A las 19:30 de la tarde empezaban a saltar las alarmas. The Wall Street Journal publicaba que el actor Philip Seymour Hoffman había fallecido. El ganador del Oscar por la película Capote era hallado muerto en su apartamento de Manhattan. Al final, se ha confirmado la noticia. La causa del fallecimiento: una sobredosis de heroína, a la cual era adicto. Este último año lo hemos podido ver en The Master, El último concierto, la secuela de Los juegos del hambre: En llamas, y la película de A Most Wanted Man, adaptación de una novela de John Le Carré que se vio en el festival independiente de Sundance y que será la última película que veremos del actor este año, si contamos también el documental Salinger. No sabemos si llegó a rodar algunas escenas de la tercera entrega de Los juegos del hambre: Sinsajo, pero la industria cinematográfica se ha quedado sin este actor, grande entre los grandes. 

Siempre ha sido un secundario de lujo, debido ante todo a su carisma, y se convirtió en uno de los actores más aclamados. Destacando en películas como La última noche de Spike Lee o La duda, por la que estuvo a las puertas de conseguir su segundo Oscar. Fue el actor fetiche del director Paul Thomas Anderson, aparece en todas sus películas, desde Sidney hasta The Mastera excepción de There will be blood (Pozos de ambición). Esta es sin duda una gran pérdida para los cinéfilos, pero seguramente lo sea aún más para Paul Thomas Anderson.

Philip-Seymour-Hoffman

Philip Seymour Hoffman nació el 23 de julio de 1967 en Nueva York. Comenzó a actuar en televisión en 1991 y al año siguiente debutó en el cine. Algo que puede ser chocante para muchos ya que por su físico Hoffman parecía más mayor de lo que en realidad era. A lo largo de su carrera apareció en películas como Esencia de mujer, El gran Lebowski, El talento de Mr. Ripley, Casi Famosos o Cold Mountain. Aunque sin duda el actor será recordado por su magnífica interpretación de Truman Capota en la película de Bennet Miller.

El actor neoyorkino también fue nominado a Mejor actor de reparto (además de por La duda) por La guerra de Charlie Wilson. En los últimos años le hemos podido ver en trabajos tan destacados como Antes que el diable sepa que has muerto, Moneyball y Los idus de marzo.

Gracias a The Master el actor se alzó con el premio a la Mejor actuación masculina en el Festival Internacional de Venencia además del Critic’s Choice a Mejor actor de reparto.

Además de al cine Seymour Hoffman también se dedicó al teatro, como actor y director. Actuó en varias producciones Off-Broadway y fue nominado a los premios Tony por su trabajo en Broadway: True West (2000) y Largo viaje hacia la noche (2003).

En mayo de 2013, Hoffman entró en un centro de rehabilitación para curarse de sus adicciones a los medicamentos y a la heroína. Desafortunadamente el actor no fue capaz de superar esa adición que le ha costado y la vida y que ha dejado al mundo del cine conmocionado.