Llegó el día. La Academia del cine catalán vistió sus mejores galas tras unos días de suspense y un mal momento. El suspense vino a cargo de la huelga de los trabajadores de TV3, amenazando no solo la emisión, sino también la grabación de la entrega de premios. Finalmente, los premios los ha emitido BTV, la televisión local de Barcelona, y la red de televisiones locales de Catalunya, además de poderse seguir por Internet. Y llegó en mal momento porque justo se acababa de saber la muerte de Phillip Seymour Hoffman, de quién tuvo un recuerdo el actor Eduard Fernández hacia el final de la gala, antes de presentar el premio a la mejor película de habla catalana.

Gaudi1

Como todas las galas, empezó con una incógnita resuelta: el Gaudí honorífico, el premio Miquel Porter Moix, que fue otorgado a la actriz Julieta Serrano. A este hecho se sumó que el ministro de cultura, José Ignacio Wert, declinó mediante carta asistir a la gala. Pero el verdadero motivo de estos premios son las incógnitas en forma de nominadas: Los últimos días empezaba como la gran favorita, con 11 nominaciones, seguida por Todos queremos lo mejor para ella e Hijo de Caín con 8, aunque La plaga de Neus Ballús dio la sorpresa al llevarse los 4 premios a los que optaba.

La gala empezó puntualmente a las 21:45 con el presentador Àngel Llàcer cantando y Manu Guix al piano versionando New York, New York de Sinatra con la letra adaptada para la ocasión. Llàcer empezó divertido, con el monólogo de rigor mencionando los principales nominados, autoridades presentes y algún que otro “vecino” entre el público, todo culminado con un baile sobre el escenario con Aina Clotet. Se echó de menos algún comentario sobre la ausencia del ministro de cultura en la presentación, pero se intentó evitar que la gala fuera excesivamente politizada de buen inicio. Intento fallido porque, si es cierto que no se politizó desde un punto de vista soberanista, si hubieron discursos reivindicativos como el de la presidenta de la academia Isona Passola o del premiado José Sacristán en contra de las políticas del gobierno central.

Isona Passola, probablemente evitando caer en un discurso nacionalista, no olvidemos que está rodando un documental sobre este tema, centró su discurso en alabar las virtudes del cine catalán en clave europea. “Ser europeos no quiere decir nada más que potenciar y enriquecer la diversidad”, afirmó, para rematarlo reivindicando el cine como una cuestión de estado, una herramienta para cohesionar la cultura de un país. Lamentó que en España el cine no se perciba de esta manera, mencionando el elevado IVA del cine, la piratería o que las televisiones no pueden aportar dinero a muchas producciones por la situación actual. También aprovechó para mostrarse orgullosa de la salud del cine catalán, afirmando que tenemos de todo, menos animación porque es muy cara y que el documental goza de muy buena presencia internacional. Por último, quiso mandar un mensaje tranquilizador a las operadoras de Internet en relación a la tasa (0’25€) que quiere aplicarles el gobierno catalán para financiar el cine y así “nutrirlas de material de calidad”.

Gaudi2

Por su parte, José Sacristán, ganador del Gaudí al mejor actor, dedicó un discurso que bien podría aplicarse al cine, como a la política o a  la sociedad. En su speech afirmó que: “nos necesitamos los unos y los otros. Hay enemigos comunes a los que debemos vencer, dentro incluso de nuestro recinto profesional. Por supuesto, de cargos de (ir)responsabilidad en la administración central. No sé por qué cada vez que recuerdo la frase de Albert Camus ‘la necedad es homicida’ se me viene a la cabeza el nombre de algún ministro.” Sin duda, un mensaje muy crítico con la clase política y de ánimo para la profesión.

Uno de los momentos destacados fue la presencia de Johnny Depp para presentar el Gaudí a la mejor fotografía junto a Aina Clotet. Bueno, no era el auténtico Johnny Depp, pero el parecido era increíble. Un 10 para el encargado de caracterizarlo. Otra de las sorpresas vino de la mano de Albert Serra, que apareció maquillado como si saliera de su película Història de la meva mort para entregar el premio al mejor montaje, afirmando que es la parte más importante de una película. Incluso llegó a decir que debían enviar a los actores a Guantánamo. Comentario que no sentó muy bien a Eduard Fernández, que llegó a afirmar que “hay cosas que no se pueden decir”. El de Serra fue el momento más incómodo de la noche, esperable de un personaje que ha hecho de la provocación gratuita su marca personal.

