Fuimos muchos los que apuntamos en la agenda el nombre de Ruben Fleischer como un realizador a seguir, tras su gamberra, y tremenda disfrutable comedia Bienvenidos a Zombieland. Una vuelta de género al género de zombis, un género que parece haberse instalado como una moda recurrente durante los últimos. En su segundo trabajo ya bajó bastante el listón, partiendo con una fórmula similar a la de Zombieland, 30 minutos o menos resulta mucho menos fresca, un producto, principalmente disfrutable por su negro sentido del humor y su corta duración. El reto con su tercera película era principalmente quitarse ese estigma de ser un autor que siempre hiciera lo mismo, para eso contó con una película bastante distinta a lo que había realizado, una cinta de gánsteres ambientada en Los Angeles en los años 40, con un aroma que de lejos recordaba a Los Intocables de Eliot Ness o L.A. Confidential. Pero el propio Fleischer no ha sido capaz de escapar de lo que hacía, es difícil saber si la película pretende tomarse en serio, o no. Posiblemente ni los mismos realizadores lo sepan. Lo que está claro es que la mano de Fleischer se nota visiblemente al rodar como si de un cómic se tratase. El mismo estilo que le acompañó con acierto en sus dos anteriores comedias, pero que aquí se nota forzado, como un recurso estilístico que no acompaña en absoluto al resultado general de la obra.

Por si acaso, antes de comenzar, la película se encarga en señalarnos que lo que vamos está inspirado en un hecho real (aunque de real hay poco más allá del personaje de Mickey Cohen). Una advertencia bastante oportuna, puesto que con el cartel incluido resulta realmente complicado creerse nada de lo que estamos viendo. La ciudad de Los Angeles ha sido tomada por Mickey Cohen, un capo de la mafia bastante sanguinolento que quiere hacerse con todo el control de la costa oeste. Parece que tiene vía libre y es que tanto los altos mandos, como gran parte de la policía de la ciudad de Los Angeles están bajo su control. Cuando un agente de policía se atreva a entrar en propiedad de Cohen para salvar a una joven de ser violada, el jefe de la policía verá una oportunidad de oro para acabar con el reinado de Mickey Cohen, crear un grupo de élite policiaco que trabaje desde la clandestinidad. Asestar un duro golpe a todas los negocios ilegales de Cohen y acabar con su imperio volviendo a instalar la paz en la ciudad de Los Angeles.

Pese al inmenso reparto con el que cuenta la película, actores de la talla de Josh Brolin, Ryan Gosling, un Nick Nolte bastante pasado de peso, un Sean Penn que parece salido de Dick Tracy o una Emma Stone que se presenta como si fuera la encarnación humana de Jessica Rabbit. Poco tienen que hacer con unos personajes malamente esbozados y excesivamente caricaturescos. La película no sólo no evita el cliché, si no que lo usa en exceso, convirtiendo todo en un batiburrillo de tópicos bastante cansados y demasiado exagerados. Por si fuera poco, la película apenas tiene solidez narrativa. El mejor ejemplo de ello, nos lo da la escena que se tuvo que eliminar a última hora por culpa de la masacre de Aurora, algo que apenas se nota en el metraje final, y que a buen seguro de haber suprimido cualquier otra escena, el resultado tampoco se había resentido. Y es que todo se presenta como un conjunto de escenas inconexas, malamente reunidas, que pasan de otra como si de pequeñas historias independientes estuviéramos hablando. Un triste resultado que sólo despierta la curiosidad de cuál será la siguiente hazaña que emprenderán, sin importar demasiado los resultados de una sobre la otra. Una muestra continua de tiroteos y escenas de acción incapaz de aportar nada en su estructura narrativa.

Podríamos definir Gangster Squad como una película de gánsteres realizada para chavales de quince años que quieren ver un par de disparos antes de irse de botellón. Una película que resulta excesivamente ridícula, totalmente inverosímil, y tan mal planteada que no hay por donde cogerla. Y es que lo poco positivo que se puede decir de ella es que es entretenida, pero tan entretenida como puede ser ver un puñado de escenas de acción en Youtube. La poca diversión que realmente produce, se deriva más de lo excesivamente grotesco que resulta todo (atención a la reacción de Michael Peña en uno de los actos finales ante la caída de un compañero a cámara lenta, si no se ríe viendo eso, está ante su película perfecta), que de los pocos chistes que puedan hacerse, por supuesto, la mayoría provenientes del personaje de Ryan Gosling, explotando su personaje de tipo “cool” en el que ya le hemos visto en más de una ocasión. No es que Fleischer, tras su interesante debut se haya quedado sin ideas, es que demuestra que no tenía otras, y cuando ha querido cambiar de género, éstas le han explotado directamente en la cara. Gangster Squad, contaba con el reparto perfecto para resucitar el cine de gánsteres, pero el resultado no podía ser más lamentable.

Título Original: Gangster Squad Director: Ruben Fleischer Guión: Will Beall Música: Steve Jablonsky Fotografía: Dion Beebe Interpetes: Josh Brolin, Ryan Gosling, Nick Nolte, Emma Stone, Sean Penn, Robert Patrick, Michael Peña, Giovanni Ribisi, Anthony Mackie, Mireille Enos Distribuidora: Warner Fecha de Estreno: 08/02/2013