Ice Age: El gran cataclismo - Una franquicia desgastada al máximo

Si nos remontamos allá por los inicios de los años 2000 encontraremos una buena variedad de buenas películas de animación que se han convertido en ya clásicos de la animación. Entre ellas se encuentra Ice Age: la edad de hielo, estrenada en 2002 por parte de Blue Sky Studios y la Fox, que fue un éxito de taquilla y también cosechó muy buenas críticas. A partir de ahí, la franquicia se ha ido explotando y desgastando más y más hasta llegar a esta quinta entrega de la saga dónde, si ya habíamos presenciado signos de fatiga en la creatividad en la tercera y cuarta entrega, sería muy amable decir que en la última película estrenada este viernes está solamente “desgastada”.

Para esta película, el ya famoso Scrat acaba causando por su afán de hacerse con la preciada bellota que una lluvia de meteoritos amenace con acabar con la tierra, y ahí es cuando Manny, Sid, Diego y todos los demás personajes (añadidos durante toda la saga) se embarcan en la misión de evitar que eso ocurra y poder salvarse. Hay bastantes cosas que llaman la atención del espectador, como por ejemplo la cada vez menor presencia del personaje de Sid, que comenzó siendo uno de los estandartes estrella en la franquicia, y ya con el paso de los años hemos visto que ha ido yendo a menos en pro de otros secundarios. Ocurre lo mismo con el personaje de Diego, dejando solo a Manny y su drama familiar como el único original que se mantiene con presencia protagonista. Esto da a entender el afán de los creadores por intentar evitar la sobreexposición de unos personajes que hemos visto en ya 4 películas, en pro de buscar un poco más la innovación y evitar el agotamiento de las fórmulas utilizadas. En parte se consigue, pues el personaje más divertido, interesante y atractivo es Buck (con la voz del inigualable Simon Pegg), la comadreja cazadora de dinosaurios que se nos presentó en la tercera parte de la saga, y que aporta los mejores momentos y los más creativos en el film. A parte de ello, todo lo demás es vuelta a hacer más de lo mismo, mismas fórmulas, mismos sistemas, mismos chistes, mismas intenciones y mismo aburrimiento. Ya parece ser incluso que ni siquiera los buenos gags de Scrat pueden salvarlo (pues este sigue siendo la estrella máxima de Ice Age).

Ice Age: El gran cataclismo - Una franquicia desgastada al máximo

Dejando aparte que los momentos de diversión y comicidad bien planteada son escasos, cayendo incluso en la auto parodia del sistema que funcionaba con los Looney Tunes, el aspecto más bien dramático, o serio si se prefiere, peca de ser algo que hemos visto millones y millones de veces. Obviamente, tampoco es un punto en el que una franquicia como Ice Age deba centrarse mucho, pero sí que cuando hay que explicar algún valor o sintetizar la temática del film, ayuda que aquello que explicas sea algo interesante, como ocurría en la primera película de todas. Aquí se trata de mostrar una sucesión de gags, muchos sin gracia, sin correlación alguna entre ellos y con un contexto sobre el valor de la familia, la separación de hijos y padres con el tiempo y del amor. La forma de explicar todo ello roza lo extremadamente clásico y conservador, y no estoy seguro que con los tiempos que corren sea la forma más adecuada de hacerlo.

Ice Age: El gran cataclismo supone la confirmación, de nuevo, de una franquicia que debería haber acabado hace años. Ya se ha cruzado el umbral de repetición, pesadez y desinterés por cualquiera de las aventuras de sus personajes, aunque nunca dejará de ser una decente película para ir a ver con tus hijos al cine.

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Ficha técnica:

Título original: Ice Age: Collision Course Director: Mike Thurmeier, Galen T. Chu Guión: Michael Berg, Aubrey Solomon, Michael J. Wilson Música: John Debney Fotografía: Renato Falcão Reparto:  Ray Romano, John Leguizamo, Denis Leary, Adam Devine, Jesse Tyler Ferguson, Max Greenfield, Nick Offerman, Keke Palmer, Josh Peck, Simon Pegg, Jennifer Lopez, Queen Latifah Fecha de estreno:  15/07/2016