I´m Still Here fue el debut como director del menor de los Affleck, un mockumentary que le alejó de la sombra de su hermano y le convirtió en alguien a quien tener muy en cuenta. Tras el Oscar por Manchester frente al mar (Kenneth Lonergan), Casey Affleck no ha parado de trabajar en producciones de una gran calidad como la preciosa A Ghost Story o la entretenida The Old Man and the Gun. Con La luz de mi vida, Affleck nos presenta una premisa intrigante que, aunque no reboza originalidad, supone una interesante reflexión sobre el comportamiento humano ante situaciones difíciles.

Padre (Casey Affleck) e hija (Anna Pniowsky), recorren un mundo en el que casi todas las mujeres han desaparecido. Una historia paternofilial que habla sobre lo difícil que es educar y enseñar a los hijos.

Con la escena introductoria de casi 10 minutos de duración somos testigos del gran vínculo entre padre e hija, una relación que se vuelve creíble y cercana a cada paso, a cada circunstancia problemática que dificultad su camino. Pniowsky debuta a lo grande gracias a una interpretación sorprendente que, junto a la experiencia de Affleck, refuerza la conexión familiar. La luz de mi vida es una historia íntima con estilo pausado que mantiene a los dos protagonistas en pantalla en todo momento.

Los espacios naturales se convierten en un personaje más por la magnífica fotografía de Adam Arkapaw (Animal Kingdom), una naturaleza calmada pero tétrica que simboliza un mundo caótico y sin vida. Su montaje, además, maneja con mucho cuidado la sucesión de flashbacks sobre lo ocurrido en el pasado y donde podemos ver a una fugaz madre Elizabeth Moss (El cuento de la criada), que desea lo mejor a su marido ante esta extraña plaga. Ya no existen las mujeres y ahora debemos desconfiar de los hombres. Rag (la hija), debe ocultar su género para no ser perseguida, para que no la separen de los brazos de sus padres. No poder confiar en los hombres de este mundo es un mensaje incómodo que se plantea mediante escenas que rebozan verdadera tensión y acción a partes iguales.

Affleck, como padre protector, interpreta las escenas más violentas y las de una mayor carga narrativa a un nivel magistral. Las enseñanzas vitales que inculca a su hija para que pueda protegerse ante cualquier peligro son una parte esencial para indagar más en los personajes. Oírlos hablar sobre sexo, miedo y, sobretodo, del pasado antes de la plaga crea un ambiente enternecedor, y necesario, entre tanto sufrimiento.

La luz de mi vida es una película que puede crear una gran división entre el público. O dejas que la película se alargue para que puedas asombrarte con la construcción de este mundo y con sus personajes o te parecerá demasiado indulgente y prefieras un mayor uso de la acción antes que la palabra. En todo caso, Affleck nos presenta una historia de amor muy personal y llena de acción que no deberías perderte.

Crítica escrita por Miguel Mendoza

Título original: Light of the life Director: Casey Affleck Guión: Casey Affleck Música: Daniel Hart Fotografía: Adam Arkapaw Reparto: Casey Affleck, Anna Pniowsky, Tom Bower, Elisabeth Moss, Hrothgar Mathews, Timothy Webber, Patrick Keating, Monk Serrell Freed, Lloyd Cunnington Distribuidora: Betta Pictures Fecha de estreno:  11/10/2019