El 5º día del festival de cine más importante del mundo nos ha dejado imágenes sorprendentes como el desfile del elenco de los mercenarios a bordo de unos tanques atravesando La Croisette, (norte)americanizando el festival, más aún teniendo en cuenta que hoy se presentaba el western del eterno Tommy Lee Jones, dirigido e interpretado por el y cuyas criticas os dejamos a continuación. Además podréis ver también las (emocionadas) opiniones de la única presencia patria en Cannes, Hermosa Juventud de Jaime Rosales.  

The Homesman de Tommy Lee Jones

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Y ése es el gran logro de Lee Jones, el ‘western’ más que servir las claves de interpretación es utilizado para lo contrario. Ni uno de los tópicos del género aparece ahora sino es con la intención de ofrecer la lectura opuesta. Lo que se quiere conquistar no es el amplio horizonte que vibra allá lejos; sino la línea vertical que se hunde en lo más profundo de cada uno de nosotros. La aventura no es hacia fuera, sino hacia dentro. Y en esa aventura no hay ni prisioneros ni heridos. Todos locos. De remate.

La narración brillante, pausada y decididamente cómica (de ahí su inteligencia) conduce una película que a medida que avanza se hunde en la retina como sólo un no-western podría hacerlo. Sin duda, un milagro más de un Cannes que no se acaba.

Luis Martínez  (El Mundo)

The Homesman se resuelve con la certeza de haber alcanzado los fines preestablecidos, de volver a esa Nebraska disparatada con los deberes hechos. Porque el recorrido tiene una música fascinadora, fotografía idónea e interpretaciones solventes, precisamente lo que unlargometraje de estas características necesita. Y no hace falta más. Quizá volvernos locos a nosotros, pero eso se lo dejamos a películas mejores.

Emilio Doménech (Cinéfagos)

[…]la cámara se planta en el terreno y deja que éste haga la historia, no hace falta más, la voz que surge de la pradera ya tiene por sí misma la suficiente fuerza épica para que todo lo demás sobre y si todo lo demás falla siempre nos quedará esa extensión sin horizonte. Podríamos hablar de los errores del film de Tommy Lee Jones pero preferimos reivindicar sus aciertos aunque éstos no difieran de los que posee todo el género, a veces con eso es suficiente.

Martín Cuesta (Cinemaadhoc)

”No es país para mujeres débiles”. Tommy Lee Jones fija sus ojos en la comunidad más olvidada de este mundo olvidado. No hay voluntad reivindicadora (difícilmente podría haberla) en esta recuperación de la esencia femenina, sino más bien científica. Este espíritu es el que precisamente va a ser determinante en el hecho de que filme esté tan profundamente descompensado en el balance de fallos / aciertos. La concepción es buenísima; el parto, no tanto. Pesa, y mucho, el poco control narrativo a la hora de presentar la situación, así como alguna que otra ruborizante concesión al mainstream sensiblero… pero al final queda todo compensado (incluso en superhábit), merced a un acercamiento a la materia llevado a cabo con una voluntad inquebrantable, lo cual lleva al producto, de una manera casi sistemática, a encontrar oro.

Víctor Esquirol (El séptimo arte)

Hermosa Juventud de Jaime Rosales

Hermosa-Juventud

 Una radiografía desoladora de la generación mejor preparada de la historia (según Zapatero), una pareja joven del extrarradio madrileño y su baraja (sin cartas) de posibilidades para que ese presente sin aire pueda ir estirándose un día y otro día y otro día. Rosales es un director seco y sin miramientos, pero en esta película le abre las ventanas al aire y tiene tanto en cuenta su estilo como el interés del público por entrar en su historia y querer a sus personajes.

Oti Marchante (ABC)

Sobre por qué nos atrevemos a hablar en estos términos de su relevancia también podríamos decir bastante pero, en primer lugar debemos mencionar su insultante naturalidad, su capacidad para crear situaciones, diálogos, imágenes y sensaciones creíbles para cada uno de nosotros: nada de impostura, nada de ser consciente del artificio, mucho de preguntarnos dónde ha terminado las aportaciones de sus protagonistas y dónde empezado la labor del director, ¿improvisación, guión estudiado? no lo sabemos pero todo funciona y fluye y la cámara de Rosales encuadra tras puertas, tras ventanas como un visitante no deseado, como un voyeur de sentimientos y nos emocionamos con los tristes ojos de su protagonista que, con cada uno de sus silencios, nos lleva a un nuevo estadio hasta que, con su plano final, nos recuerda que la esperanza es un invento de optimistas, la más cruel de las mentiras.

Martín Cuesta (Cinemaadhoc)

Rosales lo capta y lo entiende todo. No es feísmo, tampoco son amaños preciosistas, es simplemente algunos pocos días la vida te sonríe, y en otros dos días se porta como una inmisericorde zorra. El espíritu neorrealista renace, a 24 imágenes de whatsapp por segundo, en el corazón de un país que se desangra: ‘Hermosa juventud’ es un drama profundamente humano… e inseparable del entorno y las circunstancias donde ha nacido.

Víctor Esquirol (El séptimo arte)

Hermosa Juventud destella por la aproximación cariñosa hacia sus protagonistas y por haber cuadrado con solvencia el drama romántico y social tan presente en el día a día nacional, extranjero e interplanetario. Porque, mas que nos pese, a todos nos llega la mierda hasta la cintura, y todavía nos queda rato para poder escapar del bache.

Emilio Doménech (Cinéfagos)