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Dope, la nueva película de Rick Famuyiwa, narra la historia de tres amigos de un conflictivo barrio de Los Angeles que atraviesan su último año de instituto y que accidentalmente se ven envueltos en una delirante trama de narcotráfico que condicionará todos sus planes y pondrá a prueba su ingenio para sobrevivir y salir adelante.

Mezclando un ferviente gusto por el hip-hop de los noventa y continuas referencias a la cultura pop de las últimas décadas, el guion de Dope –escrito también por Famuyiwa- destaca no sólo por su gamberra y despreocupada mezcla de géneros, sino también por salir airosa de dicha mezcla y funcionar sorprendentemente bien. De esta forma, y a pesar de que el tono de la historia va y viene, la película sorprende por ese desvergonzado a la par que crítico retrato de una adolescencia que se ve forzada a madurar por todas las circunstancias que la rodean, las cuales no son siempre justas.

Uno de los aspectos que más aprecio de Dope es que sabe aprovechar bien el tiempo que dedica a cada tema y a cada personaje, de forma que todo discurre de forma muy fluida y entretenida, apoyándose a su vez en un “ultra-moderno” montaje que a menudo recurre a redes sociales o a canales como Youtube para estimular la narración. Así pues, queda un enérgico ejercicio visual que podrá ser fácilmente tachado de “videoclipero”, pero que funciona de acuerdo a lo que se propone y a lo que cuenta. Asimismo, la función gana bastante haciendo uso de una potente banda sonora plagada de éxitos de hip-hop, añadiendo mucho ritmo a las secuencias en que aparece.

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Respecto de los personajes, me quedo con una de cal y una de arena. Por un lado, me interesa mucho el chico protagonista; sus motivaciones, frustraciones y anhelos quedan claros en todo momento, y evoluciona de un modo coherente e inteligente, todo lo cual se ve reforzado por una carismática y entrañable interpretación. Por otro lado, el resto de personajes –quizás con el de Zoë Kravitz como única excepción- queda incomprensiblemente desdibujado y delegado a un segundo plano, desde el cual sólo funcionan como bisagra para que la trama fluya. De hecho, me quedo con la miel en los labios al ver desaprovechado el potencial presente en alguno de los personajes secundarios. En este sentido, creo que a menudo la película brilla con más intensidad y luz propia cuando deja a sus personajes “a la deriva” en esa aparente anarquía narrativa que de vez en cuando atraviesa el film que cuando se centra en el conflicto principal.

Dope comprende un optimista y naif –a veces demasiado- alegato adolescente esmerado en demostrar que el éxito depende casi exclusivamente de cuestiones individualistas y de voluntad personal, subrayando que las circunstancias que te rodean no deben detenerte, por muy duras que sean. El clásico cuento del sueño americano, básicamente. Por otra parte, creo que su relato acaba tomándose demasiado en serio a sí mismo, traicionando en buena medida los desordenados principios sobre los cuales se sustenta el film. Aun así, pese a las diversas contradicciones que tienen lugar en su discurso, Dope es una película que sabe cómo contagiarte de su energía y personalidad gracias a su creativa propuesta visual, su estimulante narración y entrañables personajes.

Como decía la canción, “Smells like teen spirit”. Y a droga, pero ese es otro tema.

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Ficha técnica:

Título original: Dope Director: Rick Famuyiwa Guión: Rick Famuyiwa Música: Germaine Franco Fotografía: Rachel Morrison Reparto: Shameik Moore, Tony Revolori, Kiersey Clemons, Blake Anderson, Zoë Kravitz,ASAP Rocky, Kimberly Elise, Tyga, Chanel Iman Distribuidora: Sony Fecha de estreno: 11/12/15