RIO 2

Entre Disney, Pixar y Dreamworks, existe otra compañía que intenta hacerse un hueco y ponerse a la altura de las nombradas. Es el estudio Blue Sky, artífices de Ice Age y que desde el estreno de ésta han intentado, ya sea con numerosas secuelas o películas sin el mismo gancho que aquella, repetir el éxito, no sólo de taquilla, de la película basada en la época glacial. Pero han sido incapaces de repetirlo, y la prueba está en esta secuela de Río, una película con resultados modestos, que si funcionó mucho mejor fuera de Estados Unidos, sobre todo en terreno latinoamericano. Y no es de extrañar, al fin y al cabo la fórmula que usaba era muy similar a la que ya estableció en propio Walt Disney en Saludos amigos. Aquella película nació en plena Segunda Guerra Mundial, a Estados Unidos le preocupaba que en los países latinoamericanos, que se habían mantenido al margen de la guerra, empezase a aflorar un pensamiento cercano al nazismo. Mandó a Disney y a su equipo como embajador de paz a Brasil, Perú, Argentina y Chile con el objetivo de realizar una película sobre aquellos países, la cosa fue tan bien, que algunos se atrevieron a afirmar que Disney había hecho con Saludos amigos más por la unión entre las culturas, que lo que el gobierno había realizado en años.

Y en cierto forma Río no dejaba de ser lo mismo, una forma de intentar acercar al mercado latino el cine americano. Y es que existe cierta preocupación dentro de la industria americana por abrirse terreno en otros territorios. Estamos viendo como blockbusters como Pacific rim apuestan por abrirse paso en Asia, o incluso otras como la nueva entrega de Transformers que no dudan en meter a estrellas chinas en su reparto para intentar garantizarse la taquilla de aquellos países. También empieza a ser común que películas como No se aceptan devoluciones se rueden en Hollywood en español y protagonizadas por gente como Eugenio Dérbez, uno de los cómicos más famosos entre la comunidad hispana de Estados Unidos y en terreno mexicano. Río era poco más que un abrazo con la cultura brasileña, pero también esta segunda parte, es fácilmente una película de dos direcciones, y no es de extrañar que esta película se estrene unos meses antes de que el mundial de fútbol se celebre en Brasil, y que la película haga especial hincapié en el deporte balompédico, un deporte minoritario que cada vez intenta abrirse más camino por terreno estadounidense, y que muchos son conscientes que es la gran piedra cultural a levantar entre Europa y Latinoamérica con respecto a Estados Unidos.

RIO 2

Recuerdo haber visto Río cuando se estrenó hace apenas tres años, también recuerdo que su paso fue tan fugaz por mi mente que apenas tengo ningún recuerdo de ella. Realmente esto no es un problema a la hora de encarar esta segunda entrega. En la que el pájaro protagonista, Blu, volará con su familia hasta el corazón del Amazonas, para descubrir una gran bandada de guacamayos azules que aún siguen con vida, descubriendo así que no son los únicos de esta especie que quedan vivos. Mi principal problema con las películas de Blue Sky, incluyendo las últimas entregas de Ice Age o la reciente Epic: El mundo secreto, o su adaptación del cuento de Dr. Seuss Horton, es la sensación de que siempre están realizando la misma película. Y es que esta compañía ha conseguido ser un completo prodigio en lo que animación se refiere, no me parece descabellado decir que han superado Dreamworks en cuanto a técnica, y que se encuentran realmente cerca de Pixar por no decir al mismo nivel. Pero no basta con alcanzar la perfección técnica, cuando sus guiones son realmente flojos, por no decir malos. Cuando son incapaces de realizar personajes con el gancho suficiente para sustentar la obra y sobre todo, cuando parece que se entrega todo a la mano de ese constante mensaje ecologista que tienen todas sus películas, las intenciones pueden ser buenas, pero no vale con esto.

Y todo esto es precisamente lo que le pasa a Río 2, una película que necesita de dos villanos y se encuentran sin perfilar ninguno de ellos. Y es una verdadera lástima, porque precisamente el personaje que me parece interesante de la película, esa rana enamorada de un terrorífico pájaro que se cree salido de una novela de Shakespeare, pero que por culpa de ser de una especia venenosa, debe de vivir su amor sin tocar a su amado (algo muy parecido a lo que ocurría en aquella fantástica serie de televisión llamada Criando malvas), está totalmente descuidado, desaprovechado por completo. Todo al final se limita a una pequeña y típica historia familiar en el que el pájaro Blu, deberá ganarse el respeto de su suegro, que lo desprecia por el simple hecho de ser un pájaro doméstico. Una historia que ya he visto muchas veces, y que no tiene nada que despierte mi interés por ella, al contrario, me acaba aburriendo.

RIO 2

Con todo esto dicho, no se puede negar que Río 2 es una película que está enfocada de manera brillante para su público, los menores. Serán ellos lo que disfruten de una historia llena de colorido, de, como ya habíamos apuntado, un excepcional despliegue técnico. La musicalidad del folklore brasileño con un par de números musicales que tienen una gozosa puesta en escena. Sí, no podemos olvidarnos de que Río 2 tiene sus virtudes, pero son demasiado pocas, y parece que éstas no están dirigidas para nosotros, que bostezamos en la butaca una y otra vez. Si de verdad el estudio Blue Sky quiere hacerse sitio dentro de los grandes estudios de la animación americana, deberán apostar más fuerte, deberán apostar por una historia con fuerza suficiente para sorprender, y lo que hacen ahora está lejos de eso. Eso sí, no perdemos la vista a Peanuts su adaptación de Charlie Brown y Snoopy, los míticos personajes creados por Charles M. Schulz, que llegará a la gran pantalla el próximo año. Ahí al menos cuentan con un material de aúpa para que por fin consigan despegar. 

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Ficha técnica:

Título original: Rio 2 Director: Carlos Saldanha Guión: Carlos Saldanha Música: Sérgio Mendes Fotografía: Renato Falcão Distribuidora: Fox Fecha de estreno: 04/04/2014