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Este año no hemos podido asistir al Festival de Berlín, pero como hacemos todos los años, os dejamos con una recopilación de crónicas realizadas por la prensa española. En el primer día de la Berlinale, ¡Ave César! de los Hermanos Coen ha sido la encargada de abrir el festival con aspavientos en la mayoría de críticos. 

¡Ave César!

Si se quiere, la cinta es un homenaje el cine clásico de principios de los 50.Scarlett Johansson podría ser una émula de Esther Willliams; George Clooney, un aprendiz de Gary Cooper con falda de centurión; Channing Tatum, quizá Gene Kelly, y Ralph Fiennes, la parodía más acertada y descacharrante que jamás imaginó nadie de Laurence Olivier. Ahora vuelvan a leer la frase anterior y, a poco que jamás hayan pisado una sala de cine alguna vez, reconozcan que la propuesta es difícilmente mejorable. No lo es.

El resultado es una película que se disfruta al borde de la butaca entre el frenesí, el disparate y la sensación cierta de que, nos pongamos como nos pongamos, todo está perdido.

Luis Martínez, El Mundo

Toda la película transcurre en un terreno en el que parece que va a echar a volar. Se queda en el parece. Como cuando Whitlock-Clooney se pone a actuar de verdad, a interpretar con drama y sensibilidad su papel de preboste romano, y el público desea que les pase lo mismo a los Coen: remontad el vuelo. No ocurre, y el soufflé acaba quedándose sin aire.

Gregorio Belinchón, El País

En ella encontramos un reparto repleto de estrellas (Josh Brolin, George Clooney, Tilda Swinton, Scarlett Johansson) al servicio de una historia que homenajea, aunque desde una perspectiva indudablemente irónica, los vericuetos del día a día del Hollywood clásico y sus intrigas internas para seguir alimentando al público a toda costa con la siguiente producción de su línea de montaje. Todo con la muy precisa integración de elementos metanarrativos como recurso cómico, observando los rodajes y los trucos detrás de ellos, revelando las contradicciones de sus mismo proceso de creación de la ilusión de la ficción.

El problema de esta divertida demostración de ingenio de sus directores y guionistas es que han dejado atrás gran parte de su capacidad crítica para reducirse a mirar de forma excesivamente amable y nostálgica los intrincados tejemanejes y politiqueos del sistema de estudios, demostrando unas ambiciones que flirtean con la intrascendencia.

Ramón Rey, VOS Revista

A diferencia del cuarto largometraje de los Coen, claramente superior, ¡Ave, César! es más nostálgica que crítica. (…) n su particular homenaje (bañado en nostalgia) de un Hollywood idílico, utópico, no corrompido, los Coen revelan la fórmula que tiene que seguir todo aquel director, actor o productor que quiera dedicarse al cine. El séptimo arte nace del deseo de maravillar –digámosle magia y entretenimiento– a partir de una serie de imágenes que no deben perder su voluntad artística. Se trata, pues, de la conjunción entre espectáculo y belleza.

Carlota Moseguí, Otros Cines

Está entre los mayores de los Coen menores. Para entendernos, es mucho mejor que The Ladykillers y Crueldad intolerable y algo peor que Quemar después de leer. Es, por supuesto, una película extraña. El tráiler puede llamar a engaño, porque la Universal la ha vendido como una comedia. Lo es, pero no del todo. Hay en ella ecos de “Un tipo serio”, una de sus cintas más enigmáticas.

Sergi Sánchez. Fotogramas

Por un lado,incluye algunas de las escenas más divertidas de toda su carrera; o al menos desde El gran Lebowski. Por otro, en realidad es más una colección de escenas que una película propiamente dicha.

Nando Salvá, Cinemanía