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La música primero. Miles Davis construyó una historia del jazz en su propia persona, incluso se podría decir que lo creo, condujo y jugó con él durante los años que estuvo activo, junto a otros como John Coltrane, Art Blakey, Ornette Coleman, Charles Mingus, Duke Ellington, Andrew Hill, Albert Ayler, Cecil Taylor, Eric Dolphy, Alan Silva y, aunque muchos estarían en desacuerdo, algunos del free jazz europeo, como Aleksander Von Slippenbach y Manfred Schoof. Pero Miles Davis y John Coltrane se postulan como los pilares que condujeron a esos otros transgresores y amantes de la música que formaron y deformaron ese género tan polivalente como el jazz. El que nos atañe ahora, Davis, pasó por todos los estilos y comenzó muchos otros. Uno de los primeros en mezclar el rock que poblaba la psicodelia de los sesentas con un jazz espiritual que se movía a un ritmo orgánico a través de improvisaciones, deconstrucciones e innovaciones. Cierto es que su álbum más aplaudido, Kind of Blue, fue un éxito y marcó un antes y un después, pero el verdadero Miles Davis, el que se retrata en este filme, el que era él, el que dejó todo su conocimiento, vida y alma en la música, aparece en álbumes como Bitches Brew o In a Silent Way. Ahí surge un estilo que, junto al viraje hacia el free jazz de John Coltrane, con su Olatunji Concert, Live in Japan y demás álbumes, donde se sumergía en frenéticas sesiones de muchas horas y mucho ruido, transmite un sentimiento más que un estilo, un estilo que habla más con la psicología y con la sociedad que con la pista de baile y el desenfreno. Dicho esto, procedamos al debut como director de Don Cheadle.

Miles Ahead es un debut sorprendente si tenemos en cuenta que la dirige quien la dirige. Cierto es que la figura de Davis queda algo deformada después de ver esta obra y será normal encontrar a muchos que verán aquí un insulto al músico más que un retrato fiel y claro de cómo era, de su música, de su actitud ante la vida. Y no sería algo alejado de la realidad, ya que Cheadle se permite exagerar todo en pos del melodrama, de la explosión, y eso no deja de ser deformar la realidad y ya sabemos que con los biopics de gente muy querida y apreciada por su obra deformar esa realidad se convierte en un delito mayor. He aquí el mayor problema de la película, no saber si la imagen de Miles Davis que retrata Miles Ahead pretende ser una imagen certera y fiel a la obra y sentimientos del músico o si pretende deformarla y aprovecharse de ella con la única intención de vender otro biopic procesado más. Y realmente es difícil adivinar tal cosa. Puede entenderse lo primero al ver cómo es tratada la música de Davis, cómo es develada su manera de ver la vida y su complicada mente, cómo es abordado el turbio mundo de la música y su eterna presión al artista que no comprende tales nimiedades. En estos campos, el filme triunfa, consigue junto al estilo de Cheadle mostrar algo que es capaz de hacer llegar a todo el mundo la figura de este músico sin perderse en recovecos que oculten la figura de Miles. En cambio, también puede entenderse lo segundo, que la exageración de ciertos momentos de la vida de Davis, la acción introducida en el filme que poco tiene que ver con entrar en la vida y psicología de un artista, la introducción de elementos que claramente atraen más público, como disparos, drogas, decadencia, locura, son solo maniobras para vender mejor el biopic al público y a los premios y no para retratar con pasión la vida de Miles Davis.

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Por lo tanto, la película divide la sensación que deja. Por una parte, el estilo de Cheadle, que no deja de ser un estilo impersonal y ya muy manido en estos últimos cinco o diez años, a veces consigue salirse de su estructura y sorprender con cambios temporales, saltos en la historia, cámara en mano libre y primeros planos interesantes y a través de esto transmitir, en parte, el estado mental del músico. Por otra, la explotación, repetición e insistencia en temas morbosos nos hace pensar que esto más que retratar a Miles Davis retrata al artista loco y drogadicto genérico de turno que todos parecen disfrutar del otro lado de la pantalla.

No se puede emitir un juicio claro de las intenciones de Cheadle, pero en todo caso sí se puede emitir un juicio de la película que nos entrega. Dependerá de qué gafas se ponga uno a la hora de verla para priorizar su lado bueno o dejar que el malo lo estropee todo. A mi parecer, está presente tanto lo bueno como lo malo, sin que aplaste una cosa a la otra. No deja de ser una obra interesante que nos acerca, con pinzas, a lo que fue ese genio llamado Miles Davis y por eso, indiferente, al menos, no dejará a nadie.

3_estrellas

 

Ficha técnica:

Título original: Miles Ahead Director: Don Cheadle Guión: Steven Baigelman, Don Cheadle Música: Herbie Hancock Fotografía: Roberto Schaefer Reparto: Don Cheadle, Ewan McGregor, Michael Stuhlbarg, Emayatzy Corinealdi, Lakeith Lee Stanfield, Morgan Wolk, Austin Lyon Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno:  30/07/2016