Meses después de ver el desenlace de Vengadores: Endgame. y semanas posteriores del estreno de Spider-Man: Lejos de casa, llega a Amazon Prime Video la esperada The Boys, basadao en un cómic creado por Garth Ennis y Derrick Robertson, los mismos que crearon el cómic Preacher (Predicador).

No es un cómic muy famoso en España, ya que aquí conocemos más a los de Marvel y DC, así que estaríamos hablando de un cómic que se rodea de un público pequeño y  selecto. La idea de adaptar The Boys ha estado siempre sobrevolando en la órbita de la televisión estadounidense, hasta que Amazon se hizo con los derechos de ella en 2017 con Evan Goldberg y Seth Rogen como Showrunners. Al igual que hicieron con Preacher, también de Ennis y Robertson.

La serie empieza con Hughie (Jack Quaid), un inofensivo dependiente de electrodomésticos que pierde a su novia debido a un daño colateral producido por un superhéroe llamado A-Train. De está forma conocerá a Butcher (Karl Urban), un ex-agente de la CIA que recluta a un grupo de gente para vengarse de los superhéroes, conocido como The Seven, y destapar los secretos ocultos de la corporación Vought.

Y ahora viene la gran pregunta…¿MERECE LA PENA LA SERIE ‘THE BOYS’?

No me he leído los cómics, pero puedo decir Absolutamente sí, estamos ante una serie que respira aire fresco en cuanto al género, porque nos encontramos ante una sátira al género de superhéroes, ya que The Seven es una clara referencia a La liga de la justicia de DC, porque contamos con Homelander como Superman, A-Train como Flash, Maeve como Wonder Woman, Profundo como Aquaman o Black Noir como Batman.

Este grupo está rodeado de un establishment brutal como pasa en Marvel con sus superhéroes, realizando una saga de películas, merchandising de cualquier tipo, visitas a hospitales, conferencias… Un sinfín de buenas intenciones que esconde un reverso tenebroso como es la corrupción, la corrupción del poder para conseguir un propósito y oficializar a los superhéroes, convirtiéndoles en mezquinos, ególatras y perversos, pasándose a ser los villanos de la función. La serie no solo crítica a la corrupción de las altas esferas, sino también a la crítica moral, social y a las religiones del mundo, con referencias a los abusos de Harvey Weinstein sin edulcorarlo con temática NWO.

También destaca mucho el alto contenido de violencia, capturando el espíritu del cómic, mostrándonos desmembramientos, sangre por doquier y cosas más burras que es mejor que veáis, sin llegar a desviarnos la mirada de la pantalla. Esto significa que sea una serie orientada a adultos, así que absténganse los niños.

Otro punto a favor de la serie es el número de episodios, 8 episodios de 1h, eso hace que nos la traguemos de una sentada en 1 día o 2. Si bien es cierto que en su parte central parece que la trama no avanza,  teniendo una sensación de pesadez por lo que se está viendo, pero levanta el vuelo gracias a Homelander (Antonny Starr), desvelando su oscuro pasado, y Starlight (Erin Moriarty), una inocente chica que pasa el casting de Vought para incorporarse a The Seven hasta que se da cuenta que no es oro todo lo que reluce. Esto hace llamarnos la atención, dejándonos con ganas de más y ver el siguiente episodio.

En cuanto su factura técnica, estamos ante una producción que no tiene nada que envidiar a las producciones del Universo Cinematográfico de Marvel o del Universo DC. Incluso la serie se nos presenta en scope, algo que le da espectacularidad de más y que estamos ante un producto serio, nada que ver con las series de CW como Arrow, Flash o Supergirl.

The Boys es una de las grandes sorpresas de este año, llegando a cumplir con las expectativas generadas desde hace un año, dando una bocanada de aire fresco al género de superhéroes, llegando a superar a las series de la factoria Marvel de Netflix, exceptuando a Daredevil y Punisher, que no dejará descontento a nadie. Aparte de haberse confirmado una segunda temporada de The Boys.