En nuestro país habitualmente se tiende a enaltecer los trabajos de aquellos directores que hacen por y para nuestro cine, a menudo teniendo más en cuenta a la persona como director que a su trabajo en cada película. Por adelantado dejo constancia que yo no soy de esos, me encanta el cine español, me encanta el cine (y la persona) de Rodrigo Cortés, pero su última película es aún más decepcionante cuanto más pienso en el excelente trabajo que ha hecho antes de embarcarse en semejante empresa.

Tras el muy  notable debut en el largometraje de Rodrigo Cortés con El Concursante (2007), y la muy interesante Buried (Enterrado), (2010), posiblemente uno de los más curiosos y mejor resueltos ejercicios de nuestro cine, llegó su definitivo salto a Hollywood con la no tan exitosa Luces Rojas (2012). Pero tal salto ha supuesto en la práctica algo así como un pacto con el Diablo, que ha provocado que su última y ambiciosa película, co-producida con nuestro país, sea no solo su peor película, sino una de las peores películas que han llegado este año a nuestras carteleras. Blackwood se vende como cine de terror y poderoso relato gótico, pero no es ni una cosa ni la otra. Es la penosa adaptación de una popular novela titulada Down a Dark Hall y firmada por Lois Duncan, que en palabras del propio director “es una ligera adaptación del concepto de la novela”.

La cuarta película de Rodrigo Cortés es un thriller que juega entre la fina línea que separa la autoparodia de lo nefasto, y cae por su propio peso irremediablemente más hacia el lado de lo nefasto. Un grupo de cinco peculiares estudiantes “problemáticas” se ven obligadas a ser internadas en Blackwood, un centro de habilidades y talento para personas especiales. Este centro funciona como “alternativa  a la cárcel” y está regentado por una estricta institutriz interpretada por una Uma Thurman en horas muy, pero que muy bajas y que ¡tiene acento francés! Un papel claramente inspirado en el de Natalia Millán en esa fantasía de serie de ficción que fue El Internado y que de forma involuntaria te viene constantemente a la cabeza durante la agotadora hora y 36 minutos que dura esta película.

El secreto que esconden los muros de Blackwood es interesante sobre el papel, pero en su desarrollo resulta más fácil entenderlo como un efectivo intento de serie B por parte de su director y actrices, que como una adaptación juvenil de una popular novela que ¡sorpresa! está producida por Stephenie Meyer (autora de la saga Crepúsculo) y que ni por esas funciona como guilty pleasure para quinceañeros. El mayor interés de la cinta recae en los límites de lo chanante en lo que puede caer la interpretación de Uma Thurman y en lo muy loco que es su giro final. Pero ambas razones resultan insuficientes para soportar su intensa y torpe dirección.

Las habilidades del buen hacer de Cortés están sepultadas bajo una historia superflua que juega a  no saberse tomar en serio, pero que en algún momento vislumbra maestría en algún que otro plano muy estético y muy bien rodado. Sus encuadres y contraplanos nos recuerdan que detrás de semejante cuadro hay un autor, pero que queda supeditado a las consecuencias que implica firmar con una major. Dando como resultado una sosa película que parece haberse gestado a principios de los 2000, cuando todas las productoras se empeñaron en tratar de reproducir el éxito de Lauren Films y la posteriormente conocida como Miramax Films y sus muy exitosas entregas de la saga Scream que pusieron de nuevo de moda el slasher adolescente.

Blackwood probablemente no convencerá ni a los fans de la novela original, ni a los seguidores del género porque es un constante “quiero y no puedo”, que sea hace sorprendentemente larga y tediosa con un desenlace del que lo mejor que se puede decir es que es una locura.

Título original: Down a Dark Hall Director: Rodrigo Cortés Guion: Mike Goldbach, Chris Sparling Música: Víctor Reyes Fotografía: Jarin Blaschke Reparto:   Uma Thurman, AnnaSophia Robb, Isabelle Fuhrman, Noah Silver, Rosie Day, Kirsty Mitchell, Taylor Russell, Victoria Moroles, Jim Sturgeon Distribuidora: eOne Films