En cierto modo, fue una gala multidisciplinar que contó con la presencia de los periodistas Jordi Basté y Monica Terribas, la cocinera Carme Ruscalleda y Joan Roca para entregar dos premios. Pero el invitado estrella fue Pep Guardiola, presente mediante un vídeo en el que celebraba en alemán y catalán que la Academia de cine catalana ha sido aceptada en la European Film Academy, asociación que agrupa varias academias de cine alrededor de Europa. De paso, presentó las nominadas a la mejor película europea, galardón que distinguió Amor, sí, la de Haneke, como la mejor película.

Gaudi3

Estos fueron los momentos más destacados de una gala irregular y previsible. Se vio un Àngel Llàcer cómplice y próximo. Dirigió la gala con serenidad y cumplió con el objetivo que se había impuesto al empezar: liquidarla en 2 horas (2 horas y cuarto, para ser exactos). Sin embargo, no fue una gala redonda y algunos gags no acababan de funcionar por muy voluntarioso que fuera Roger Coma.

En lo que respecta a los premios, los pronósticos se cumplieron, salvo alguna sorpresa como el Gaudí a la Mejor música original para Joan Dausà por Barcelona noche de verano, derrotando a Víctor Reyes y su Grand Piano. Los últimos días se alzó como una de las vencedoras de la noche al conseguir 7 premios de 11 nominaciones, entre ellos a  la Mejor película de habla no catalana. Sin embargo, podríamos considerar La plaga de Neus Ballús como la gran triunfadora de la noche. No solo se llevó los cuatro premios a los que optaba, sino que 3 eran los premios gordos: Mejor guión, Mejor dirección y Mejor película de habla catalana.

De esta manera, podríamos resumir la sexta edición de los Gaudí como la noche en que Neus Ballús y el cine fantástico recibieron un homenaje. Se agradece la valentía de los académicos en premiar una película pequeña, que ha sido la sorpresa, y otra de un género normalmente olvidado en los premios como es el fantástico. Si esta gala pasa a la historia, será por estas dos cosas.

A continuación, la lista de ganadoras y las más premiadas.

Películas más premiadas:

Los últimos días: 7
La plaga: 4
Todos queremos lo mejor para ella: 2
Historia de la meva mort: 1
Barcelona noche de verano: 1
El muerto y ser feliz: 1
La por: 1 

Premios (por orden de entrega):

Mejor actor secundario: Ramon Madaula per La por.
Mejor maquillaje y peluquería: Patricia Reyes por Los últimos días.
Mejor película para televisión: Carta a Eva, dirigida por Agustí Villaronga.
Mejor diseño de vestuario: Lourdes Pérez y Rosa Tharrats por Història de la meva mort.
Mejor dirección artística: Bartel Galard por Los últimos días.
Mejor cortometraje: Godka Cirka (Un forat al cel) de Àlex Lora y Antonio Tibaldi.
Mejor fotografía: Daniel Aranyó por Los últimos días.
Mejor actriz secundaria: Clara Segura por Todos queremos lo mejor para ella.
Mejor documental: Món petit de Marcel Barrena.
Mejor montaje: Neus Ballús y Domi Parra por La plaga.
Mejor música original: Joan Dausà por Barcelona  noche de verano.
Mejores efectos especiales digitales: Lluís Rivera, Juanma Nogales, Jon Aguirre, Manuel Ramírez, Isidro Jiménez y Pablo Perona por Los últimos días.
Mejor película europea: Amor de Michael Haneke. 
Mejor dirección de producción: Josep Amorós por Los últimos días.
Mejor sonido: Licio Marcos de Oliveira, Oriol Tarragó y David Calleja por Los últimos días.
Mejor guión: Neus Ballús y Pau Subirós por La plaga.
Mejor actor protagonista: Jose Sacristán por El muerto y ser feliz.
Mejor actriz protagonista: Nora Navas por Todos queremos lo mejor para ella.
Mejor director: Neus Ballús por La plaga.
Mejor película de habla no catalana: Los últimos días de Àlex y David Pastor.
Mejor película de habla catalana: La plaga de Neus Ballús.