PROJECT ALMANAC

Cuando Michael Bay empezó con su productora Platinum Dunes lo primero con lo que amenazó es con hacer remakes de todos los clásicos de terror habidos y por haber. Por suerte, sus nuevas versiones de Viernes 13 y Pesadilla en Elm Street fueron un completo fracaso, y no le quedó más remedio que tratar de buscar otro enfoque para su nueva productora. Poco a poco, Platinum Dunes se ha convertido en un interesante proyecto para abalar a nuevos directores que se atrevían a apostar por el cine de género, no cabe ninguna duda de que el mejor ejemplo de esto es The Purge: La noche de las bestias, una película basada en una idea de lo más original, que si bien, no terminaba de explotar, funcionaba a la perfección dentro del cine de género y suponía un soplo de aire fresco. Del mismo modo que Bay dio una oportunidad a James DeMonaco, para que desarrollase su idea, ahora permite la oportunidad de debutar a Dean Israelite, con una película que pese a su marcado carácter comercial, se nota como un trabajo tan personal como el de Josh Trank y Max Landis en Chronicle.

Project Almanac es una cinta de corte convencional, es más, tiene alma de película teen de los años 80, un alma que en numerosas ocasiones hemos visto totalmente arramplada en películas de corte similar durante los últimos años. Porque lo mejor que tiene Project Almanac es el hecho de no parecer ser una película hecha con el patrón estándar, sino desarrollada con cariño y mimo por la historia que se está contado, y aquí es donde empieza a ganar la partida. Project Almanac cuenta la historia de un chaval aficionado a la robótica, cuyo sueño es entrar en la prestigiosa MIT. Revisando las cosas de la buhardilla dará con una vieja grabación de su cumpleaños hace diez años, en la que descubrirá que él aparece en ella. Esto le llevará a investigar lo que sucedió y encontrar los planos de una máquina del tiempo que su padre le dejó escondidos. Junto a sus amigos empezará a seguir esos planos y a construir la máquina.

PROJECT ALMANAC

No entiendo muy bien porque Project Almanac se ha rodado mediante found footage. Lo primero, podría entender algún tipo de justificación si siendo una película de bajo presupuesto se hubieran querido abaratar costes en las escenas de acción, pero ni siquiera es una película que tenga escenas de acción que pudieran justificar su uso de este modo. Tampoco me parece sensato para la narración, y como ocurre con muchas veces en este tipo de películas se siente forzado durante la mayor parte del metraje. Pero el punto más negativo de este tipo de narración es que resta fuerza a la película, porque Project Almanac, podía haber desarrollado un despliegue imaginativo mucho mayor en escenas como la de la construcción de la máquina, además que el tono casi documental de este tipo de producciones, le resta bastante potencial cómico. El found footage, salvo contadas ocasiones, me parece un método bastante torpe, con más inconvenientes que beneficios, y no cabe duda de que en Project Almanac vuelve a pasar eso.

Aún así, la película me agrada, especialmente durante su primera mitad. Ahí es cuando Project Almanac eleva al máximo su potencial ochentero, es una comedia liviana en la que unos adolescentes con una máquina del tiempo hacen precisamente lo que todo adolescente con una máquina del tiempo harían. Volver a aprobar un examen –con repetidas pifias–, vengarse de la abusona del colegio, o ganar la lotería para comprarse un coche de lujo. Sí, podíamos decir que con un tono parecido al de Las alucinantes aventuras de Bill y Ted, pero sin caer en la fatálica transcendencia histórica de la película protagonizada por Keanu Reeves, cuando Project Almanac es una comedia liviana, funciona a la perfección y resulta brutalmente entretenida, mucha culpa de ello lo tiene el carismático reparto que la protagoniza. Eso decae todo en su tramo final, cuando se plantean los problemas que traen consigo los viajes en el tiempo, desde luego que Project Almanac no es una película con la fuerza suficiente para ponerse transcendente, y al hacerlo parece poco más que una versión descafeinada de El efecto mariposa.

PROJECT ALMANAC

Es cierto que la película flojea en su recta final, pero realmente tampoco me importa mucho, porque lo que me ofrece Project Almanac es un divertimento puro y duro. Es una pena que la película pierda su oportunidad de volverse en un hito icónico por culpa de dos elementos fatalistas, su intrascendente transcendencia y el uso del found footage. Aún así estamos ante una sorpresa de lo más agradable, una película que durante sus casi dos horas no me hizo mirar el reloj ni una sola vez, y a veces eso es más importante que ir más lejos.

3_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Project Almanac Director: Dean Israelite Guión: Jason Pagan, Andrew Stark Fotografía: Matthew J. Lloyd Reparto: Amy Landecker, Jonny Weston, Sofia Black-D’Elia, Ginny Gardner, Agnes Mayasari, Allen Evangelista, Katie Garfield, Sam Lerner, Gary Grubbs, Michelle DeFraites Distribuidora: Paramount Fecha de estreno: 30/01/2015