Meryl Streep

A estas alturas de la vida no nos queda otra que asumir que Meryl Streep es perfecta. Tras casi 45 años en activo la veterana actriz ha demostrado que puede hacer (bien) todo aquello que se proponga. Y es que desde que apareció por primera vez en El cazador (1978), su primera gran actuación, hasta hoy la actriz no ha parado de dejarnos boquiabiertos, ganándose así el reconocimiento de todo mundo. El problema es que esta perfección se ha vuelto en su contra en los últimos años. Desde hace un tiempo sus proyectos son esperados con más desidia que entusiasmo por parte del espectador. ¿Por qué? Principalmente porque la gente se aburre de que Streep tenga 19 nominaciones a los Oscars y esté presente en todas las ceremonias, incluso cuando no se lo merece. También puede ser porque nos dé rabia que existan seres humanos tan perfectos como ella mientras nosotros tenemos que conformarnos con nuestra vida y cualidades imperfectas, pero eso es otro asunto. No obstante, el reconocimiento en forma de premios y/o nominaciones y la calidad de Streep como actriz son dos cosas diferentes que se han asociado de manera natural e incomprensible desde hace tiempo. A Hollywood le encanta Meryl, sí. Pero, ¿y qué? ¿Acaso no es una gran actriz? ¿Si lo hace todo bien, mejor para nosotros, no? Los premios al fin y al cabo deberían ser lo de menos. No seré yo quien los utilice para menospreciar las aptitudes de una fantástica actriz. Entiendo que puede cansar su incesante presencia en los premios, su fingida sorpresa cuando gana, ¡pero son premios! Y permitir que estos te condicionen a la hora de ver una película de una gran actriz es una locura.

Ricki se ha visto afectada por esa maldición. Vimos que Streep se pondría en la piel de una rockera y pensamos que probablemente lo clavaría (y volvería a estar nominada), y eso hizo que a mucha gente el proyecto le diera pereza incluso antes de que se publicaran los primeros avances. Yo preferí no dejarme llevar por esa indiferencia y opté por no esperar nada del nuevo trabajo de Jonathan Demme. Sabía que estando Streep disfrutaría, como  mínimo, de una gran actuación, pero elegí la cautela  como mecanismo de defensa. Creo que esa postura me ayudó a disfrutar más de este trabajo, porque sí, no es gran cosa y le debe todo a Streep, pero es una feel-good movie que funciona a la perfección.

1288050 - RICKI AND THE FLASH

Que Jonathan Demme sea el encargado de dirigir este nuevo trabajo de Streep no parece casual. Es cierto que a Demme se le conoce principalmente por los éxitos de El silencio de los corderos (1991) y Philadelphia (1993), sus dos obras claves, pero lo que poca gente sabe es que el director tiene un bagaje envidiable en el ámbito del documental (musical). Este recorrido por la no-ficción musical comenzó en 1984 con Stop Making Sense, un aclamadísimo documental sobre los Talking Heads que se grabó en tres noches y con siete cámaras, y siguió en 2006 con Neil Young: Heart of Gold, un proyecto intimista centrado en el lengendario cantautor, en 2011 con Neil Young Journeys, y en 2012 con Enzo Avitabile Music Life, un filme sobre la figura de Avitabile y la ciudad de Nápoles. Por todo ello parece obvio que sea él el que se ponga a los mandos de Ricki, una cinta sobre una guitarrista en horas bajas con problemas familiares. Esta película no supone el regreso de Demme al gran cine de ficción, pero no lo hace porque el guión hace aguas durante casi todo el largometraje. Él cumple en las partes en las que se espera que lo haga, es decir, en las musicales, donde toda la experiencia acumulada por Demme a lo largo de los años estalla y da pie a escenas muy bien planteadas, montadas e interpretadas.

Ricki cuenta la historia de una guitarrista que lo abandonó todo para alcanzar su sueño de convertirse en una estrella de rock. Su ex marido Pete le pide que viaje hasta Chicago para visitar a Julie, la hija de ambos, ya que se está divorciando y necesita apoyo.

Tras esta comedia musical sobre la desestructuración familiar y la liberación femenina no se esconde el mejor trabajo de Diablo Cody, quien parece que jamás volverá a firmar otro éxito similar al de Juno (2007). Y es que el mayor defecto de Ricki lo encontramos precisamente en su guión. Todo está dibujado y desarrollado con una simpleza insultante: personajes, conflictos, inquietudes… No se profundiza en absolutamente nada, ni siquiera en los aspectos más interesantes del relato (el ensalzamiento de la independencia femenina). Las buenas intenciones de Cody se atisban desde el principio, pero eso no es suficiente para disfrutar de una historia que, sin lugar a dudas, podría haberse llevado mucho mejor (y también peor). El alegato feminista implícito en la premisa y desarrollado con cierto tino en la cinta es lo más interesante que podemos extraer de esta comedia materno-filial en la que, afortunadamente, existen cosas mucho mejores que su guión.

Meryl Streep

Entre esas cosas destaca (¡cómo no!) la impecable actuación de Meryl Streep. Sabíamos que no se le daba nada mal cantar (ya lo había demostrado, con mayor o menor acierto, en ¡Mamma mia! La película, 2008 e Into the Woods, 2004) pero en Ricki la actriz llega a otro nivel. Con más posibilidades para lucirse Streep interpreta de maravilla temas de Lady Gaga (Bad Romance), Bruce Springsteen (My Love Will Not Let You Down) o U2 (I Still Haven’t Found What I’m Looking For). Aunque sus actuaciones no tendrían tanta fuerza de no ser por la buena mano de Demme a la hora de mostrarlas. La producción es buena, sí, pero los números le deben todo al cuidado que presta el director a cada plano. Por otro lado cabe resaltar la actuación de Mamie Gummer, quien aguanta el pulso a una Streep siempre en estado de gracia.

Se trata de un proyecto muy convencional, que no arriesga en nada, pero que será capaz de complacer a aquellos que no esperen más que una gran actuación de Streep y buenos numerosos musicales. A sus pies señora Streep, ya la veremos recogiendo su Globo de Oro.

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Ficha técnica:

Título original: Atrapa la bandera Director: Jonathan Demme Guion: Diablo Cody Música: Declan Quinn Reparto: Meryl Streep, Kevin Kline, Mamie Gummer, Sebastian Stan, Ben Platt, Charlotte Rae, Rick Springfield, Doris McCarthy, Josh Tobin, Hailey Gates, Marlon Perrier, Christian Frazier Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno: 28/08/2015