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El eterno complejo de inferioridad del cine español ha hecho que durante  mucho tiempo se intente copiar los esquemas de éxito de Hollywood en un intento de dar un golpe sobre la mesa y gritar a los cuatro vientos que aquí estamos y vamos a dar guerra. Naturalmente esto nunca ocurre y los éxitos fruto de esta copia de esquemas han sido hasta ahora en general discretos tanto artística como económicamente.

Y aquí aparece Gabe Ibáñez, el voluntarioso director de Autómata, que se une a esta tendencia con una propuesta wannabe de la ciencia ficción yankee que rezuma homenajes y referencias por todos los lados en un vano intento de contentar a los fans de Blade Runner, Yo Robot o Distrito 9 y de mostrar que “aquí también se hace ciencia ficción”. Lamentablemente las pretensiones de darle una vuelta de tuerca al género robótico y de ocultar la procedencia cañí de la cinta se desploman en el momento en el que Antonio Banderas hace gala de su acento de Connecticut y grita al cielo, como si de un Rutger Hauer patrio se tratara: “AI AM JIUMAN” (I am human en inglés), clara alusión a su condición de humano y grito inevitable para sentirse diferenciado del resto de protagonistas de la película: una colección de robots animatrónicos (por falta de medios) y Melanie Griffith, una señora que no se sabe muy bien que hace ahí.

Porque la primera parte de la película está bien, sí. Es entretenida, contiene misterio, cierta personalidad a pesar de lo árido y desértico de la propuesta y en general no hace presagiar la el desastre que se cierne sobre el espectador que, como si de un Antonio Banderas se tratara, se ve lanzado al vacío del horror en cuanto sale de la confortable seguridad que otorgan las murallas de la ciudad donde viven los humanos. En ese momento, todo se viene abajo y se confirman con espanto las sospechas del bladerrunerismo de la propuesta: que los robots son muy listos y piensan por si mismos ante el asombro de un Antonio Banderas demasiado ocupado por ocultar su acento como para darse cuenta de lo que ocurre. El catalizador de la debacle es una de las mejores escenas de la película en la que una Melanie Griffith (cuya aparición en la cinta sólo se explica acudiendo al término de cine alimenticio) que encarna, atentos, a una bióloga robótica (¿referencia a Ana Obregón?), explica entre risas y con un whisky en la diestra a Antonio Banderas, que los robots están evolucionando. Esos cinco minutos de Melanie Griffith valen cualquier premio a la interpretación que se pueda dar este año.

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A partir de ahí llegamos al desierto, un lugar inhóspito, a buen seguro rodado en una gravera y en donde Antonio pronuncia sus palabras mágicas y el espectador piensa que qué ha hecho para merecer esto. Es aquí donde todos los fallos de la película aparecen a la vez. Se ve lo tonta que es la historia (y aun así no se imagina lo tonta que terminará siendo), lo soso que es todo y sobretodo, los vanos intentos de imitar sin conseguirlo a referentes o al menos buenas películas de ciencia ficción. Estas sensaciones continúan hasta un final tan predecible que cuesta creerlo y una moralina ecológica tan propia de la ciencia ficción contemporánea y tan norteamericana que muestra, una vez más, lo desnortado que estaba Gabe Ibáñez al hacer esta película.

Porque Autómata tiene un argumento de ciencia ficción de piloto automático dinamitado por una serie de demenciales decisiones artísticas, de casting y de guion que llevan a una floja película al cajón de las malas películas, de las películas que hacen reír cuando intentan estremecer. Y esto es lo peor que podría pasar. Se puede perdonar el AI AM JIUMAN y la aparición estelar de Melanie Griffith pero no se puede perdonar que esta película se tome en serio.

1.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Autómata Director: Gabe Ibáñez Guión: Gabe Ibáñez, Javier Sánchez Donate, Igor Legarreta Música: Zacarías M. de la Riva Fotografía: Alejandro Martínez Reparto: Antonio Banderas, Birgitte Hjort Sørensen, Melanie Griffith, Dylan McDermott, Robert Forster, Tim McInnerny, Andy Nyman, Dadid Ryall, Andrew Tiernan Distribuidora: A Contracorriente Fecha de estreno: 23/01/2015