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Hubo un tiempo, cuando yo era adolescente, donde era algo bastante normal ir al videoclub y pasarse un rato explorando las estanterías cargadas de llamativas carátulas de películas en VHS. Había una mezcla de curiosidad y emoción en esa antigua práctica, antes que buscar reseñas o información en internet sobre lo que nos planteamos ver sea algo tan fácil y accesible, y también ciertas dosis de riesgo, ya que el peligro de dejarse seducir por una buena carátula y una sinopsis atractiva nos podía hundir en el desasosiego más absoluto al encontrarnos auténticos subproductos casposos indignos, no ya de una serie B, sino  de la serie Z más gamberra y desacomplejada; pero bueno, así éramos en los 80’ y 90’, nos gustaba vivir al límite. La mayoría de las veces, sin embargo, encontrábamos films muy aceptables y entretenidos dentro de la humilde pero, por otra parte, muy digna, categoría de películas “direct to video”, que era como llamábamos entonces a las producciones que ni se planteaban por un momento estrenarse en salas comerciales e iban directas a nuestros salones. Incluso, de vez en cuando, descubríamos auténticos tesoros escondidos buceando en ese proceloso océano alejado del cine más comercial.

Pues bien, ese es el gran problema de Tracers, que dentro de esa categoría menor habría destacado como un film de acción de lo más atractivo y entretenido, pero para su desgracia, este pez grande, decidió salir del estanque y adentrarse en un mar demasiado vasto y lleno de peces mucho más gordos que él. Mientras la estaba viendo, no paraba de recordarme a films de acción de índole acrobática parecida que descubrí en esa época dorada del videoclub, como Los bicivoladores, de Brian Trenchard-Smith (1983), Al filo del abismo, de Graeme Clifford (1988), e incluso, salvando las muchas distancias cualitativas que les separan, la estupenda y muy superior Le llaman Bodhi de Kathryn Bigelow. Las referencias a estos films no son gratuitas, ya que siguen patrones similares: tratar de aprovechar una práctica urbana acrobática que se puso de moda en un determinado momento, léase bicicross, skateboard o surf en esos casos, entre los jóvenes para sacar un producto de acción que resultara fácilmente rentable. La diferencia entre esos casos y este es que ellos eran muy conscientes de lo que eran y ofrecían, no escondían su naturaleza de simple entretenimiento sin pretensiones, lo que no ocurre aquí.

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En el caso que nos ocupa, Tracers intenta aprovechar la práctica urbana de moda, el espectacular y dinámico “parkour”, junto con el protagonismo del (supuestamente) carismático Taylor Lautner de la saga Crepúsculo, para ofrecer una película de acción y robos con mafias locales involucradas, con el único fin de sacar un buen resultado en taquilla en salas comerciales llenándolas de adolescentes deseosos de adrenalina vacía. El problema es que ni su director, el voluntarioso Daniel Benmayor, está a la altura de Kathryn Bigelow, (ni siquiera del más curtido y efectivo Jaume Collet-Serra, por nombrar a otro director patrio que también ha abordado el género al otro lado del charco), ni el guión ofrece otra cosa que un trazado rutinario y perfectamente previsible por todas las convenciones del género (lo que no deja de resultar paradójico tratándose, precisamente, del parkour), apoyado por unas interpretaciones endebles en unos personajes que nunca llegan a escapar de lo plano y estereotipado. Lo único realmente destacable de todo ello son algunas muy logradas escenas de persecuciones, que sacan buen provecho de la espectacularidad intrínseca de la práctica en cuestión, y el hecho que muchas de ellas las realizara el propio Lautner, mucho más voluntarioso y versátil en la faceta física que en la interpretativa. El montaje es correcto y hace lo que puede para dotar al film de un interés al que el guión no contribuye en demasía.

En definitiva, después de la floja Paintball (2009) y la más voluntariosa Bruc. El desafío (2010), Daniel Benmayor ha probado suerte en la industria norteamericana, pero, de momento, no parece que el producto obtenido justifique ese salto geográfico. Diría que le falta seguir practicando para, como su protagonista, no acabar dando con sus huesos en el duro asfalto de la jungla urbana de Hollywood.   

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Ficha técnica:

Título original: Tracers Director: Daniel Benmayor Guión: Leslie Bohem, Matt Johnson, Kevin Lund, T.J. Scott Música: Lucas Vidal Fotografía: Nelson Cragg Reparto: Taylor Lautner, Marie Avgeropoulos, Adam Rayner, Rafi Gavron, Sam Medina,Teale Kate, Scott Johnsen, Doua Moua, Amirah Vann, Josh Yadon Distribuidora: eOne Films Fecha de estreno: 14/08/2015