No es que uno en concreto tenga súper romanizada o idealizada la figura de Robin Hood, pero esta aproximación en clave de “rigor histórico” en la que Sarnoski plantea una desmitificación tan sosegada como introspectiva sobre el buen ladrón, ha acabado por poner a prueba mi paciencia y mi atención. Y es que a veces algo por muy estético o bien intencionado que sea, no tiene porqué funcionar y La muerte de Robin Hood funciona más bien poco en lo que plantea, pero sobre todo por cómo lo hace.
Michael Sarnoski es uno de esos directores “recientes” que más interés han despertado en el cine que no es de género. Su debut con la excelente Pig, mostraba una mirada diferente y eficaz sobre un personaje y una historia que a priori podría haber resultado “familiar” o reincidente y acabó por ser muy personal y por momentos incluso fascinante. Su siguiente trabajo a manos de un gran estudio, fue para encargarse de la precuela de Un lugar tranquilo, interesantísima saga de género de John Krasinski, que bajo su batuta funcionaba más como un ejercicio de análisis sobre la soledad y las enfermedades mortales, en la que volvió a demostrar su capacidad para conmover al espectador en diferentes escenarios muy diferentes entre sí, pero siempre con un factor en común: la melancolía y el recuerdo de un pasado lleno de vida que se confrontaba con un presente inerte y crepuscular. Algo a lo que regresa en La muerte de Robin Hood de manera mucho más contundente y letárgica.

En palabras del mismo Michael Sarnoski, ésta inesperada nueva visión del mito, la leyenda y el hombre, “es mucho más fiel a las baladas originales y se ajusta de manera más conveniente a las convenciones medievales de la época”, abrazando casi por completo el concepto original de los grandes relatos del romanticismo, pero totalmente carente un ápice de emoción. La muerte de Robin Hood es una película calmada y honestamente lenta, que se toma su tiempo para reflexionar consigo misma sobre el pasado y las decisiones de un hombre que en el lecho de su muerte, dialoga consigo mismo y con sus demonios de un pasado que difiere bastante de la tradición oral que nos ha llegado hasta hoy de aquel hombre valiente que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Una obra altamente estética y con una clara intención de sembrar la duda en el espectador y en la que Hugh Jackman encarna introspectivamente (algo que a él además le encanta) los últimos días de vida de unos de los personajes más famosos de la literatura universal de todos los tiempos.
La muerte de Robin Hood es una elegante ejercicio que funciona como irreverente planteamiento, pero que una vez superado el shock inicial de su reflexión, se queda en algo irremediablemente pretencioso e inerte, que acaba por extenuar a su público más exigente. Sarnoski no se rinde a la historia sino a su fuerte convicción argumental, y eso está bien y denota por su parte un compromiso total con su visión artística, pero eso no debería estar reñido con lo cinematográfico y esta producción se siente excesivamente larga, repetitiva y mucho menos cinematográfica de lo que cabía esperar y eso le pasa mucha factura pese a sus respetables intenciones.

Quizá lo más interesante que se puede extraer del visionado, es lo interesante que es como punto de partida, el subvertir la expectativas del público en torno a una figura muy conocida por todos y tratar de darle la vuelta a lo que conocíamos hasta entonces de la misma. Ojalá fuese suficiente para equilibrar el entretenimiento y la calidad, pero La muerte de Robin Hood es simplemente una nota (muy gris) que se repite una y otra vez durante sus contundentes dos horas de metraje, dejando tras de sí más dudas que explicaciones sobre su protagonista. Aún así, siempre es interesante como espectador, encontrarte con películas que te sorprenden para bien y para mal y seguro que ésta tendrá algún que otro fan que sí logre conectar con ese pozo lánguido y triste en los últimos días de vida de la leyenda.
Título original: The Death of Robin Hood Director: Michael Sarnoski Guión: Michael Sarnoski Fotografía: Patrick Scola Reparto: Hugh Jackman, Jodie Comer, Bill Skarsgård, Murray Bartlett, Noah Jupe Distribuidora: DeAplaneta Fecha de estreno: 03/07/2026

