Transfiguration,

Transfiguration, Michael O’Shea

La jornada del sábado noche dio una auténtica recompensa a aquellos que decidieron recordar el espectáculo de visionar en la gran pantalla Aliens de James Cameron. La proyección de la misma se vio precedida por la aparición sorpresa del actor Michael Beihn, un clásico en los papeles secundarios de muchas cintas de acción de los ochenta y noventa como la propia Aliens, Terminator 2 o La Roca.

El domingo ha comenzado con el pase de Transfiguration, cinta que participa en la sección oficial del festival. Ópera prima del director estadounidense Michael O´Shea, consiste en un ejercicio de filantropía y conflicto emocional en la piel de un adolescente convertido en vampiro que se ve inmerso en un continuo debate interno sobre la irracionalidad y la injustificación de los actos que realiza presa de la profunda adicción que sufre hacia la sangre humana. Si bien la cinta posee una gran sobriedad y una puesta en escena de pavorosa y sorprendente humildad, su gran baza se encuentra en el homenaje que realiza a los grandes clásicos de este género, vertiendo sus aptitudes hacia una completa admiración por parte del protagonista hacia la curiosidad que producen estos seres que tanto han fascinado e intrigado a grandes directores del séptimo arte. Una cinta veraz y carismática en su forma que plantea en base a su sencillez un conflicto de gran profundidad resuelto con un desenlace a la altura de la mismo.

Museum

Museum, Keishi Ohtomo

En segundo lugar, hemos podido disfrutar de la premiere de Museum, del director japonés Keishi Ohtomo, el cual ha estado presente en la proyección de la cinta. Se trata de un thriller policíaco de gran factura en el que un detective se enfrenta a un completo y perfecto asesino en serie y a la incansable búsqueda del mismo. Bajo las órdenes de un guion sencillamente espléndido, la película nos mueve por diferentes conceptos dominados por un ritmo perfecto que no permite decaer la tensión en ningún momento. Desde la introducción de los personajes hasta la búsqueda del famoso porqué del asesino, Museum atrapa durante las más de dos horas que la convierten en una poderosa película del género. A caballo entre historias como las que presentan cintas como Seven o La isla mínima, bebe de lo mejor del género para casar con una dirección más que sólida en pro de buscar respuestas a continuas incertidumbres que se plantean por sí solas. Un puzzle macabro y genial que se convertirá en cinta de culto con el paso del tiempo. Imprescindible y firme candidata al premio de la Sección Oficial del festival.

Train to Busan

Train to Busan, Yeon Sang-Ho

Por último, y como broche de oro, hemos podido disfrutar en la sala Retiro del pase de Train to Busan del director surcoreano Yeon Sang-Ho. Bajo la premisa del conocido y excesivamente utilizado cliché de un problema en un laboratorio biotecnológico y su correspondiente fuga, la película nos adentra en una continua batalla por la simple supervivencia de un grupo de viajeros que realiza un convencional trayecto entre dos ciudades del país asiático. Lo que podría parecer desde su inicio como el clásico refrito del genero Zombie, se convierte en un absoluto disfrute un desternillante ejercicio de gran cine que hará las delicias de cualquier amante del género. El metraje da lugar a las situaciones más inverosímiles que podamos imaginar, y es que se denota que el director ha dejado rienda suelta a los más descomunales excesos en una historia que los pide a gritos. Todo ello bien mezclado y agitado con grandes dosis de tensión y una sublime precisión técnica, con un gran uso de una excelente banda sonora y un montaje absolutamente dinámico que visten de etiqueta para saciar el hambre de quien desee disfrutar como nunca con una película que ha renovado un género de por sí estancado.