El cine de Martin Scorsese es probablemente uno de los más influyentes en la cultura cinematográfica de los dos últimos siglos. Su filmografía es meritoria por razones cinematográficas, pero también culturales. No creo equivocarme si afirmo que el imaginario de sus personajes ocupa un lugar de referencia masculina junto a los de El padrino (Francis Ford Coppola, 1975). Por ello que alguién como él, un autor y también un protector del Cine, estrene una película de casi 4 horas desde una plataforma tan accesible como es Netflix, es algo para celebrar. Y es que El irlandés es por encima de todo la consagración de un estilo, de un género y de un imaginario con el todos, en mayor o menor medida, hemos aprendido a ver y amar el Cine.

Hombres con principios pero solo para algunas cosas. Hombres que son gangsters, amigos y padres de familia. En el cine de Scorsese sus protagonistas no son buenas personas, pero tampoco malas. Están en medio de una escala de grises en donde responden a su propio y particular código moral que se rige por la lealtad. El irlandés narra la historia de la vida de Frank Sheeran y a su vez la Historia de América a través de los ojos y las armas del crimen organizado. Sheeran (Robert De Niro) es un ex veterano de guerra que aprendió a vivir como sicario y se acabó convirtiendo en una de las piezas fundamentales del complejo engranaje del crimen organizado del país. Íntimo amigo y “apadrinado” del legendario líder sindicalista y capo de la mafia Jimmy Hoffa (Al Pacino) ahora en su vejez y desde su retiro, cuenta cómo jugó un papel fundamental en la época dorada del Nueva York de las bandas de gángsters tan icónicas del cine de Sergio Leone, Coppola y por supuesto del propio Scorsese.

El irlandés en esencia todo lo que hemos visto en el cine de Scorsese hasta el momento, pero elevado a su enésima potencia. Su cuidadisima narrativa, su solemne puesta en escena  de esas que se dice hacen que respire a clásico, su impresionante trío protagonista y su absoluta autoconciencia de ser un cine único en su expresión más extensa y absoluta, convierten al último film de Scorsese en una de las mejores películas de este 2019 y en por supuesto una de sus más rotundas obras maestras. Que una película así esté pensada para exhibirse en una plataforma es una decisión muy lógica, dejando a un lado la pureza única que tiene una sala de cine. Pues sus casi 4 horas de metraje se notan y se sienten y aunque en ningún momento decae el interés por parte del espectador, hay que adentrarse en ella asumiendo que es una obra de una duración pensada para el formato doméstico.

Scorsese nos habla de la mafia, del crimen organizado, del alto precio del poder y de sentimientos tan humanos y necesarios como el amor y la amistad. Y lo hace desde su película más humana y profundamente cercana. Robert De Niro en su completa esencia da vida a un hermético Frank Sheeran que roza la perfección en ese trágico retrato de la amistad junto a un destacadisimo Al Pacino que pocas veces ha estado tan convincente como haciendo aquí de Jimmy Hoffa. Pero es el secundario de auténtico lujo Joe Pesci quien se lleva el gato al agua en una de esas interpretaciones que en el momento exacto en que la estás viendo, sabes con certeza que hará Historia. Su apabullante presencia y su magistral capacidad para dar vida a Russell Bufalino es para colocar al lado del mítico Don Vito Corleone de Marlon Brando en El padrino.

El irlandés es una película que retrata emociones extremas en situaciones de angustia o incluso miedo por las consecuencias de formar parte de la compleja telaraña que se extendía a través de la mafia de principio de los 70. Pero en en los momentos de silencio y recogimiento cuando vislumbra la excelencia narrativa. Su retrato de la soledad del hombre blanco y el miedo al fracaso social es maravilloso. La secuencia inicial con la que comienza la cinta, y que da lugar a su estructura circular, ya te prepara para ver una película de una elegancia y presencia de esas que ya prácticamente no quedan en el cine del nuevo Hollywood.

Sin duda El irlandés es una obra inconmensurable en la que un reflexivo y emotivo Scorsese repasa los títulos más referenciales de su género favorito y rinde un homenaje a su (ahora) conclusiva filmografía. Es su indiscutible obra magna y sin exagerar, una de sus mejores películas.

Título original: The Irishman  Director: Martin Scorsese Guión: Steven Zaillian Música: Robbie Robertson Fotografía: Rodrigo Prieto Reparto: Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci, Stephen Graham, Harvey Keitel, Bobby Cannavale, Anna Paquin, Ray Romano, Kathrine Narducci, Jesse Plemons, Jack Huston Distribuidora: Netflix Fecha de estreno:  27/11/2019