Shirley Temple, la gran niña prodigio del cine, la misma que sedujo a todos con sus tirabuzones en los inicios del cine y entregó aquellas mítica 7 estatuillas diminutas a Walt Disney ha fallecido hoy a los de 85 años en su casa de California, por causas naturales según ha informado su familia.

Shirley

Temple, que había nacido en 1928, saltó a la fama en 1934 con la película Stand up and cheer, un número musical muy recordado que hizo que pronto la actriz fuera una estrella. Pero tan pronto como empezó su carrera, se terminó también de manera fugaz, y en 1949, con tan sólo 21 años se retiró. Después de haber perdido la oportunidad de haber trabajado en El Mago de Oz y de ser mandada a un colegio internado, al volver, ya había perdido su lugar.

Pero pasó de estrella a diplomática, fue candidata al congreso, embajadora de Ghana bajo el mandato de Gerald Ford y se encargó de la formación de los nuevos embajadores. En 1989 y bajo el mandato de Bush padre, fue también embajadora en Praga.

La de Temple fue una carrera fugaz, breve, pero icónica, ella fue la primera niña prodigio de la historia del cine, y hoy con tristeza nos despedimos de ella.