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Señalado por Glenn Kenny (rogererbert.com) como “uno de los directores más atractivos y distintivos de los últimos 20 años”, Michael Winterbottom presenta El rostro de un ángel, su última cinta que se estrena hoy en España. Un meta relato sobre la polémica muerte de Meredith Kercher a manos de Amanda Knox y su novio por aquel entonces, Raffaele Sollecito, y todo el proceso judicial que se desencadena a partir de este hecho. En medio de todo este tinglado mediático aparece como una vaga sombra de sí mismo Daniel Brühl, que da vida a un cineasta venido a menos que acude a Siena a escribir una película sobre el asesinato. Durante el largo tiempo que pasa en la ciudad italiana, Brühl se ve envuelto en un devenir de acontecimientos que le ayudarán a darse cuenta de que realmente no quiere (ni puede) narrar algo que falta a la verdad. La premisa, potente en su período de gestación, se vuelve vacua e inconclusa, saltando por todos los géneros cinematográficos posibles: no es un thriller, pero tampoco una comedia, se salta las directrices para colgarle la etiqueta de historia romántica y tampoco le importa no encajar en los límites del drama. Todo vale para un director, Winterbottom, que se viene arriba con un asesinato como telón de fondo y que intenta abarcar demasiado en muy poco tiempo.

Siena, Italia. Nos encontramos en plena eclosión del caso Kercher (Elizabeth Price en el film) y de las consecuencias mediáticas que éste desencadena. Thomas Lang (interpretado por un inverosímil Daniel Brühl) acude a la ciudad comisariato para rodar una película de ficción tomando el caso como eje central. Esta premisa le sirve a Winterbottom para reflexionar sobre uno de los temas (recurrentes en su obra) que más parece obsesionarle: el respeto a la verdad. Lang se pasa entonces media película entre las piernas de Beckinsale (que da vida a la escritora Barbie Latza Nadeau, autora del libro Angel Face) y otra media entre los abrazos de Cara Delevingne (una joven camarera cuyo rol en la cinta no acaba de discernirse del todo), para intentar romper con la maldición de la hoja en blanco y comenzar a escribir. Debido a la pobre interpretación de Brühl no sabemos realmente cual es el objetivo o conflicto del protagonista, que divaga por las calles de la ciudad sin rumbo pero echando mucho de menos a su hija. Ah si, y dando muchos besos. Si en la serie de Antena 3, Gran Hotel, cada secuencia daba inicio con la abertura de una puerta, aquí se hace con dos besos. Si existe intención alguna por parte de Winterbottom tras tal cotidiano acto, nada sabemos, lo cierto es que el director falla constantemente a la hora de apuntar al blanco. Las tramas de disparan como escopetas de feria, hiriendo el ritmo y constancia del guión, y por ende, a un espectador que intenta seguir una historia de por sí inexistente. Subtramas como la hija de Brühl a la que prácticamente nunca ve, tampoco ayuda a conformar un discurso que a veces parece buscar la crítica de los media por la cobertura y difamación sin fuste de casos como el de Kercher, ahondar en la soledad humana o simplemente vanagloriarse de lo difícil que es hacer una película. Sea como fuere, El rostro de un ángel tiene potencial pero carece de mano diestra para ejecutarlo. Y eso que caras bonitas, nombres de peso y un bonito telón de fondo como es la ciudad de Siena, asienta precedentes suficientes para que el director sólo tenga que preocuparse de una cosa: dirigir, pero dirigir bien.

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El rostro de un ángel, no obstante, tiene una construcción bastante interesante. No sólo se vale del caso de Kercher para dar el pistoletazo de salida a un “posible thriller”, sino que también lo revaloriza a lo largo de la trama para posicionar a él a personajes como Beckinsale, Lang y Delevingne, con los que reflexionar sobre tres almas malheridas y su particular manera de acercarse a su propia verdad. Lang es un director venido a menos incapaz de concentrarse si no es con una raya de cocaína en su mesa, Beckinsale intenta rehacerse de su fallido matrimonio y Delevingne está encantada de haberse conocido. Tres arquetipos muy distintos que se cruzan de manera constante en la cinta para aburrir al espectador y lanzar reflexiones difusas que terminan por resolverse de manera precipitada e inverosímil al final de la cinta. Tampoco funciona la química entre actores, muy forzada con Brühl y Beckinsale intentado aparentar estar locos de pasión el uno por el otro, y se vislumbra tenuemente con Delevigne, que aporta ese punto trash de ruptura que bien agradece la cinta.

La cinta de Winterbottom es también tramposa, haciéndonos creer que existe una cierta vocación en la figura de Brühl de investigar y sacar a la luz la naturaleza del crimen de Meredith Kercher, pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que al director, al que hemos visto en anteriores ocasiones interesado en la conexión entre hecho y realidad en cintas  como Tristram Shandy o The Trip to Italy, juega la carta del crimen de Kercher de manera poco caballerosa. La secuencia final es un claro ejemplo de ello: lacrimógena y disparada directamente al corazoncito del espectador, intentando salvar los muebles con nuestra empatía por la libertad de la acusada, Jessica Fuller.

Kate Beckinsale as Simone Ford in The Face of an Angel

El visionado de la última cinta de Winterbottom es un ejercicio torpe e innecesario, en donde únicamente la fotografía y la aparición de Delevingne logran interesarnos lo suficiente como para llegar al fina. No hay historia y lo poco que se logra “nararar” se pierde en la caracterización del poco poliédrico personaje de Brühl, que no emociona ni transmite. A esto hay que sumarle un proceso judicial como el crimen de Kercher, enturbiado por una voluntad de crítica, no sólo a los medios de comunicación y su particular manera pornográfica de aprovecharse de la situación, sino también de la industria del cine y el entretenimiento, siempre ávida en sacar tajada del drama ajeno. El resultado final es un respeto supremo a la verdad y la claudicación del director ante la imposibilidad de faltar a los hechos. Tal y como dice Brühl, “tengo que admitir que la película que haga será mi versión de los hechos, no lo que realmente pasó. Porque tampoco lo sé”. ¿Y qué es la vida sino lo que dice Brühl? ¿A caso toda conceptualización artística no es sino el punto de vista del autor que la crea? Winterbottom lo sabe y es de ese clave del que se agarra con fuerza para defender la cinta. Lo de que esté ardiendo o no, es otra historia.

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Ficha técnica:

Título original: The Face of an Angel Director: Michael Winterbottom Guion: Paul Viragh Música: Harry Escott Fotografía: Hubert Taczanowski Reparto: Daniel Brühl, Kate Beckinsale, Valerio Mastandrea, Cara Delevingne, Peter Sullivan, Alistair Petrie, Sai Bennett, Austin Spangler, Rosie Fellner Distribuidora: La Aventura Audiovisual  Fecha de estreno: 23/10/2015