Estuvimos en la presentación de Impávido, la película dirigida por Carlos Therón y protagonizada por Julián Villagrán, Nacho Vidal y Manolo Solo. Estuvimos charlando con ellos y respondieron a todas las preguntas que le hicimos en la rueda de prensa. Impávido se estrena el próximo viernes, mañana tendréis la crítica disponible, mientras tanto aquí os dejamos todo lo que nos contaron.

Siempre hablamos de que en el cine español hay muchas limitaciones, ¿Cómo te las has apañado para hacer una película con una factura y unas ambiciones como éstas?

CARLOS: La película tiene ambiciones de chulearse de algunas cosas anglosajonas y de tratar cosas que normalmente no vemos en el cine español, cada vez más, cada vez creo que menos que la nacionalidad sea un género, cada uno hace lo que puede donde esté. Eso responde también a la generación a la que pertenezco, que nos hemos criado viendo este tipo de cosas hacemos lo que podemos y de la manera que mejor se nos ocurre para solventar los problemas.

Todos los personajes son bastantes extremos, ¿Cómo hiciste la labor de casting?

CARLOS: Gran parte del casting venía ya hecho del corto. Hicimos un corto hace seis años, en ese momento hicimos ese ejercicio de buscar a los actores idóneos para estos personajes. Para la película apenas hemos tenido que hacer casting, sólo para algunos nuevos personajes como los de Carolina Bona o Selu Nieto, incorporaciones nuevas con respecto al corto. A fuerza de buscar encontramos a gente que no sólo fuera idónea para el personaje si no que encajara en este grupo que ya estaba formado.

La película tiene mucho ritmo en el diálogo, ¿Cómo construyes eso y como tejes el rompecabezas con los personajes?

CARLOS: El propio presupuesto en el que nos movemos hace que no podamos empezar la película en un avión como la última de Nolan, nosotros lo compensamos por otro lado tratando de que el ritmo no esté sólo en las secuencias de acción si no que los diálogos sean rápidos que las cosas que pasan sean como mínimo entretenidas y con cierta velocidad. Es tratar de la misma manera la acción y los diálogos, con cierto sentido del ritmo.

¿Cómo habéis afrontado el peligro de no volver a contar lo mismo que en el corto?

CARLOS: Hay partes que son prácticamente iguales y lo que hemos hecho ha sido desarrollarlo, si en el corto contábamos una peripecia aquí buscábamos los orígenes de eso y las consecuencias. En lugar de coger el corto y añadirle cosas lo que hicimos fue mirar hacia atrás, ¿de dónde vienen estos personajes?, y hacia delante, ¿qué pasa con ellos?

Villagrán, Solo, ¿Cómo habéis preparado vuestros personajes y vuestra interacción?

JULIÁN: Manuel y yo hemos trabajado muchísimas veces juntos. Cuando Carlos me propuso el corto yo no me veía en un personaje tan duro, héroe o anti-héroe de acción. Carlos me convenció, hice la prueba, me tiré un poco a la piscina, y también con los textos y el tono que él lo tenía clarísimo durante toda la película hicieron que el resultado al ver el corto me quedase bastante contento. Hacer la película y tener la oportunidad de hacer un personaje de acción durante toda una película, en mi vida me habría visto en otra igual.

MANOLO: En mi caso, mi obsesión era sacar a Tena que es mi personaje de la caricatura, sacarlo de la parodia ya que por guión estaba tan cercano en cierto sentido. Lo que hice básicamente fue darle el coñazo al director todos los días con propuestas para intentar atarlo a tierra principalmente, ya bastante absurdo y extremo tenía el personaje.

Nacho, ¿Cómo llegaste al corto? ¿Cómo ha sido la experiencia del largo?

NACHO: Llegué caminando por qué no me pagaron taxi. Carlos y Nacho (Mongue) se presentaron en la roulotte y me mostraron el storyboard del corto y me apeteció muchísimo hacerlo. El personaje es completamente lo contrario a lo que yo soy dónde yo pondría una sonrisa o una broma, el personaje pone una mala cara y un puñetazo. Fue muy fácil y divertido hacer el personaje. Como llegué al corto, pues yo no sé cómo se le ocurrió a Carlos venir a verme, no creo que se les ocurra a muchos directores llamar a la puerta de Nacho Vidal para ofrecerme hacer cine convencional. Carlos, ¿Cómo se te ocurrió el llamarme?

CARLOS: El personaje en el corto salía poco y no tenía mucha presencia pero que tenía que tener mucha fuerza, entonces vi una entrevista de Nacho en la tele pues le oí como es, una especie de fuerza de la naturaleza, es imparable, un terremoto. A este tío le haces 2 planos y si encima hace de malo pues ya estás cagado todo el rato. Hicimos el corto, y eso es, transmite peligro con solo estar ahí. El plano aunque esté desenfocado ya transmite ese peligro y esa fuerza que es lo que hace que Mikima tenga la identidad que tiene que tener.

