En 2010 Sylvester Stallone se propuso uno de los mayores retos de su carrera profesional: reunir en una misma película al mayor número de héroes de acción de los 80, aquellos que nos hicieron vibrar a base de golpes y tiros, y cuyos personajes dieron lugar a legiones de fans del género; y lo cierto es que el actor lo consiguió. The Expendables logró trasladar a los espectadores a aquella época en la que John McClane, Rocky, Terminator o Rambo estaban a la orden del día, y en la que la acción no eran meros trucos de posproducción sino espectáculo real en el que las luchas cuerpo a cuerpo hacían las delicias del público. Dos años después Stallone y su equipo han vuelto a la gran pantalla capitaneados por el mejor Simon West en años y proporcionando dosis más altas y gratificantes de espectáculo.

Parecía una tarea imposible poder superar un filme como Los mercenarios, el reparto era magnífico y aunque muchos echábamos de menos a algunas leyendas de las action movies de antaño lo cierto es que tanto las viejas glorias del género como las más recientes (Jason Statham, Randy Couture) cumplieron con las expectativas de casi todos. Pero segundas partes no siempre son malas y la secuela de la cinta de Stallone es una muestra de ello, ya que esta entrega supera a su predecesora en todos los sentidos: las dosis de acción e ironía alcanzan momentos de tal brillantez que harán emocionar a los fanáticos más acérrimos del género, la historia, aunque sigue siendo lo más flojo (¡qué más da!), está mejor trazada desde el punto de vista argumental, y el equipo se amplía con estrellas que harán levantar de su asiento a más de uno.

Probablemente dejar la dirección de The Expendables 2 en manos de Simon West ha sido uno de los mayores aciertos de Stallone desde que decidiera crear a esta banda de mercenarios hará ya dos años, de esa manera el actor ha podido centrarse en la escritura del guión y en su interpretación. El resultado nos da la razón ya que junto a Con Air West ha filmado su mejor largometraje hasta la fecha y Stallone se ha mostrado inspiradísimo guionizando la historia de Ken Kaufman, David Agosto y Richard Wenk.

Los Mercenarios han vuelto… Barney Ross (Sylvester Stallone), Lee Christmas (Jason Statham), Yin Yang (Jet Li), Gunner Jensen (Dolph Lundgren), Toll Road (Randy Couture) y Hale Caesar (Terry Crews), con su miembro más reciente, Billy (Liam Hemsworth), se vuelven a reunir cuando Mr. Church (Bruce Willis) les encarga un trabajo aparentemente sencillo y muy lucrativo. Sin embargo, las cosas se tuercen cuando un peligroso terrorista llamado Villain (Jean-Claude Van Damme) les tiende una emboscada, lo que les impulsa a buscar venganza. Sin embargo, sus planes cambian cuando se encuentran con una amenaza inesperada: cinco toneladas de plutonio, una cantidad más que suficiente para cambiar el equilibrio de poder en el mundo.

El filme comandado por Stallone hace gala de su ambición desde el primer minuto de metraje, con una secuencia inicial tan intensa como divertida, dominada por el estruendo que producen las armas del mejor equipo de acción jamás visto en la pantalla grande, un sonido que muy pronto se convierte en la banda sonora por excelencia del filme. Si el reparto de la primera película fue lo que llamó a las salas a miles de espectadores, esta segunda entrega no podía ser menos, los cameos que en la primera nos supieron a poco se prolongan esta vez dando lugar a momentos de pique legendarios entre Willis y Schwarzenegger, que no pierden la oportunidad de robarse frases míticas haciendo alusión a sus películas de mayor éxito (ver a Schwarzenegger diciendo Yippie-kai-yay! no tiene precio), y Chuck Norris sigue siendo ese lobo solitario que causa sensación a su paso, con punto autoparódico incluido.  

Los mercenarios 2 es un ejercicio de nostalgia a modo de homenaje al cine de acción con el que toda una generación creció, el humor está repartido de forma que todo el elenco tiene su momento de gloria y las escenas de acción (que todos ellos protagonizan, sin doble alguno) pueden dejar boquiabierto a cualquiera. El filme de Simon West ofrece exactamente lo que el público quiere ver: a un grupo de action heroes dándose de hostias, de ahí que la historia, aunque más sólida que la anterior, tenga goteras por todas partes, pero poco importa cuando dos tipos como Stallone y Van Damme, quien se luce y disfruta como el que más cada minuto en pantalla, nos regalan una de las batallas más espectaculares de los últimos tiempos. Porque como dice el propio Schwarzenegger en la película, reunir a la manada de vez en cuando no viene mal, ni para ellos, ni para nosotros.

The Expendables 2 utiliza la venganza como hilo conductor para ofrecer un despliegue de caóticas y magistrales escenas en las que tienen cabida todo tipo de sensaciones. En definitiva, es un filme que seguramente muchos echaremos de menos en unos años.