BATMAN v SUPERMAN

Con el estreno de El hombre de acero, Warner se vio metida de lleno en un problema. Era imposible reconocer otro fracaso apenas unos años después de Linterna verde, pero no sólo eso, sino que sería la segunda oportunidad frustrada de llevar al cine el universo DC tras una película de Superman tras el batacazo de Superman Returns. Ya que los números, pese a no ser para tirar cohetes, tampoco eran realmente negativos, DC decidió seguir para adelante con sus intenciones, sabiendo que otra oportunidad frustrada tiraría al traste cualquier opción de seguir la estela de Marvel. No cabe duda de que la idea de reunir a Batman y a Superman en una misma película debe de haber rondado las oficinas de Warner durante décadas, lo que seguramente no podían esperar que la primera vez que los dos superhéroes más famosos de la historia del cómic se juntasen fuera por la necesidad de que el murciélago salvase al hombre de acero en algo que iba mucho más allá del mero argumento. Pero la jugada ha funcionado, lo mejor de Batman v Superman: El amanecer de la justicia, es que deja claro como quiere que sea ese próximo universo y no sólo funciona bien, sino que tiene suficiente alma como para no recordar el ya trazado por Marvel, pero la gran cuestión aquí es: ¿Se conseguirá hacer crecer lo que tan bien se ha plantado? No sabemos aún la respuesta

Porque El hombre de acero era una película con un montón de fallos, y empezar a realizar una secuela desde ahí es algo complicado. Es El hombre de acero lo que supone el mayor lastre para Batman v Superman: El amanecer de la justicia. La película es coherente con lo planteado anteriormente y que realmente no está lejos de lo que Warner siempre ha dicho desear para su Universo DC Cinematográfico, con ese tono solemne y mucho menos festivo del de los personajes de Marvel. Pero allí donde en El hombre de acero encontrábamos un claro problema de enfoque a la hora de encontrar el tono adecuado con el que narrar la historia, aquí nos encontramos con una película que empezando en aquel punto partida, además de manera literal porque empieza justo en el clímax final de El hombre de acero, va poco a poco tratando de encontrar cuál es la forma de la que quiere ser contada hasta conseguirlo. El proceso es largo, especialmente durante una primera hora algo estirada en la que David S. Goyer y Chris Terrio parecen tener miedo a la hora de explicar el encuentro entre los dos titanes y tienen que alargar de cada escena de manera excesiva. Lo peor de todo es que jamás logran explicar bien los motivos del odio entre ambos, y es que pese a intentar a recurrir a aquel “¿Quién vigila al vigilante?” de Watchmen, al final acaba pareciendo un duelo entre dos moteros de bar para demostrar quién la tiene más grande. Por suerte cuando esto pasa la película ya ha encontrado cuál es su lugar y ni siquiera es algo que acabe molestando.

BATMAN V SUPERMAN

Porque al final la gran mano, con la que mejor sabe jugar la película, es la del espectáculo. Es ahí donde por fin consigue distanciar de El hombre de acero, porque aquí la acción está narrada con ese toque ¿serio?, ¿adulto?, ¿solemne?, que ya tenía aquella, pero la película demuestra que con una buena narración de las escenas de acción, pero sobre todo con un buen planteamiento de la historia, este tono es absolutamente compatible con la mayor de las espectacularidades. El tramo final de Batman v Superman: El amanecer de la justicia son 40 grandes minutos de cine de acción, un cine de acción que aprende la máxima, dejar que la historia siga fluyendo mientras que se controla que el ritmo no decaiga. Pero no sólo es espectacular cuando la gran pelea se lleva a cabo, sino que lo que aún más importante, es mucho más espectacular cuando hay que coordinar los trabajos de los tres personajes. Su acto final es una auténtica fiesta en el que Batman, Superman y Wonder Woman demuestran entenderse a la perfección. Incluso a Henry Cavill se le nota verdaderamente más cómodo cuando puede compartir el protagonismo y quitarse de encima toda la presión.

Sí, Batman v Superman es una película que empieza donde lo dejo aquel desastroso El hombre de acero, pero que acaba en el punto desde donde ese universo debe empezar a crecer a partir de ahora. Es una película sobre cambios, capaz de traer lo peor como herencia, como esa horrible Lois Lane a la que tiene que dar vida Amy Adams, un personaje usado en exceso y que llega a ser un incordio inoportuno, además de bastante cargante. Pero justo en lado contrario nos encontramos lo que sí debe ser, porque el Lex Luthor al que da vida Jesse Eisenberg es brillante, no sólo estamos ante un villano perfectamente construido (en todos los aspectos, esa banda sonora operística que acompaña al personaje suena jocosa y es sensacional), sino que Eisenberg saca lo mejor de su repertorio, estudia con cuidado la interpretación de Gene Hackman en la primera Superman y crea un Luthor terrorífico y desequilibrado a caballo entre la terrorífica genialidad creacionista de Victor Frankenstein y la demencia propia de los villanos del asilo Arkham. También Affleck sorprende dando vida a un Batman crepuscular, quizá menos de lo que la propia historia parece requerir, pero el actor no sólo cumple a la perfección con el traje (y la armadura) del murciélago, sino que también le imprime un cariz tormentoso arrastrado de las cicatrices del pasado. Batman es sin duda el héroe que más adaptaciones ha tenido a la gran pantalla, esta es la novena vez y al sexto actor al que vemos en fundirse en mismo traje. Es fácil pensar que es demasiado. Quizá lo mejor de este Batman, la versión más distinta que hemos visto hasta ahora, es que tiene un pasado que desconocemos, no estamos conociendo al hombre desde que decide ponerse el traje, sino mucho tiempo después de tomar esa decisión.Esto hace que el espectador quiera conocer más sobre su aflicción, algo que para una franquicia que trata de abrirse paso es sin duda un logro importante.

Batman V. Superman: Dawn Of Justice

Podríamos calificar a Batman v Superman: El amanecer de la justicia como una película de transición. Como una puerta que trata de filtrar los errores cometidos y encontrar sus aciertos. Y después de dos horas y media podemos decir que la película consigue pasar de ser la secuela de El hombre de acero al inicio de La liga de la justicia que queremos ver. Porque indudablemente hay errores aún que pulir, empezando con un Zack Snyder al que considero un buen director pero que parece no haber acabado de entender a sus personajes. O quizá ha sido todo obra de Affleck (fan confeso del personaje creado por Bob Kane) y Terrio (colaborador habitual de Affleck y guionista de Argo) que han tenido que llegar para arreglar el desaguisado. Pero por fin parece que la cosa carbura, ahora solo falta que Escuadrón suicida consiga mantener estas buenas sensaciones.

3.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Batman v. Superman: Dawn of Justice Director: Zack Snyder Guión: David S. Goyer, Chris Terrio Música: Hans Zimmer, Junkie XL Fotografía: Larry Fong Reparto: Henry Cavill, Ben Affleck, Amy Adams, Laurence Fishburne, Jeremy Irons, Holly Hunter, Diane Lane, Gal Gadot, Jesse Eisenberg Distribuidora: Warner Distribución Fecha de estreno: 23/03/16