La industria del videoclip en ocasiones nos descubre grandes talentos para el cine. En el 2016 fueron varios los críticos norteamericanos que incluyeron en su ranking de las mejores películas del año Lemonade, una pieza de arte musical de aproximadamente 1 hora que condensaba al completo el trabajo discográfico de la imbatible Beyoncé. Esa no fue la única, pero sí la más vistosa obra de Melina Matsoukas en la dirección de videoclips. El debate entre si era una película musical o un mero videoclip aún dura, pero lo que nadie fue capaz de poner en duda es el virtuosismo y el buen hacer de una autora que a la vista estaba tenía mucho que ofrecer. Ahora, cuatro años más tarde llega su esperado debut en el largometraje con Queen & Slim, un trabajo de una factura visual impecable y de una relevancia social incontestable.

Las relaciones y el amor en los tiempos del Tinder dan lugar a que dos atractivos desconocidos afroamericanos tenga una primera cita en un restaurante de carretera de su localidad, pero cuando de camino a casa son asaltados por la policía sin motivo aparente, se verán en la necesidad de matar al agente en defensa propia iniciando así una huida en carretera que transformará sus vidas y la de muchos otros para siempre. Con esa sugerente premisa de rabiosa actualidad Melina Matsoukas asienta las bases de su ópera prima en donde un fuerte activismo racial y social sirven de catalizador para dar sentido a una preciosa road movie que rescata el dúo de Bonnie & Clyde para revisitarlo en clave icono racial que instigará una necesaria revolución social.

El viaje inesperado de nuestros protagonistas – una prometedora abogada interpretada por la debutante Jodie Turner-Smith y un joven ciudadano ejemplar a quien da vida el siempre interesante Daniel Kaluuya – recorrerá la américa bella y segregada del sur en donde kilómetro a kilómetro se darán cuenta de cómo su viaje será el legado para futuras generaciones que encontrarán en ellos el alma pérdida del activismo inicial que tuvieron las panteras negras. Un legado por la igualdad racial que se volverá más rabioso y radical cuanto más injusticias caen día tras día a la población afroamericana.

La virtuosa fotografía de Tat Radcliffe y el contundente guión de la activista Lena Waithe (conocida para el gran público por su peculiar personaje libre de cualquier estereotipo de género en Ready Player One, Steven Spielberg, 2018) potencian el importante discurso racial de Matsoukas en un portentoso debut que recoge el legado de trabajos tan excepcionales como el de Moonlight, La balada de Beale Street (Barry Jenkins) o la formidable Detroit (Kathryn Bigelow, 2017) para trasladarlos a un contexto más urbano y callejero. Sin lugar a ninguna duda el mayor acierto de Queen & Slim recae en su potentísima escena inicial y en su poético y devastador desenlace, mientras que su mayor error o su pega más evidente es la de una narración algo desasosegante que sobre todo en el segundo acto queda algo lastrada por una reiteración que no termina de arrancar hasta su destacable tercer acto.

Una elección de casting estupenda y un urban style que entronca maravillosamente con la atmósfera racial y jazz de Nueva Orleans sirven como formidable carta de presentación de una autora destacable que ya con esta su primera película demuestra tener mucho y muy bueno que contar. Poned la pista sobre Melina Matsoukas porque algo me dice que Queen & Slim ha sido solo el comienzo de un viaje cinematográfico que estoy ansioso de realizar.

Título original: Queen & Slim Director: Melina Matsoukas Guión: Lena Waithe, James Frey  Música: Devonte Hynes Fotografía: Tat Radcliffe Reparto: Daniel Kaluuya, Jodie Turner-Smith, Chloë Sevigny, Bokeem Woodbine, Gralen Bryant Banks, Roger Petan, Kenneth Kynt Bryan, Sturgill Simpson, Roman Armstrong, Thom Gossom, Calvin Williams, Colby Boothman Distribuidora: eOne Films Fecha de estreno:  21/02/2019