Con la saga Los juegos del hambre empezaba la moda de las saga utópicas. La primera fue La serie Divergente, que debido a su gran parecida a Los juegos del hambre ha sido menospreciada, y después El corredor del laberinto, que a pesar de tener ciertas similitudes se supo diferenciarse con las otras dos llegando a gustar a crítica y público. Ahora llega la secuela de El corredor del laberinto con el subtítulo de Las pruebas dirigida de nuevo por Wes Ball y protagonizada por Dylan O’Brian