THE DISAPPEARANCE OF ELEANOR RIGBY

Es complicado que un director novato consiga atraer la atención sobre un proyecto, por mucho que cuente en él con estrellas de gran calibre. Pero Ned Benson lo consiguió con el interesante planteamiento que ofrecía en La desaparición de Eleanor Rigby una historia dividida en dos películas que nos contaba el punto de vista masculino y femenino de una ruptura. Finalmente esta historia, tal y como se planteó en un principio no llegará a los cines, cosas de Harvey Weinstein, productor de la película, y que desde luego es un tipo que sabe lo que hace. Porque hay dos preguntas muy obvias que pasan por la cabeza del espectador una vez que ve este remontaje que une ambas partes en una sola película, primero, ¿realmente era necesario ver 3 horas de película para entender la forma de actuar de sus personajes? Y segundo, ¿el caos de La desaparición de Eleanor Rigby no viene directamente de la desmedida ambición de su creador, tratando  de sacar mucho en una historia que realmente es poca cosa?

Porque La desaparición de Eleanor Rigby cuenta precisamente eso, la historia de una pareja que tras perder a un hijo, acaban rompiendo. El problema que reside en esta pareja, no es que el amor haya acabado, pues éste sigue presente, sino que es mucho más complicado, y es que son incapaces de establecer una comunicación para arreglar su problema una vez que esto ha sucedido. Y destacan, claro que sí, la forma de afrontar el problema por parte de los dos, ella huye, se culpa a sí misma del problema que acaban de atravesar. Mientras que él, simplemente es incapaz de entender la situación que está atravesando, se siente víctima y culpable sin haber hecho nada para ser ninguna de las dos corsas. Los contactos entre ambos son breves, escasos, suficientes para saber que aún existe entre ellos la chipa del amor, pero también como para entender que no hay suficiente gas como para conseguir que ésta se mantenga. Es el caos, la muerte del amor, a través de un incidente que ocurrió a dos personas que no estaban preparadas para afrontarlo.

THE DISAPPEARANCE OF ELEANOR RIGBY

Y es fácil vislumbrar con este montaje que jamás habría funcionado esa idea de dos películas, sencillamente, porque ninguno de los dos personajes es tan interesante como para soportarles durante hora y media en solitario. Y aquí, se recoge de manera solvente el punto de vista de ambos, no hay nada más que realmente pudieran aportar a la historia, son dos personajes con sus problemas, muy bien construidos, pero que realmente no gozan de una gran profundidad que podamos sentir real. Y es éste planteamiento también el que lastra por completo a la película. Bien, ninguno de los personajes nos interesa demasiado para tener que ver una película de 3 horas en dos actos, pero el planteamiento de ambas lleva a un montaje completamente catastrófico. Y es que, esta versión que llega a los cines, es una película terriblemente fraccionada, su planteamiento la corta, la interrumpe de seco, es una historia que es incapaz de avanzar, todo se lanza en ella a salpicones verdaderamente torpes. Incluso, en un alarde estético, el director trata de dar un enfoque completamente distinto en la luz de ambas historias, formando una completa amalgama de imágenes sin una forma consistente que sólo parece funcionar cuando los dos personajes comparten la pantalla.

Todo es una simple y mera excusa para disfrazar la narrativa de un melodrama que realmente no se sale de los cánones tópicos, que no es original y que sentimos haber visto en demasiadas ocasiones y mucho mejor contado. Porque ni siquiera el tono seco de la cinta parece ayudarla a sentirse más que una película absolutamente convencional disfrazada falsamente de cine de autor, sus personajes completamente cuadriculados, tampoco parecen ser capaces de ofrecer algo realmente distinto, novedoso… o simplemente interesante. No, La desaparición de Eleanor Rigby, no funciona por muchos motivos. Y sería injusto culpar únicamente a este remontaje, que sí, es uno de sus problemas, cuando la película es incapaz de funcionar desde su planteamiento, ese mismo que nos parecía tan interesante a priori, pero que tiene un enfoque completamente desacertado.

THE DISAPPEARANCE OF ELEANOR RIGBY

Pero hay algo que brilla con luz tenue en esta película tan aburrida y tan anodina, y es la interpretación de sus protagonistas, en especial, una sensacional Jessica Chastain, que da vida a esa mujer que sigue viva, tratando de afrontar esa perdida, no sólo la de su hijo y la de su relación, sino la de su propia identidad. Es el único gran detalle de una película cuyo guión parece simplemente una acumulación de lugares bastante conocidos. Maquillados, sí, pero aunque la mona se vista de seda…

Ficha técnica:

Título original: The Disappearance of Eleanor Rigby Director: Ned Benson Guión: Ned Benson Música: Son Lux Fotografía: Christopher Blauvelt Reparto: Jessica Chastain, James McAvoy, Viola Davis, William Hurt, Isabelle Huppert, Ryan Eggold, Bill Hader, Ciarán Hinds, Archie Panjabi, Jess Weixler, Nina Arianda, Nikki M. James, Jeremy Shamos, Wyatt Ralff, Brendan Donaldson, Daron Stewart, Julee Cerda Distribuidora: Wanda Vision  Fecha de estreno: 03/10/2014