Se cumplen 25 años de una película que sorprendió a varios espectadores presentes en los aclamados festivales de Sundance y Sitges por su violencia explicita, un novedoso montaje, presentaciones de corto recorrido y conversaciones de infarto como: “Voy a deciros de que va “Like a Virgin”. Trata sobre una putita que es una máquina de follar, o sea, por la mañana, por la tarde, por la noche, polla, polla, polla, polla, polla, polla, polla.”. Todo eso gracias a un director desconocido de poco recorrido con el nombre de Quentin Tarantino, que contaba en su haber con una película casera titulada El cumpleaños de mi mejor amigo, considerada un desastre en cuanto nivel técnico.

A pesar de contar con un laureada aclamación por los festivales que recorre, la cinta no consigue la máxima difusión posible hasta el éxito de Pulp Fiction, segunda película de Tarantino causando un revuelo haya por donde va, consiguiendo además vender millones de unidades de la banda sonora de la película anunciándose hasta en televisión. Con el favor de crítica y público, hace que varios espectadores lleguen a interesarse por la ópera prima del director. Con el efecto boca-oreja, Reservoir Dogs renace de nuevo con los alquileres en VHS de los videoclub ganándose la fama como una de las películas más importantes de Quentin Tarantino, que a día de hoy, lo sigue siendo sin perder la frescura de sus primeros años sirviendo como referencia a otros directores primerizos ahondando más en el género de atracos.

Como toda producción cinematográfica, hay una jerarquía para llevar a cabo la película, porque no es ir con una cámara a cuestas para rodar lo primero que se tercie. Se debe empezar por un guión inicial, pasando después por el presupuesto hasta la elección definitiva del reparto, departamento técnico en cuanto vestuario, maquillaje y operadores de cámara, productores ejecutivos, los lugares de rodaje adecuados, la música y los plazos establecidos para el montaje de la película. Visto ahora en una pantalla parece tarea fácil, pero en su día fue un duro trabajo dejando una alargada sombra de curiosidades bastante llamativas, muchas de ellas sabidas y otras desconocidas para el espectador.

Con motivo de su 25 aniversario, La Cabecita ha preparado un artículo especial donde podrás leer todos los datos más destacables sobre Reservoir Dogs desde sus orígenes. Así que querido lector, si está interesado le invito a ponerse cómodo, tener algún disco en la mano o canciones sueltas de la película (en Spotify o Youtube), un café y a leer esta trepidante aventura.

LOS ORÍGENES

Quentin Tarantino empezó trabajando como taquillero y acomodador en un cine de películas X mintiendo sobre su edad, ya que no era mayor de edad. Otro trabajador del cine, debido a los celos de este, se chivo al gerente y el joven Tarantino tuvo que ser despedido. Sin embargo, no tardó en encontrar trabajo como dependiente en un videoclub, lugar donde empezaría su gran catarsis cinematográfica con películas de series B, asiáticas y spaghetti western. Tarantino, contando con un gran número de imágenes grabadas en la retina, decidía que su futuro era hacer cine como los directores que admiraba con la brillante idea de realizar su primera película junto a sus compañeros del videoclub (Craig Hammam, Rand Vossler y Roger Avary) titulada El cumpleaños de mi mejor amigo. El guión fue escrito por el propio Tarantino junto a Hammam contando un total de 80 páginas con un presupuesto de 5.000 dólares. Grabada en 16mm, El cumpleaños de mi mejor amigo se presentó en varios festivales llevándose críticas desafavorable, por no decir que fue un completo desastre. De los 80 minutos de duración, solo se conservan 34 minutos debido a un incendio que hubo en las instalaciones donde se guardaban las copias.

Devastado por su primer trabajo, Tarantino quiso seguir trabajando en el cine como guionista escribiendo dos libretos: Amor a quemarropa y Reservoir Dogs. Para vender los dos guiones, Tarantino contactó con Tony Scott, hermano de Ridley Scott, para comentarle la historia de las dos obras escritas, le vendió finalmente Amor a quemarropa sin realizar ningún cambio en la obra por un valor de 50.000 dólares, quedándose así el guión de Reservoir Dogs para ser la primera película oficial del director novel.

