BWB3810_v009.1035

Supongo que no soy el único que empieza a estar extenuado de la sobredosis de superhéroes que sufre el cine actual. Cada vez que se anuncia una nueva película del género se apodera de mi una inmensa pereza. Ver en la cartelera que en los próximos meses se estrenan continuamente una película de superhéroes tras otra, me produce aún más síntomas de agotamiento. Unos síntomas de agotamiento que por otro lado no parecen traducirse en los resultados de taquilla, y es que cada vez funcionan mejor, parece que el mundo se para alrededor de ellos y obviamente Hollywood contesta. Pero también me pasa algo con todas las películas que ha producido Marvel, esa pereza que me puede aparecer ante la idea de tener que ver una nueva película de superhéroes, desaparece a los cinco minutos de estar sentado en la butaca. El universo que ha creado esta factoría de cómic es tan radicalmente divertido como disfrutable, todas sus películas hasta la fecha (y Capitán América: El soldado de invierno es ya su novena película) han conseguido lo mismo, con resultados más o menos sobresalientes, son un espectáculo puro, una evasión magnífica y una comprensión del cine de entretenimiento como el que llevábamos sin ver desde aquellos magníficos años 80, edad de oro de este tipo de cine, que trata de evolucionar y encontrar su madurez sin encontrar la forma de hacerlo.

BWB2320_v004.1007

Con las presentaciones debidamente hechas, tanto en la primera entrega de la película, donde descubrimos al Capitán América liderando las tropas americanas durante la Segunda Guerra Mundial y su posterior criogenización, y en Los vengadores, dónde se erigió como uno de los líderes de la formación. Esta nueva entrega de Capitán América nos presenta a un héroe que aún sigue desubicado, pues ha perdido su lugar en el tiempo, y con un sentido del deber que puede resultar hasta anticuado. La armadura de S.H.I.E.L.D. pronto empezará a dar signo de flaquezas, demostrando que hay mucho más oculto de lo que han dejado ver tanto a la gente como al propio Steve Rogers que se verá metido en una guerra entre dos bandos, declarado como enemigo del estado, y luchando con su cuenta, junto a la Viuda Negra y el Halcón para desbaratar los planes formados por muchos de los que tienen el poder y restaurar la paz en América. Hay una cosa que siempre me ha seducido del Capitán América, tanto en el cómic, como sobre todo en esta película. Pese a ser el héroe patriota por antonomasia, el Capitán siempre ha sido un héroe que ha antepuesto los derechos de los ciudadanos a los intereses políticos del país, dando con ello una interesante dualidad a un personaje, que por otro lado es bastante soso, pues sus poderes tampoco son tan espectaculares como los de otros héroes y sus gadgets no son igual de impresionantes como pueden ser los de Iron Man o Batman.

Efectivamente Capitán América no es un superhéroe al uso, y esa es la principal baza con la que cuenta El soldado de invierno. Como ya ocurría con Iron man 3, pero de una manera mucho más obvia aquí, la película deja de lado la ciencia ficción para convertirse en una apasionante película de acción, y más allá de eso, en un interesante thriller político. Desde los primeros compases de la película, en una espectacular secuencia de acción en una barco, vemos los terrenos por los que la película se va a mover. Son más de dos horas de una acción frenética, sin parangón. Pero que nunca llega a resultar excesiva. Su trama tiene los suficientes recovecos y está perfectamente estructurada para que siempre resulte entretenida, en un mundo de traidores donde todo puede pasar, y como dicen en la película, jamás te puedes fiar de nada ni de nadie. La película tiene la misma tensión que el gran cine de espías, una tensión perfectamente medida, que por momentos recuerda a una novela de Tom Clancy en la que nuestro héroe es el único de derrocar y descubrir que es exactamente lo que está pasando. Pero tiene la acción que no tienen las novelas de Clancy, una acción continua, con escenas que parecen salidas de una película de Michael Bay (la escena de la autopista es realmente notable), pero a diferencia de lo que suele hacer Bay, éstas están rodadas de manera absolutamente brillante, como si los hermanos Russo, unos cuasi debutantes, hubieran tomado lecciones de Joss Whedon, antes de empezar a rodar. Y es que basta con ver el brutal clímax final, dónde nos encontramos con tres héroes luchando al mismo tiempo, sin que estas líneas se solapen, con la emoción in-crescendo, y que bien hubiera podido formar parte de Los vengadores.

CCN0177_005772_v007_CDL.01336_R

Pero sería injusto no hablar del que posiblemente sea el mayor baluarte de la película, y que también ha mostrado una evolución brutal desde la primera entrega de la película. Chris Evans, fue un tipo que me pareció siempre bastante sosete. Su físico era lo suficientemente convincente como para interpretar al personaje, pero le faltaba demasiada carisma, quizá uno de los puntos más negativos de la primera entrega. Pero es como si el actor hubiera aprendido todo de Robert Downey Jr. ya que desprende un carisma aplastante cada vez que aparece en pantalla, poco necesita las intervenciones de un fantástico grupo de secundarios, dónde no sólo destacan Scarlett Johansson, Samuel L. Jackson y Robert Redford. Si no que también se descubren como verdaderos baluartes Anthony Mackie y Sebastian Stan, el primero podría formar parte activa de Los vengadores en cualquier momentos sin desmerecer al lado de las numerosas estrellas de la película. Y el segundo da vida a un antagonista completamente aterrador, pero que además, como ocurriera en los cómics, demuestra tener el suficiente poder como para poder tomar las riendas del escudo en caso de que Evans decidiera dejar la saga.

FZ-01532_R

Y sí, este thriller de acción tan divertido, frenético y apasionante, es la mejor película de superhéroes hasta la fecha, superando incluso el alto listón que habían puesto Los vengadores en su primera entrega, pero más que eso incluso, estamos hablando de la que posiblemente sea la mejor película de acción en años. Su trama política le implica además un tono de seriedad poco visto anteriormente en las películas de Marvel, aunque sabiamente, también se decide no centrarse exclusivamente en ello, si no dejarlo en un segundo plano en pos del espectáculo. Poco importa todo esto, porque sé que la próxima de superhéroes que se estrene me producirá tanta pereza de antemano como cualquier otra, pero al menos Marvel es ya un sello de garantía como para que ésta se disipe tan pronto como el logo de la compañía aparezca en pantalla.

5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Captain America: The Winter Soldier Director: Anthony Russo, Joe Russo Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely Música: Henry Jackman Fotografía: Trent Opaloch Reparto: Chris Evans, Scarlett Johansson, Samuel L. Jackson, Robert Redford, Toby Jones, Cobie Smulders, Emily VanCamp, Anthony Mackie, Sebastian Stan, Frank Grillo Distribuidora: Disney Fecha de estreno: 28/03/2014