Tercera jornada del Festival de Málaga, con dos nuevas cintas proyectadas de la sección oficial: la comedia Cómo sobrevivir a una despedida, y el thriller Matar el tiempo. En la sección ZonaZine hemos tenido la oportunidad de ver Mirabilis. Nos gustaría poder decir que la jornada de hoy ha sido satisfactoria, pero lo cierto es que ha sido muy decepcionante.

Cómo sobrevivir a una despedida – Resacón en Canarias

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Un grupo de amigas decide celebrar la despedida de soltera de Gisela, la primera del grupo en casarse, yéndose un fin de semana de locura a Gran Canaria. Evidentemente, el plan perfecto diseñado por Nora no sale como esperaban.

La película que abría el festival esta mañana es una de esas cintas llamadas a ser un más que notable éxito de taquilla, pese a ser un producto de muy baja calidad. La ópera prima de Manuela Moreno (directora conocida por cortometrajes como Pipas o Camas) es una comedia alocada, que entretiene y que incluso puede arrancar alguna carcajada, pero que está tan cargada de clichés y cuyo humor es tan rancio y predecible, que acaba fracasando de manera estrepitosa.

Las referencias a Resacón en Las Vegas no es que sean evidentes, es que la propia película parece querer ser una mala fotocopia de la exitosa comedia norteamericana. Sólo hay que cambiar la localización y el hecho de que la protagonizan mujeres (además de un chico), y ya está, ahí tenemos Cómo sobrevivir a una despedida.

La dirección de Manuela Moreno es de pura comedia americana, lo cual hace a la película bastante atractiva de cara a un público genuinamente consumidor de cine comercial. El reparto lo encabeza Natalia de Molina a la que acompañan Úrsula Corberó, María Hervás, Celia de MolinaBrays Efe.

Cómo sobrevivir a una despedida no es más que un mero producto de entretenimiento que satisfará a un público poco exigente, pero que como película en sí no deja de ser una obra manida y carente de originalidad.

Matar el tiempo – La webcam indiscreta

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Robert es un auditor norteamericanos que se encuentra en Madrid de viaje de negocios. Se pasa el día frente a su ordenador, y es en la red donde, a través de su webcam, conoce a Sara, una prostituta con la que mantendrá una relación muy especial.

Segundo thriller que se presentaba en el festival, después de que ayer La deuda no consiguiera convencer del todo. Por suerte, la nueva película de Antonio Hernández, a pesar de no ser una obra notable, ha conseguido gustar más que la presentada por Barney Elliott. La película puede recordar en cierta medida a Open Windows, de Nacho Vigalondo, aunque el resultado de la cinta de Hernández es ligeramente superior, sobre todo a nivel narrativo.

Matar el tiempo es un thriller rebosante de tensión, con un muy buen ritmo y que entretiene desde el principio hasta el final. Cuenta con un guión y una dirección más que correctas por parte de Antonio Hernández, uno de los pocos veteranos que encontramos en la sección oficial de este año y realizador de películas tan geniales como En la ciudad sin límites y de fracasos tan sonados como Capitán Trueno y el Santo Grial. El reparto lo forman Ben Temple, Yon González, Aitor Luna y la debutante Esther Méndez, que realiza un trabajo francamente bueno en el rol de Sara.

No es Matar el tiempo una película extraordinaria ni será recordada como un film clave en la historia de este festival, pero es un thriller divertido y estimulante que logra lo que se propone: mantener en tensión constante al espectador durante todo su metraje.

Mirabilis – Somnífero de herbolario

MIRABILIS

Cecilia es una chica risueña y enamoradiza que, aun estando con Carlos, se enamora perdidamente de Fausto, un extraño jardinero que habla con las plantas y que también queda prendado de ella cuando va a comprar un Arbor Mirabilis, el árbol del amor.

A simple vista, Mirabilis puede parecer una película simpática, que lo es, dado que mantiene un tono de lo más desenfadado y hasta absurdo todo el tiempo. Hubiera sido una película realmente agradable y bonita de no ser porque en el fondo es una verdadera castaña.

No hay por dónde coger a la película con la que se estrena Clara Martínez-Lázaro, es completamente insufrible. No tiene ni pizca de gracia en ese humor tan marciano y fallido que propone la directora, ni siquiera cuenta una historia de ¿amor? que merezca la pena. La película está protagonizada por Sara Martín y Roberto da Silva, en los papeles de Cecilia y Fausto, respectivamente.

Pocas cosas buenas pueden sacarse de Mirabilis, salvo que su duración es sólo de hora y media, aunque durante su visionado parezca que la película no va a acabar nunca. Penoso segundo día para la sección ZonaZine, que esta tarde ha tenido el deshonor de albergar la que, de momento, es la peor película de lo que va de festival.