EL REPARTO

Tarantino ya tenía en su bolsillo 50.000 dólares para rodar la película sin ataduras y ahora tenía que hacer la dura tarea de encontrar a los actores adecuados para los personajes del film. Él se quedaba con el papel de Sr. Rosa y su amigo Lawrence Bender (productor de la película que después produciría Pulp Fiction, Death Proof y Django Desencadenado) se quedaba con el papel del Nice Guy Eddie.

El director recibía un golpe de gracia inesperado en la fiesta organizada por el profesor de interpretación de Bender, ya que en dicha fiesta se encontraba Harvey Keitel, que venía de trabajar de películas como Malas calles, Taxi Driver, La última tentación de Cristo y Thelma y Louise, película dirigida por Ridley Scott, debido a la permanente amistad con la esposa de este. En el momento adecuado y en el lugar adecuado, Tarantino aprovechó para comentarle el proyecto. Tanto fue el entusiasmo de Keitel que acepto en cuestión de segundos ayudándole también como productor del film ampliando el presupuesto a 1 millón y medio de dólares, apuntando a Tarantino en el taller de guiones del Festival de Sundance.

Con la incorporación de Keitel a bordo, el trabajo para conseguir a los actores no fue una tarea complicada. Los primeros nombres en apuntarse fueron Chris Penn (hermano de Sean Penn), Steve Buscemi (que se encontraba en el mismo taller de guiones del Festival de Sundance), Michael Madsen (que terminaba de trabajar con Ridley Scott y Harvey Keitel en Thelma y Louise) y Tim Roth. Poco a poco, el proyecto pasaba a ser uno de los más llamativos de Hollywood interesándose varios actores de renombre como George Clooney, Vincent Gallo, Christopher Walken y Samuel L. Jackson (los dos últimos aparecerían después en Pulp Fiction). Sin embargo, fue sonado el caso de James Woods, ya que en posteriores encuentros con el director, este le comentó las continuas conversaciones que mantenía con su agente para protagonizar uno de los papeles de Reservoir Dogs. No obstante, el agente de James Woods no le llegaba a comunicar dichas conversaciones creando así una nube de crispación entre el actor y el representante llegando hasta a las manos.

Solo faltaban dos miembros del reparto, uno de ellos recayó en Edward Bunker para interpretar al Sr. Azul. Un hombre que pasó media vida en la cárcel debido a los varios delitos acumulados de robo, narcotráfico, falsificación y extorsión en el que conoció a Danny Trejo, que de esta forma sería su primera entrada al cine conociendo a Quentin Tarantino. A pesar de eso, Bunker tuvo una gran actitud en el rodaje de la película no como Lawrence Tierney, último miembro del reparto en incorporarse interpretando a la mano negra de la banda. El comportamiento de Tierney en dicho rodaje fue desconsiderado, llegando a trabajar borracho y manteniendo duras confrontaciones con Tarantino hasta el punto de llegar a despedirle, para poco después, pedirle perdón.

EL TÍTULO

Existen varias contradicciones sobre el planteamiento del título oficial de la película como es Reservoir Dogs. Actualmente existen dos teorías, una de ellas fue cuando Tarantino trabaja en el videoclub donde un cliente le preguntaba sobre la disponibilidad de Au revoir les enfants (Adiós, muchachos) dirigida por Louis Malle. Quentin entendió “Reservoir Dogs”, un error que resulta tan cómico como llamativo, ya que ambas cosas no se parecen nada resultando difícil de entender. Aparte, la película no estuvo disponible en el videoclub donde trabajaba hasta después de su retirada.

Otra teoría factible es la forma de como tratan los presos a los policías infiltrados, refiriéndose a Reservoir Dogs como canallas o ratas.

GRACIAS, TERRY GILLIAM

Si vemos actualmente la película hasta los créditos finales (siempre y cuando no se corte la película en su inicio) podemos ver un detalle que puede ser inapreciable, un agradecimiento breve al director Terry Gilliam.

Y ahora os preguntáis, ¿qué tiene que ver Terry Gilliam en todo este desaguisado?. Mientras estaba hablando sobre el reparto, Quentin Tarantino consiguió entrar en el taller de guiones del Festival de Sundance gracias a Harvey Keitel. Durante su presencia, aparte de conocer a otros actores que trabajarían en su carrera cinematográfica, también conocería a otros directores que ejercían como tutores en el mismo curso como Terry Gilliam, uno de los componentes de los Monty Python. El gran consejo que le dio Gilliam a Tarantino fue que para ser un gran director de cine no había que realizar todas las cosas, sino contratar a las personas adecuadas para realizar los distintos trabajos técnicos como al director de fotografía o a la diseñadora de vestuario. El joven director siguió el consejo al pie de la letra que se lo agradeció en los créditos finales del film.

