asesinato de su padre, Mattie Ross (Hailee Steinfeld), una chica de catorce años buscará venganza. Para ello contrata los servicios del sheriff Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un borracho de gatillo fácil. Juntos intentarán apresar al criminal con la ayuda de LaBoeuf (Matt Damon), un ranger de Texas que también quiere atrapar a este hombre para juzgarlo.

Con 10 nominaciones a los Oscar no puedes esperar nada malo, están los Coen, está Bridges y está Damon, aunque es curioso ver cómo los principales atractivos de Valor de ley acaban pareciendo secundarios eclipsados por el talento de la joven Steinfeld. A mi parecer el ritmo del filme de los Coen es el principal problema, comienza exponiendo muy bien la historia, vamos conociendo a los personajes y en especial el gran carisma de Mattie (Hailee), pero enseguida la lentitud se impone. Sobran muchas escenas en las que Bridges lo único que hace es contar batallitas de juventud, escenas que carecen de sentido y que se podrían haber aprovechado de otra manera. Termina con intensidad, muy emotiva, quizá demasiado para la frialdad del principio, ocurre todo en cinco minutos y quizá sea algo precipitado. No desencaja porque los Coen saben organizar una película a la perfección pero considero que se debería haber recortado tiempo de otras escenas e invertirlo en un final más sólido. De igual modo, es una película donde todo tiene cabida, hay crudeza, humor negro, pistolas, caballos, territorio indio, un bueno cabroncete y una niña que lo es aún más.

TRUE GRIT

Los alrededores son espectaculares, la ambientación maravillosa y las actuaciones muy enriquecedoras, a pesar de que Bridges recuerde más a Lebowski que a Cogburn. Tiene cierto encanto, un western que no es western pero pretende serlo con grandes resultados. Valiente película para un género que debe revitalizarse con películas así.

Personalmente, es la película de los Coen que menos me parece de los mismos, conserva ese humor retorcido que les llevó a la gloria con Arizona Baby o El gran Lewboski, aunque en menor medida. A pesar de todo Joen y Ethan Coen siguen siendo unos genios. True Grit no es tan trascendente como cabía esperarse pero consigue su objetivo.

Me defraudó porque esperaba demasiado de los hermanos, no es en absoluto una mala película pero ahí queda eso. Entiendo los 0 premios de las 10 nominaciones.