La última película de Ramón Salazar es una de esas películas que se ganan el condescendiente apelativo de “es tan buena que no parece española”. Lo cierto es que estamos ante una película tan exquisita y sublime, como original y distinta a todo lo que se hace en el cine español. Su factura es tan áspera que perfectamente podría estar encuadrada dentro de la filmografía de un autor europeo como Ruben Östlund, o incluso del maravilloso Thomas Vinterberg.

La enfermedad del domingo es con mucha diferencia el mejor trabajo de su director Ramón Salazar, que aquí además de estar detrás de la cámara, también firma el guión, logrando un notable resultado en ambos menesteres. Una película que presenta el reencuentro de dos mujeres que llevaban sin verse las caras durante treinta y cinco años. Por un lado una adinerada madre que disfruta de una buena posición social (Susi Sánchez) y por otro una hija con una vida que no le corresponde y con un secreto que necesita contar (Bárbara Lennie). Pero como ocurre muchas veces en la vida real, no es fácil decir aquello que sientes por más que lleves más de treinta años repasándolo en tu atormentada cabeza.

Principalmente sobre eso trata esta formidable película, sobre la incapacidad de decir aquello que queremos decir y sobre el enorme poder que tienen aquellos silencios que protagonizan algunos de los momentos más importantes de tu vida, en los que no hace falta hablar, porque al situación ya lo hace muy bien por sí sola. Algo que funciona como uno de los mejores elementos dentro de este precioso drama y que les sirve a sus actrices para trasmitir un dolor demoledor que irremediablemente te atrapa y no te deja escapar. Salazar no subraya las emociones para que funcionen como elemento catalizador en el espectador, él simplemente muestra la realidad descarnada de esa niña en busca de respuestas y de afecto, y de esa madre que no se reconoce en un pasado que ójala pudiese borrar.

La enfermedad del domingo recuerda a esos dramas fríos en la línea de El invitado de invierno Alan Rickman (1997), o La muerte y la doncella, Roman Polanski (1994) , pero en un tono y forma completamente personal y artesano. Salazar cuida cada plano, cada encuadre y cada una de las líneas de las escasas conversaciones para hacerte participe de una historia tan ajena como irremediablemente propia. Un trabajo que destaca en cada uno de sus muy bien rematados empeños y que presenta un poderoso duelo interpretativo de dos actrices inmensas que lo dan todo para que no te olvides de ellas una vez hayas abandonado la sala de cine.

La soledad, la huída y la conciencia son expuestas en esta despiadada carta de amor a la maternidad firmada por un sensacional Ramón Salazar. La enfermedad del domingo logra realizar una obra exquisita, autoconsciente de su teatralidad y tremendamente dura y tosca. Una estupenda película con reminiscencias Dickensianas sobre el pasado y lo que pudo haber sido y no fue.

Título original: La enfermedad del domingo Director:  Ramón Salazar Guión:  Ramón Salazar Música: Nico Casal Fotografia: Ricardo de Gracia Reparto:   Bárbara Lennie, Susi Sánchez, Miguel Ángel Solá, Greta Fernández, Richard Bohringer, David Kammenos, Fred Adenis Distribuidora: Caramel Films Fecha de estreno:  23/02/2018