En Bowling For Columbine, Michael Moore intentaba encontrar el porqué de una sociedad tan violenta como la americana. Intentaba por todos los medios dar con el motivo, sí, es fácil acceder a las armas, pero también lo es en Canadá, y el índice de criminalidad es infinitamente inferior. ¿Era culpa de la violenta historia del pueblo americano? Pero en Alemania tienen un historial mucho más marcado por la violencia y no viven instalados en el pánico que parece haber en Estados Unidos. Quizá al final el problema estaba en una sociedad que vive marcada por la violencia, donde parece normal dormir con un arma debajo de la almohada porque cualquiera puede entrar a poner en peligro a tu familia a mitad de la noche. Donde la forma de la que se hace pagar de un delito a un criminal es aplicándole el mismo castigo, convirtiendo al estado en asesino, al sistema penitenciario como un castigo exagerado en lugar de como una terapia de reinserción o exclusión. Donde esas cosas se ven como algo normal, pese a ser el único país del mundo civilizado (o quizá no tanto) donde todo esto se permite. Así Moore diseccionaba a una sociedad llena de odio, donde los sucesos y los crímenes se suceden día a día como un hecho normal.

En The Purge de James DeMonaco parecen haber encontrado la solución a este problema. Es el año 2022, después de cuatro recesiones económicas, con el país sumido en el desastre, han conseguido levantarlo. La tasa de desempleo es del 1% y apenas existe la delicuencia. La solución que han encontrado es darle al pueblo una noche al año para que saque su odio y no se le penalice por ello. Durante una noche, doce horas, todo crimen es consentido, incluido el asesinato. Así el ser humano puede liberar todo su odio sin preocuparse en las consecuencias y al día siguiente volver a su vida normal. Quien no desea participar en la purga, simplemente se encierra en su casa, con grandes sistemas de seguridad, y espera a que la noche pase deseando que no ocurra ningún incidente que les ponga en problemas. El problema será cuando la noche se complique con intromisiones no deseadas, entonces la acomodada familia protagonista, que ha hecho su fortuna instalando los sistemas de seguridad, verán como esa purga, de la que parecen bastante ajenos, sin importarle mucho el destino de las demás personas, se convertirá en un inesperado infierno en su propia casa.

Es cierto que el punto de partida es original, inteligente y sobre todo critica con ferocidad a la misma sociedad americana que analizó Moore hace diez años, y dónde parece que las cosas, en lugar de mejorar, se han vuelto aún peor. Y aunque DeMonaco plantee sobre la mesas temas interesantes de porque surge este odio, que van desde la escala de poder a la envidia pasando por simple necesidad de sangre, sentimos que la obra está bastante desperdiciada. Las referencias de la película son bien claras, y pasan, principalmente por Funny Games y Asalto a la comisaría del distrito 13. Pero por desgracia, ni consigue ser tan perturbadora como la primera, ni tiene un guión tan detallado, ni los carismáticos personajes de la segunda. La solución es la más fácil, y tira por la típica película de invasiones de casas, esas que pueden ir desde a Bajo Amenaza a la española Secuestrados, una película que se resuelve de manera simple, cayendo en todos los tópicos e incapaz de crear la mínima sorpresa en un espectador que sabe con exactitud como transcurrirá la historia.

Más allá de la oportunidad perdida, hay que alabarle a la película el hecho de sacar una historia interesante, y que pese a todo es entretenida y consigue un clímax lo suficientemente certero para que resulte siempre interesante lo que ocurre. Ayuda a esto también la labor de dos actores con el carisma de Ethan Hawke y Lena Hadey así como la presencia de un joven Rhys Wakefield, cuyo inquietante rostro bien podría formar parte de la película de Haneke. Sí, The Purge podría ofrecer mucho más de lo que finalmente acaba haciendo, pero aún así estamos ante una amena e interesante película de género. Y con Obama abriendo el debate acerca de la segunda enmienda, The Purgue ataca dónde lo hizo Bowling for Columbine, y se puede decir algo, que rara vez se puede comentar en películas de esta índole, y es que, sobre todo, es una película socialmente valiente.

Título Original: The Purge Director: James DeMonaco Guión: James DeMonaco Música: Nathan Whitehead Fotografía: Jacques Jouffret Interpretes: Ethan Hawke, Lena Headey, Max Burkholder, Adelaide Kane, Rhys Wakefield, Edwin Hodge, Tony Oller, Tom Yi, Tyler Jaye, Alicia Vela-Bailey, John Weselcouch Distribuidora: Universal Fecha de Estreno: 12/07/2013