Han pasado 20 años desde que el precoz Sam Mendes recogiera sus dos Oscars por American Beauty y sacudiese desde dentro a la sociedad norteamericana y a una industria que se rendía ante una película que criticaba todo aquello en lo que se asentaban sus principios. Un hecho que no fue casualidad, y que solo alcanzaba a atisbar el enorme talento del que Mendes era capaz. Ahora dos décadas más tarde y después de algunas de las mejores películas norteamericanas del siglo XXI (Camino a la perdición, 2002 y Revolutionary Road, 2008) regresa con el film bélico pluscuamperfecto 1917. Una película que enaltece y reinventa el género de una forma como solo es capaz de hacer un genio.

1917 es de esas películas que huelen, que resuman a clásico, pero que a su vez hace uso de las más modernas técnicas cinematográficas para contar una historia que desconocíamos y que probablemente ya hayamos visto anteriormente, con la única diferencia de que ahora no la vemos, sino que la vivimos. Sam Mendes nos arrastra hasta el campo de batalla de la IGM, en donde seguimos el minuto a minuto de dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman) en plena misión imposible, la de atravesar el territorio enemigo para entregar un mensaje a un superior y que evitar un devastador ataque contra cientos de soldados, entre los que se encuentra el hermano del propio Blake.

Con esta premisa 1917 narra una historia bonita y sencilla (con la que el público conectará sí o sí) rodada con una espectacularidad y una factura apabullantes, que logran convencer al espectador de que está en medio del campo de batalla. Es cine en su máxima expresión y un espectacular escaparate en el que cada minuto cuenta. Un cuidadisimo montaje que intercala dos (casi imperceptibles) planos secuencias y en el que el brillante director de fotografía Rogers Deakins firma uno de sus mejores trabajos y con diferencia los planos más bellos y apabullantes de este año. Nunca antes una película bélica había sido capaz de capturar la esencia y la angustia del campo de batalla con la precisión y la capacidad de inmersión que Mendes y su equipo capturan en 1917.

Un solvente reparto que logra destacar incluso en medio de tal espectacularidad técnica, se suman a una inspiradisima partitura de Thomas Newman que completan una película perfecta que por momentos es mucho más que cine, es realidad.

Una intensa cuenta atrás, que bien pareciera el minuto a minuto del viaje del héroe en una travesía atestada de peligros en las que demostrará su valentía y su humanidad que hará que el público conecte con un sentimiento y un género cinematográfico que nunca había estado tan vivo. Un despliegue audiovisual digno de la mejor sala y pantalla de cine, que se ha visto recompensada con dos Globos de Oro a mejor película (drama) y mejor director y 10 nominaciones a los Oscar que la posicionan como una de las máximas favoritas a las categorías reina. Aunque independientemente de que gane o no, no cabe ninguna duda de que Sam Mendes firma la película más espectacular y sobresaliente del año.

Título original: 1917  Director: Sam Mendes Guión: Sam Mendes, Krysty Wilson-Cairns Música: Thomas Newman Fotografía: Roger Deakins Reparto: George MacKay, Dean-Charles Chapman, Mark Strong, Richard Madden, Benedict Cumberbatch, Colin Firth, Andrew Scott, Daniel Mays, Adrian Scarborough Distribuidora: eOne films Fecha de estreno:  10/01/2020