No es que Denzel Washington haya sido nunca un actor especialmente versátil o que haya tomado excesivos riesgos en su carrera, pero últimamente parece haber dirigido su carrera hacia el terreno del cine de acción, no sabemos muy bien si es un deseo por aferrarse a una juventud ya desaparecida puesto que se encuentra cerca de los sesenta o simplemente la imposibilidad de salirse de ese papel heroico con el que el público le relaciona rápidamente. Es cierto que desde Training Day le ha cogido también el gusto a ser ese héroe de dudosa moralidad que traspasa la línea del límite de la ley y a veces hace de su héroe también un villano, algo que al menos permite darle una mayor riqueza al personaje tal y como ocurre aquí, pero lo cierto es que Denzel parece empeñado en seguir haciendo de él mismo una y otra vez, y será así hasta que el público se canse o el cuerpo se lo permita, lo que primero ocurra. Al menos hay que agradecerle a Denzel el hecho de que haya dejado a los Scott a un lado y se haya dedicado a dar oportunidades a gente como los hermanos Hughes o ahora al sueco Daniel Espinosa, que tras la cinta de acción Dinero Fácil pone por primera vez los pies en terreno americano.

Realmente no es en Estados Unidos dónde sucede la película, si no en Ciudad del Cabo, allí Matt Weston, un joven agente de la CIA, vigila un piso franco sin mucha agitación, frustrado ante sus aspiraciones profesionales, se verá forzado a demostrar si realmente vale cuando trasladen allí a Tobin Frost, un traidor que estuvo en la CIA y que lleva años fugado vendiendo secretos de estado. Frost será trasladado al piso franco y éste será asaltado, quedando solo Weston para poder salvar a Frost de aquellos que quieren acabar con él, pero también tratando que este no se escape de su vigilancia.

El Invitado es un thriller de acción al uso con una trama bastante justita y llena de limitaciones, pero que permite al espectador rápidamente meterse de lleno en la película e identificar rápidamente a los personajes sin necesidad de detenerse demasiado a hacer presentaciones. No correr riesgos tiene muchas ventajas, sabes que el público potencial al que va dirigida la película va a disfrutar con ella y no se va a sentir defraudado, pero esto también conlleva a que no se pueda evitar la sensación de refrito y de haberla visto antes y por supuesto a perder toda capacidad de sorprender al espectador a la hora de intentar pegar algún giro argumental que resulta bastante predecible. Pero realmente esto tampoco supone ningún impedimento a la hora de disfrutar la película, por que el guión se queda pausado a un lado, como un mero instrumento para las pocas veces en los que la película no es capaz de avanzar por sus propios medios durante las frenéticas escenas de acción que se suceden durante todo el metraje.

El Invitado está concebida como un gran parque de atracciones del cine de acción, no falta de nada, ya la presentación de Frost sucede en una rápida persecución por las calles de la ciudad sudafricana, desde ese momento somos testigos a algunas que gozan de gran espectacularidad como el asalto al piso franco o la excepcional escena del estadio Green Point y otras de ritmo frenético como una persecución en coche con Frost metido en un maletero, aparte de varios combates cuerpo a cuerpo realmente entretenidos. Espinosa no escatima esfuerzos en acercarnos a las escenas de acción y en hacer a éstas absolutas protagonistas de la película, además de mostrar una gran inteligencia a la hora de llevarlas, contando con ese espectador que ha desconectado de la película durante los breves momentos de calma, y metiéndole de lleno a base de inesperados sobresaltos, bastante tramposos, pero eficaces, que nos levantan de la butaca y nos introducen completamente de nuevo en la acción. Pocas cosas se pueden echar en cara en el terreno de la acción, salvo el mal uso que se le da al reloj, pese a la continua aparición de éste para indicarnos la hora, en ningún momento se traslada al espectador la idea de ir a contrarreloj, no hay sensación de angustia y se carece de tensión de manera continua.

No podemos negar el buen hacer de Espinosa, un buen intento de acercar al espectador a la acción gracias a una cuidada fotografía por parte de Oliver Wood, que fue el encargado de la fotografía de la saga de Bourne y que aquí permanece con un estilo bastante similar al de las películas de Greengrass y sobre todo unas escenas de acción bien rodadas que en ningún momento llegan a parecer asfixiantes. También es cierto que tanto Denzel Washington como Ryan Reynolds resultan creíbles y simpáticos, y que tener una cartera de secundarios con gente como Vera Farmiga, Brendan Gleeson, Sam Shepard o Robert Patrick te garantiza como mínimo tener un reparto solvente. Y sí, aunque El Invitado me resulta muy entretenida gracias a sus grandes dosis de acción, estoy seguro que dentro de un año me costará identificar si algunas de las escenas de esta película le pertenecen a ella o a otras muchas películas del mismo género.

Título Original: Safe House Director: Daniel Espinosa Guión: David Guggenheim Música: Ramin Djawadi Fotografía: Oliver Wood Interpretes: Denzel Washington, Ryan Reynolds, Vera Farmiga, Brendan Gleeson, Sam Shepard, Rubén Blades, Nora Arnezeder, Robert Patrick, Liam Cunningham, Joel Kinnaman, Fares Fares, Fana Mokoena  Distribuidora: Universal Fecha de Estreno: 10/02/2012.