Aunque a veces se quieren unir, lo cierto es que el cine y la literatura son medios muy distintos. Esto no parece haberlo tenido en cuenta los debutantes Brian Klugman y Lee Sternthal a la hora de realizar El Ladrón de Palabras. Una película de corte muy literario, que pese a estar basada en una idea original, pedía a gritos haberse realizado como una novela y no como un largometraje. Y es que aprovechando a contar una historia que nace desde esas palabras de las que habla directamente el título original, la película trata de asemejarse a un tono literario. Pequeñas narraciones nos van introduciendo en otras historias más pequeñas. Un juego que nos recuerda a las muñecas matrioskas rusas, o los sueños dentro de los sueños del Origen de Nolan. Pequeñas historias, narradas, en un alarde literario, con una omnipresente y bastante inapropiada voz en off.

La película comienza con Dennis Quaid leyendo su nueva novela en una universidad. En ella, algo que vendría a ser una pequeña revisión del mito de Fausto. Un joven novelista, niño de papá, trata como sea de convertirse en escritor, mientras que su padre le mantiene. Nada de lo que escribe logra ser publicado, pero un día llega a sus manos un viejo manuscrito. Tan absorto por lo que en él se cuenta está que decide reescribirlo letra por letra. Según cuenta, no lo hace con la intención de robarlo, si no de sentir que las palabras pasan por sus dedos. Cuando su mujer lo lea, se enamorará aún más de él, por qué según la novela saca su lado más auténtico, y le ayudará a publicarla. Por supuesto la novela es un éxito, y el triunfador se tendrá que ver las caras con el escritor original de la novela, que nunca busca sacar tajada de ello, solamente ¿torturar?.

Por qué la película nos presenta a un Bradley Cooper torturado, sabe que lo ha hecho está mal. El miedo entra dentro del cuerpo del personaje, es el pánico realmente el único tema con importancia en la película. Todo se siente bastante desaprovechado en ella, la sensación que queda es que los cimientos de una interesante obra de cine negro se ven diluidos ante la ineptitud a la hora de contar una historia sin consistencia suficiente. Así cuando aparece Jeremy Irons podríamos esperar que la historia que rodea a la novela, hubiera sido el punto álgido de la cinta, pero todo se limita a una insípida historia de amor. Lo mismo ocurre con la presencia de Dennis Quaid, la película pierde por completo cada vez que aparece en pantalla, se siente totalmente prescindible. Su entrada rompe el ya de por sí escaso ritmo narrativo. Además de protagonizar uno de los momentos más ridículos de la película, cuando cierra el libro y dice, si os ha gustado, os lo tendréis que comprar. Algo que al espectador le deja con las ganas de salir de la sala y no justamente para comprar el libro. Su historia cuenta con la que se supone la mayor sorpresa de la película, una sorpresa que se ve llegar mucho antes de que se anuncie.

El Ladrón de palabras es la confirmación más clara de que el lenguaje literario no siempre funciona cuando se traslada al cine. Y aunque cuenta con las bases de contar una historia interesante, su incapacidad de avanzar y de darle intensidad a la historia la hacen decaer. Toma siempre la salida fácil, y además, busca, con un abusivo uso de la banda sonora, de escaparse de la intriga para formar un sencillo drama romántico que nunca consigue emocionar. Poco cabe destacar en una película dónde si deslumbran con maestría unos espectaculares Jeremy Irons y Zoe Saldana, mientras que Cooper, Wilde y Quaid intentan mantener el callo. La literatura y el cine suelen ir juntas, pero hay veces que hay que saber separar ambas cosan para que funcionen. Eso sí, nos morimos por saber si a Isabel Gemio le habrá gustado la película.

Título Original: The Words Director: Brian Klugman, Lee Sternthal Guión: Brian Klugman, Lee Sternthal Música: Marcelo Zarvos Fotografía: Antonio Calvache Interpretes: Bradley Cooper, Zoe Saldana, Jeremy Irons, Dennis Quaid, Olivia Wilde, J.K. Simmons, Ben Barnes, John Hannah, Zeljko Ivanek Distribuidora: DeAPlaneta Fecha de Estreno: 31/10/2012