NACHO: Lo que me sorprendió es que me llamara también para el largo.

¿Te gustaría emprender una carrera en el cine más convencional?

NACHO: Yo la carrera que tengo es la de la vida y si me llaman para hacer una cosa y me apetece la haré. El intrusismo no existe en ningún lado, yo sé muy bien dónde estoy y la capacidad que tengo para hacer cosas y si me veo con la capacidad de hacerlo y me echan una mano yo creo que con dos brazos, dos piernas y un cerebro, cualquiera es capaz de hacer cualquier cosa mejor o peor. Mi trabajo ya sabéis todos cuál es, llevo dieciocho años en la industria del porno pero también hago otras cosas. Siempre que me ofrezcan papeles en los que no tenga que hacer de actor porno o de Nacho Vidal en el cine convencional los haré, pero no por dinero ni por tener un nombre más grande o más pequeño, cuando me divierta la historia la voy a seguir haciendo.

¿Cómo surge la posibilidad de ser productor de la película?

NACHO: Se me ofrece, creo en el proyecto completamente y digo sí.

¿Has tenido algún tipo de responsabilidad como productor?

NACHO: Yo tengo un restaurante desde hace siete años en Formentera y voy una vez por semana, con eso te lo he dicho todo. Yo todos los negocios que hago no me rompo la cabeza, los hacen otros, me lavo las manos, yo me levanto a las once de la mañana. Me encanta vivir y trabajar que trabajen otros. Es lo que me mueve.

¿Ves muchas diferencias entre la industria que conoces y la que estás empezando a conocer?

NACHO: Yo a veces decía de coña con alguno de los actores, que todo lo que hacíamos, pues yo tenía que hacer todo eso y luego tenía que follar. En la industria del porno existen varias ramas, existe la rama que vale cuatro duros la película y existe la rama que vale un millón de dólares hacer una película. Hay diálogos, hay vestuarios, hay localizaciones, existe exactamente lo mismo que en el cine convencional, pero en el cine convencional nadie folla, ni en los hoteles después de trabajar. La única diferencia que veo entre el cine convencional y el cine porno es que en el cine convencional espero doce horas para hacer un plano y en el cine porno llego y follo.

Carlos, ¿Evitaste directamente que no hubiera una escena sexual con Nacho?

NACHO: El Personaje no tiene novia ni nada, es súper soso.

CARLOS: En el corto primero escribimos y luego decidimos que lo iba a interpretar Nacho, no pensamos en Nacho y en que hiciera porno. Hace lo que tiene que hacer y ya está.

NACHO: Salí con una camiseta de tirantes una vez, es lo más erótico.

¿Qué te llevó a rodar en Gijón?

CARLOS: Hay una parte de esto que ganamos un premio para rodar en Gijón, fuímos y me encantó. Conocía como era Gijón de turismo, pero al estudiarla más en profundidad encontramos un montón de rincones y de sitios que eran perfectos para la película.

¿Con cuántas copias salís?

CARLOS: Entre 130 y 140.

¿Cuál creéis que es el público que irá a ver esta película?

CARLOS: Creo que tiene una vocación más o menos hacia la gente joven, pero no creo que sea la suficiente, no creo que si alguien se equivoca de sala tenga problemas en ese sentido. Pero básicamente creo que la franja es de cuarenta años para abajo.

¿En qué cineastas o películas te has influenciado para hacer el largo?

CARLOS: Soy de una generación que nos ha criado Spielberg, Zemeckis y pertenezco a estos post-Scorsese. Yo hice un corto antes de Impávido que se llamaba Interruptus que iba con este estilo y lo hice sin haber visto Lock & Stock ni Snatch. Era como una cosa que surgía lógica de todo esto que abrió Scorsese con Uno de los Nuestros y luego cada uno lo ha llevado a dónde ha podido y dónde consideraba que era más interesante. Para mi mis referentes son estos directores de los ochenta con los que me he criado, pero disfruto mucho con un montón de cosas. Soy bastante cinéfilo, en la película hay un montón de referencias y disfruto con todo. Todo esto de que es muy videoclipero, yo te propongo que veas una peli de Capra a ver si ves que va despacito y no hace macarradas. Todo esto lleva muchos años así. Todo el mundo hablará de Tarantino y de Ritchie pero esta peli tiene más cosas de los ochenta y anteriores que de los noventeros.

¿Y del lenguaje del cómic también tiene cosas la película?

CARLOS: Forma parte de toda mi educación. Mi percepción audiovisual viene de este tipo de cine, de muchos cómics y de cierto tipo de literatura como Stephen King. Hay muchas cosas que tienen que estar ahí seguro aunque yo no sea consciente.