Joyeux Noël, publicada como Feliz Navidad en España, es una película de 2005 que cuenta una historia basada en unos hechos reales que ocurrieron durante la Nochebuena de 1914. En plena Primera Guerra Mundial, en varios puntos del frente occidental, en el que se enfrentaban el ejército alemán contra la resistencia francesa y sus aliados, varios pelotones de soldados establecieron una tregua que abarcase esa sagrada noche para los cristianos. Este hecho, y ya en base a la visión de los creadores de esta película, provocó que los acontecimientos de fraternización entre los supuestos enemigos se prolongasen en el tiempo. Así, la película muestra todos los entresijos de esta particular situación a través de la cual trata de enviar un mensaje de hermandad entre los pueblos, haciendo referencia a las similitudes entre la situación de los soldados de ambos bandos, enviados a matarse por orden de los que más lejos viven la realidad de la guerra, sus superiores.

Una de las grandes virtudes de esta película es que, gracias a este formato de fraternización entre los enemigos que hace, le permite ser una de las pocas historias bélicas que existen que no toman partido claro por uno de los dos bandos. Es decir, dista mucho de establecer una línea clara entre los buenos y los malos, y pasa a tratarlos como iguales, como personas sometidas a una tesitura muy difícil de superar. Para ello, decide centrarse en varios personajes de cada uno de los ejércitos, y mezcla las historias de los tenientes al mando de cada bando con la de un cantante de ópera alemán, dos hermanos escoceses y el cura de su parroquia y un soldado francés cuya madre vivía apenas a una hora de distancia del frente. Gracias a los momentos que pasan juntos, acaban por darse cuenta de que es mucho más lo que les une que lo que les separa, escenificando el clímax de la situación cuando uno de ellos dice que “morir mañana será aún más absurdo que morir ayer.”

Así, entre momentos de camaradería y los momentos de tensión propios de la guerra se desarrolla Feliz Navidad, moviéndose entre hechos que ocurren con cierta previsibilidad y otros que encogen el corazón. La película le da más importancia al mensaje que a la propia narrativa de la misma, y hacer eso con un mensaje tan potente es un claro acierto, puesto que las historias de los personajes son solo normalidades, como visitar a una madre, dentro de la anormalidad de una guerra tan cruel como la Primera Guerra Mundial. Como lo importante de la película es su mensaje y no su narrativa, y como todos sabemos cómo y cuándo acabó la Primera Guerra Mundial, me voy a permitir un pequeño spoiler, que no debería condicionar a nadie a ver este gran film. Este spoiler es que, incluso al final, por muy agridulce que sea la conclusión de la historia de estos soldados, queda patente que el hecho de recuperar la humanidad perdida tras las atrocidades cometidas y sufridas, marcó un cambio en sus vidas posteriores.

De este modo, sin duda, lo mejor de la película es que lo que plasma, ese compañerismo que se crea entre enemigos, esa rebeldía en contra de lo establecido cuando lo establecido va en contra de todo lo humano que tenemos. Resulta muy bonito saber que lo que enseña el film ocurrió en la realidad, probablemente no así, probablemente no durante tanto tiempo, pero este tipo de gestos hace ver que la esperanza queda incluso en los momentos en los que la moral humana ha descendido hasta límites insospechados. No obstante, de forma paradójica, lo peor de la película, lejos de cualquier crítica hacia ella misma, es también, que lo que cuenta, ocurrió en realidad.