Nuevo trabajo del director James Ponsoldt, basado en la novela homónima de Dave Eggers. En esta película se narra la historia de la empresa multinacional El Círculo, que, a base del esfuerzo de sus trabajadores, se ha convertido en la compañía más influyente a nivel mundial. La clave de su éxito es un novedoso sistema operativo llamado TrueYou que, gracias a una tecnología muy avanzada, es capaz de unificar todos los datos de los usuarios en torno a una única cuenta electrónica. De este modo, el fin último que persigue El Círculo es un mundo totalmente interconectado y en el que la transparencia sea la piedra sobre la que construir una mejor convivencia. Sin embargo, las controversias no tardan en aparecer y las revelaciones que se acaban por descubrir ponen en jaque al nuevo sistema.

Hasta aquí todo muy bien; parece la típica “película de corporaciones”, en la que una empresa crea un invento que es a priori la panacea, pero que en realidad oculta un oscuro secreto, entonces la/el protagonista lo descubre y destapa toda la trama. No obstante, en el caso que nos ocupa, la película cuenta en su argumento con bases más parecidas por ejemplo a La Ola (Dennis Gansel, 2008), en el que se produce un proceso de fascistización en torno a un grupo de individuos. Así, los dirigentes de la entidad abogan por la pérdida de la privacidad, por la integración grupal total y por la creación de una masa concentrada en torno a un sistema único. Además, para lograrlo se producen persecuciones contra los disidentes que quieren vivir fuera de la doctrina de la transparencia. Estas prácticas, evidentemente, no se realizan de forma drástica, pero quizá eso sea lo más preocupante del mensaje, que no radicaliza la respuesta hacia este tipo de sistemas, tanto que puede llegar a confundir a un espectador despistado.

La tecnología se utiliza como el elemento conductor de esta corriente de pensamiento surgida en El Círculo. Gracias a unos avances medio reales medio futuristas, las nuevas técnicas permiten el control total del individuo. La integración de la tecnología en la historia está muy bien llevada a cabo y hace que la temática se renueve y tenga cabida en la época moderna. Tiene un toque de ciencia ficción, pero a la vez es bastante realista, por lo que invita a considerarla como una posibilidad a corto plazo, y más teniendo en cuenta el gran auge que están viviendo las redes sociales y la unificación de la personalidad en torno a un ideal único recogido en metadatos.

Lo cierto es que la película es curiosa y da que pensar. Quizá el enfoque que se le da al tema no sea el más correcto, especialmente a la hora de presentar la moraleja final, pero al menos puede provocar la reflexión en el espectador. Podría incluso, por temática, pasar por un capítulo de Black Mirror, aunque le falta la crudeza que destila la serie creada por Charlie Brooker. Parece como si en la rotación de directores que suelen emplear ese tipo de series con historias que duran un capítulo, en esta ocasión los encargados de producirlo hubiesen sido los trabajadores de Disney. El caso es que esta mezcla funciona a ratos, pero cae constantemente en la previsibilidad y llega un momento en el que se hace bastante larga (que, de hecho, lo es, dura 1 hora y 50 minutos). Por lo tanto, al final nos queda otra película más, un aprobado raspado que flojea por la carencia que tiene de interés incluso aun tratando un tema bastante interesante. Mucho más recomendable por el debate que pueda generar tras su visionado que por la película en sí.

Título original: The Circle Director: James Ponsoldt Guión: James Ponsoldt Música: Danny Elfman Fotografía: Matthew Libatique Reparto:    Emma Watson, Tom Hanks, John Boyega, Karen Gillan, Bill Paxton, Patton Oswalt,Ellar Coltrane Distribuidora: DeAplaneta Fecha de estreno:  05/05/2017