Y llegamos al ecuador del Nocturna en un día marcado por la elección de tres películas, a priori, divertidas y desenfadadas. Nada más lejos de la realidad.

La primera de la tarde, Million Dollar Crocodile, prometía una buena dosis de carcajadas al tratarse de una de esas “pelis con bicho”. Un niño se hace amigo de un gigantesco cocodrilo. El padre del niño, se ve obligado a vender al animal a un mafioso dedicado al negocio ilegal de comerciar con la carne de cocodrilo. Sin querer, el animal se acaba comiendo un bolso plagado de mucho dinero y ahí comienza una persecución a la desesperada. ¿Risas aseguradas? No, esta producción china es seria en su argumento -esperábamos algo al estilo Stephen Chow, error nuestro- bastante flojita e incluso aburrida. Parece más una película familiar que no una de acción desenfadada. 

En la sección Madness, tuvimos la oportunidad de ver un slasher suizo… en 3D. La película en cuestión, One Way Tripes una más del subgénero de terror, en todos los sentidos. Un grupo de jóvenes viaja a un remoto lugar donde serán asesinados uno por uno. En este caso, van a un bosque suizo a buscar unas setas alucinógenas. Poco bueno se puede decir de ella; está plagada de tópicos y lugares comunes: chicos guapos, drogas que hacen mella, una granja “abandonada”, secundarios siniestros e incluso un final tramposo, tratando de dar una vuelta de tuerca, que a algunos les convencerá y a otros nos ha parecido poco más que ridículo. La utilización del 3D no hace falta decir que es innecesaria. Se emplea para intentar que el espectador menos curtido en este género pegue un bote en su asiento. Pero no es nada efectivo, ni siquiera viendo un ojo saliéndose de la pantalla. Como algo positivo de One Way Trip podemos decir que, como pasatiempos predecible con alguna que otra muerte curiosa y desagradable, cumple, aunque, bien es cierto, que hay muy poco gore. 

 Y finalizamos el día con Detention of the dead, otra de las películas encuadradas en la sección Madness, una revisión a lo zombie de El club de los cinco, en la que un grupo de estudiantes raritos quedan atrapados en el aula de castigo del instituto justo cuando sus compañeros se convierten en una horda de zombies. Esta mezcla entre comedia y terror, no se toma nada en serio, lo cual se agradece aunque no sea nada original y prácticamente copie a otras del mismo estilo.