En periodo estival no sé que causa más fatiga si ver las numerosas secuelas que llegan entre los blockbusters o entre las cintas de animación, sagas estiradas como chicles, spinoffs y demás en busca de la barata venta del merchandising. Una moda a la que ya se ha rendido incluso Pixar tras los anuncios de Toy Story 4 y Buscando a Nemo 2, pero la experta en esto es sin duda la rival Dreamworks que lejos de comerse mucho la cabeza creando nuevos productos, es raro el año que no estrena un par de secuelas de sus ya exitosas sagas. Pero cuando llegas y te encuentras con una sorpresa tan agradable como esta tercera entrega de Madagascar les puedes llegar a perdonar todos los fallos cometidos en esas otras sagas estiradas al contemplar atónito que estamos ante una película que supera a las dos anteriores entregas, que se reinventa a un ritmo frenético para entregar una película de animación de lo más divertida y emocionante.

En esta nueva aventura, después de que los pingüinos les abandonen en África para irse a Mónaco, los cuatro animales irán en su busca para reprocharles el abandono y poner rumbo a su casa en el zoo de Nueva York. Por el camino se toparan con una peligrosa agente francesa y para librarse de ella no les quedará más remedio que enrolarse en un circo de animales con el que recorrerán Europa en busca de un cazatalentos que les ofrezca una gira en Estados Unidos para poder así cruzar el charco.

Con una pasmosa agilidad los chistes se suceden sobre todo en un comienzo arrollador, dónde durante 15 minutos la carcajada es continua, provocada casi siempre por el gran acierto de esta saga que son esos pingüinos y que consecuentemente han ido tomando mayor protagonismo según avanzaba la saga. Cada vez que aparecen en pantalla se roban todo el protagonismo, con diferencia son lo mejor de la película, radicalmente divertidos y reclamando tener el protagonismo en una aventura propia, algo de lo que parece que Dreamworks ya se ha dado cuenta, habrá que esperar a ver el resultado de ese spin-off bastante justificado. Pese al lógico relax producido tras este prólogo tan excitante, la película nunca acaba de bajar el listón del todo, las relaciones de sus cuatro personajes principales están siempre bien medidas y estudiadas repartiendo el protagonismo y sabiendo jugar con la nueva colección de personajes secundarios entre los que destacan una sensacional villana a medio camino entre una Inspectora Clouseau bastante más lista que el personaje de Sellers y un personaje de Hannah Barbera.

Madagascar se presenta como una explosión visual y colorida, que explota por completo a ritmo de un videoclip con un tema de Katy Perry perfectamente insertado en la película para resultar como una estruendosa y divertida fiesta que la culmina por completo, y que aprovecha para todo el uso del 3D, y es que ver la película en este formato se hace casi imprescindible, porque estamos hablando de uno de los más logrados hasta la fecha en animación, explotándolo al máximo durante toda la película.

Pero más allá de eso, nos encontramos con una historia bastante humana y protagonizada por animales, las relaciones se han hecho cada vez más fuertes y han estado mejor tratadas según se han ido sucediendo las entregas y creciendo al igual que sus personajes, es fácil emocionarse con esa hipopótama y esa jirafa tratando de estar juntos por encima de la cuerda, haciendo frente a todos los temores, o emocionarse con esta historia del león Álex encontrando una razón para seguir adelante en la piel de esa tigresa y dónde pesan los acontecimientos que tuvieron lugar en la segunda entrega con su padre, pero el más fascinante de todos acaba resultando un tigre preso de los miedos y que ha arrastrado con su caída hasta los infiernos a todos aquellos que dependían de él, es cierto que si hubiera gozado de más protagonismo la película habría ganado mucho más, pero es suficiente como para que todo lo que le rodea resulte misterioso y fascinante. Pero tampoco se queda corta a la hora de lanzar una crítica brutal a la sociedad actual y a la doctrina carcelaria de la globalización, pugnando por el libre albedrío y la necesidad de que las personas sean ellas mismas por encima de los muros de la ciudad.

Dreamworks hasta ahora no había acertado demasiado con sus secuelas, pero con esta tercera entrega de Madagascar ha revolucionado lo anteriormente escrito, y además nos ha descubierto a esos pingüinos que son de lo más divertido de la animación de los últimos años. Cuando el ritmo decae un poco basta con tirar de ellos para volver a levantarlo. Madagascar 3 es una de las más agradables sorpresas de este verano a la que la única gran pega que la podemos poner es que todo lo interesante que plantea, parece ser demasiado liviano como para llegar a dejar algún poso, algo que desde luego la habría convertido en una de las mejores películas de animación hasta la fecha de la factoría Dreamworks.

Título Original: Madagascar 3: Europe’s Most Wanted Director: Eric Darnell Guión: Noah Baumbach Fotografía: Hans Zimmer Distribuidora: Paramount Fecha de estreno: 27/07/2012