¿HOMENAJE, COPIA O PLAGIO?

Como comentábamos anteriormente, Tarantino trabajaba en un videoclub donde no paraba de ver películas asiáticas provenientes de directores como Kurosawa, Mizoguchi o las últimas películas de acción donde los tiroteos abundan por antonomasia.

En el momento de cuando se estrenó Reservoir Dogs, fueron varias las personas que vieron la conexión directa con City on fire, una película dirigida por Ringo Lam y protagonizada por Chow Yun-Fat sobre un policía que se infiltra en una banda atracadores cuyo fin será desbaratar todos los planes posibles sin pillarle. La premisa de es muy parecida a Reservoir Dogs, sin eso no hay duda, e incluso las escenas más primordiales como la reunión de los colores o el tiroteo final son muy parecidos entre sí. Sin embargo, el plagio o la copia resulta casi inexistente. No hablamos de una copia plano por plano como es Psicosis de Gus Van Sant con la película original de Hitchcock. Sino más bien de un claro homenaje que incluso logra mejorar el resultado.

LA MÚSICA

Aparte de cine, Tarantino también en un gran conocedor de canciones marchosas de los años 60-70. El director cuenta con su haber una amplia colección de vinilos haciendo uso de ellos en la mayoría de sus películas pasándolas y mezclándolas digitalmente él acorde con la escena en cuestión.

En Reservoir Dogs, quitando la majestuosa conversación inicial de Maddona con Like a virgin, son famosas las canciones: Hooked on feeling de Blue Swede (recuperada actualmente por Guardianes de la galaxia), Little Green Bag de George Baker, Stuck in the middle with you de Stealers Wheel y Coconut de Harry Nilsson.

Hooked on feeling – Blue Sweede

Little Green Bag – George Baker Selection

Stuck in the Middle With You – Stealers Wheel

Coconut – Harry Nilsson

LOS FESTIVALES

Concluyendo el taller de guiones de Sundance y finiquitado el rodaje del film, Reservoir Dogs se estrenaría en la competición oficial del Festival de Sundance para optar al premio de Mejor película.  No se llevó el preciado galardón a favor de En la sopa, protagonizada por uno de los miembros del reparto como Steve Buscemi, pero sí logró la ovación aclamada por crítica y público causando un verdadero furor, convirtiendo a Quentin Tarantino de la noche a la mañana en una auténtica estrella.

Después de su paso por Sundance, la siguiente parada sería el Festival de Sitges, lugar donde resultaba ser un gran desconocido para la audiencia resultando estar por debajo de otros nombres como Wes Craven o Bruce Campbell. Reservoir Dogs conseguía el premio a Mejor director y Mejor guión sin ganar mejor película, que fue a parar para la francesa Ocurrió cerca de su casa, de Rémi Belvaux, André Bonzel y Benoît Poelvoorde.

RESURRECCIÓN

Reservoir Dogs se transforma en un fenómeno de su época tras pasar logronamente varios festivales imporantes ganándose el clamor del público considerándose una película de culto para los gafapastas. Pero no es suficiente para la película, su violencia explicita (que en realidad no es excesiva), el moderno montaje y los miembros del reparto no logran llamar la atención al público general hasta el éxito de Pulp Fiction en 1994.

De repente, una gran oleada busca sin cesar la primera película de Quentin Tarantino cambiando el chip que tenían previamente con Reservoir Dogs apreciándola todavía más, haciendo la perfecta combo o nexo de unión con Pulp Fiction. La difusión fue en aumento que a día de hoy se considera como una de las mejores películas del director, incluso hay gente que la prefiere antes que Pulp Fiction aún siendo esta perfecta. Llegando incluso a realizarse homenajes en numerosas series de televisión, en películas e incluso en videojuegos lanzándose una aventura oficial para PS2 en 2006 (próximamente saldrá otro videojuego para PS4-XONE-PC con el subtítulo: Bloody Days).

Reservoir Dogs ha sido un antes y un después en el cine de Quentin Tarantino. De no haber sido de esta obra, no hubiéramos conocido al director, o mejor dicho, cineasta, que conocemos actualmente.