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Tras Airbag seguro que todos esperábamos algo más de Juanma Bajo Ulloa, pero con Rey gitano solo ha conseguido llevar a la gran pantalla una película mala que, extrañamente, entretiene. Se engloba dentro del género de la comedia, pero porque en algún género había que etiquetarla, porque si no eres de risa fácil te va a costar hasta sonreír.

La trama no es nada nuevo: “dos investigadores venidos a menos” (que en realidad es un eufemismo de “dos vagos al borde del colapso”) se encuentran con el caso de sus vidas en el que se tendrán que enfrentar a “la mafia” (se podría decir que esto también es un eufemismo de “la clase política”). Uno de los ejemplos de lo manidas que están este tipo de historias es Investigación policial, que se estrenó el pasado 10 de este mismo mes con, por cierto, bastante mejor resultado final. Sumado a esta historia tópica se abre un amplísimo abanico de personajes casposos, estereotipos y clichés que conforman un contexto en el que se ve una sociedad española satirizada hasta lo absurdo.

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El problema es que la trama es tan previsible que la única manera de no resolver la película tras los primeros 5 minutos es hacer a los personajes tontos. Por un lado es lógico que en una “comedia” absurda los personajes sean también absurdos, como por ejemplo el Mr. Bean de Rowan Atkinson. Sin embargo, el genio británico sabe llegar a los límites en los que el personaje aún es capaz de transmitir una empatía que hace que el espectador se identifique con él y conseguir con ello que participe de las bromas del simpático cómico. “Parecidos a este ejemplo” (sí, otro eufemismo, en este caso de “a años luz, pero dentro de los límites de la decencia”) son los dos protagonistas, José Mari (Karra Elejalde) y Primitivo (Manuel Manquiña). Ambos son capaces de transmitir un hálito de personalidad construida, sobre todo mediante la complementación que se hacen mutuamente mientras chocan entre sí con sus creencias totalmente opuestas. Y ahí se puede parar de contar. Una vez salimos de estos dos personajes nos encontramos con burdas caricaturas de “pseudopersonas”. El ejemplo más sangrante corre a cargo de uno de los secundarios, que la mitad de las veces que aparece en pantalla se está masturbando ¡Porque sí, porque le apetece! Esta exageración grosera hace que lo único que se sienta es lástima y asco; y la gente que produce pena no es gente de la que te puedas reír, y la gente que da asco no es gente con la que quieras empatizar. Con lo cual la construcción de las personalidades basadas en estereotipos pasa de ser el punto fuerte sobre el que gira la película a ser un ostensible descalabro.

Un punto y aparte merece la interpretación de Arturo Valls (en su papel de Gaje), que es de lo peor que he visto en toda mi vida. Parece raro que una persona tan divertida y con gracia como aparenta ser Valls pueda fracasar tan estrepitosamente en un papel que acarrea tanta parafernalia, que es lo que parece ser su campo de trabajo en la actualidad. En su rol de presentador del concurso Ahora Caigo su especialidad es hacer el ridículo disfrazándose de cualquier cosa que se le ponga a tiro. Sin embargo en este caso es un ridículo gracioso, como el que evoca Mr. Bean, muy distinto del que hace gala en Rey Gitano. Por el contrario, en su favor hay que decir que poco se puede hacer con el personaje que le toca interpretar.

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Poco más se puede decir de esta película. Está hecha para provocar la risa mediante el humor absurdo, y la verdad es que lo absurdo sería que provocara risas en alguien. Y aún con todo, con lo profundamente mala que es, lo raro es que entretenga.

1.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Rey Gitano Director: Juanma Bajo Ulloa Guión: Juanma Bajo Ulloa Música: Kike Suárez-Alba Fotografía: José Luis Bernal Reparto: Manuel Manquiña, Karra Elejalde, Arturo Valls, María León, Rosa María Sarda, Charo López, Albert Pla, Pilar Bardem Distribuidora: eOne Spain Fecha de estreno: 17/07/2015