Cinco años sin películas de Lars Von Trier son muchos años. El danés odiado por muchos y amado por otros tantos ha regresado para realizar la obra más sádica y autorreferencial de toda su filmografía y es – como no podía ser de otra manera – una nueva e incómoda obra maestra. La casa de Jack es la primera película que el autor filma después de retirarse del mundo del alcohol y proclamarse “sobrio por primera vez en años”, y aunque muchos pensarán que ojalá nunca hubiese dejado la bebida, lo cierto es que esta es su película más intelectual y susceptible de ser tan filosófica como egocéntrica.

Prácticamente desde su primera película Lars Von Trier se ha encargado de que cada uno de sus títulos no estuviese exento de polémica, es su sino y nunca lo ha ocultado. Su nombre está asociado irremediablemente a la polémica y eso le ha dotado de un estatus de autor que le permite hacer todo lo que le da la gana y que todos hablemos siempre de él. Con estos antecedentes era de esperar que su última cinta en la que repasa aleatoriamente 12 años de la vida de un psicópata en el Nueva York de finales de los años 70, fuese como mínimo impactante y plot twist: lo es. La casa de Jack es una enfermiza e implacable genialidad en la que el danés explora los límites de lo prohibido y la trasgresión cinematográfica al retratar los crímenes de un asesino que recuerda mucho a su tocayo Jack  apodado como “el Destripador”.

Un irreconocible y espeluznante Matt Dillon se mete en la piel de un asesino que le vale la que es de lejos la mejor interpretación de toda su carrera. Un personaje que mata porque le gusta y por satisfacer una necesidad extrema de narcisismo que le lleva a justificar sus crímenes como una obra de arte para la posteridad. Una sobrecogedora ola de crímenes que Von Trier representa en cinco episodios alternos escogidos al azar que culminan con el paseo en la barca de Virgilio a través de la laguna Estigia, de camino al séptimo círculo del Infierno de Dante. Un viaje que el director aprovecha para que Virgilio, aquí personificado en el actor Bruno Ganz “Verge”, sea la conciencia del asesino y cuestione los sucesos perpetrados por Jack antes de llegar al último círculo del Infierno y conseguir la salvación. Aunque esto último no sea más que un intento fallido de arrepentimiento. Una escena que sirve para calcar milimetro a milimetro la impresionante obra pictórica del genio Delacroix titulada La barca de Dante (1822), un momento que automáticamente se convierte en una de las secuencias más bellas y gloriosas rodadas jamás en la Historia del Cine.

La última obra maestra de Lars Von Trier desafiará vuestros estómagos y capacidad para mantener la vista centrada en la pantalla, pero sobre todo conectará con todos y cada uno de vosotros porque a medida que las conversaciones entre Verge y Jack se produzcan, el director lanzará más de un dardo envenenado a todo aquel capaz de criticar su obra y tildarla de machista, misógina y excesivamente narcisista. La casa de Jack es tan autoconsciente de su enorme ego que Von Trier se cita a sí mismo y autorreferencia en una portentosa escena que a lo largo del memorable clímax final intercala y sobre explica algunas de los momentos más icónicos de toda su filmografía, algo que efectivamente solo el puñetero genio y loco de Lars Von Trier puede hacer y conseguir que encima le aplaudamos hasta dejarnos las manos.

Sí, La casa de Jack es incómoda, dura, desagradable y rocambolesca, pero es todas esas cosas y también una de las películas más valientes y bellas que se hayan visto en años, siendo además uno de los retratos más íntimos y mejor desgranados de cómo funciona la mente de un psicópata. Es una película para la posteridad y un reflejo del profundo asco que siente el director por un porcentaje de la sociedad que cada vez está más corrompido y deshumanizado a causa del egoísmo y el narcisismo.

Título original: The House that Jack Built Director: Lars Von Trier Guión: Lars Von Trier  Fotografía: Manuel Alberto Claro Reparto:  Matt Dillon, Bruno Ganz, Uma Thurman, Riley Keough, Sofie Gråbøl,Siobhan Fallon, Ed Speleers, Osy Ikhile, David Bailie, Yu Ji-tae, Marijana Jankovic,Robert G. Slade Distribuidora: Golem