3Z4B2023-700x483

En El capital humano, gran triunfadora en la edición de 2013 de los Premios David de Donatello que llega a ahora a las carteleras españolas, nos encontramos con una película con pretensiones, estructurada de forma fragmentaria, calculada y nucleada en torno al atropello de un ciclista y que, a través de tres personajes, pretende hacer un recorrido por el estado de cosas en tres clases sociales muy distintas en cuanto a condiciones materiales pero muy parecidas en mentalidad. En primer lugar, Dino, un agente inmobiliario que, a través de una muy dudosa inversión especulativa surgida a raíz del noviazgo de su hija con el vástago de un financiero. pretende ingresar en el club de los millonarios por la vía rápida; en segundo lugar, Carla, la mujer del citado financiero y ex actriz, ahora retirada en una jaula de oro y que recupera de forma momentánea el entusiasmo gracias al proyecto de restaurar un antiguo teatro; y en tercer lugar, Serena, la hija del primero, la más joven y limpia de los tres pero con peligrosos indicios de hacia dónde le llevará la corrupción moral que la rodea, a la que tampoco es del todo ajena.

Con estos mimbres Paolo Virzi intenta alcanzar una cierta trascendencia ofreciendo un retrato nada complaciente ni acomodaticio, y muy alejado del maniqueísmo al uso, acudiendo a una estructura que recuerda vagamente a la de Atraco perfecto de Stanley Kubrick. Viéndola, no podemos menos que recordar cierta frase que pronunció Jaime Rosales en una entrevista sobre la evolución, a veces imperceptible (por lenta) de las sociedades: cada vez se encuentra a menos gente capaz de hacer cosas por algún motivo que no sea el dinero. La pregunta que debemos hacernos es si, más allá de los logros literarios del relato (basado en una novela del estadounidense Stephen Amidon) y de sus esfuerzos, no siempre logrados, de matización, consigue dicha trascendencia, y aunque apreciemos algunos aciertos, especialmente en el episodio dedicado a Serena, en el que llegamos a la conclusión de que al retratar a la juventud es Virzi capaz de dar lo mejor de sí mismo, o en su inspirado retrato del consejo de administración de un teatro todavía sin funcionar, con una creíble y casi hilarante lucha de egos, no podemos llegar a otra conclusión de la de que nos encontramos ante un film insuficiente.

3Z4B2370-700x483

Insuficiente, sobre todo, porque el brochazo grueso prima en la construcción de algunos personajes. Sobre el primero de ellos, Dino, prende demasiadas veces la sombra de lo grotesco y no cabe duda de que una caracterización menos ridícula habría dado más fuerza a sus delirios de grandeza, que quedarían mejor retratados si no fuesen unidos a la absoluta falta de saber estar ni al desprecio de todos los que le rodean, con la incomprensible excepción de su enamorada mujer, una competente psiquiatra. Del mismo modo, existe un cierto aroma a falsedad en los breves escarceos del personaje de Carla con el mundo teatral, falsedad que impregna todo su recorrido durante la película pero que de cualquier modo alcanza en determinados momentos (como su breve escarceo sexual) un incómodo tufo a impostación. Tampoco nos convence la resolución de ciertos cabos sueltos de la trama, como la amenaza de ruina de la compañía financiera sobre la que gira la vida de todos los personajes, ni la explícita verbalización que se hace de sus verdaderos objetivos, demasiado cristalina como para tener que recibir el espectador ninguna aclaración al respecto. La excesiva claridad final en su moraleja de que solo es feliz quien nada tiene no hace ningún bien a un film que se pretendía sutil. 

Aun estando la crisis económica presente como una nube negra en esta obra, no podemos decir que se trate de una “película sobre la crisis” (a pesar de lo que pueda parecer por el título), y quizá no sea posible ya creer en un subgénero semejante: la crisis ya es algo más que un mero paréntesis y ha llegado para quedarse, de forma que su presencia en este largometraje de Paolo Virzi va más allá de un simple acontecimiento y lo que vemos son sus consecuencias, temibles pero permanentes.

2.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Il capitale umano Director: Paolo Virzì Guión: Paolo Virzì, Francesco Bruni, Francesco Piccolo Música: Carlo Virzì Fotografía: Jérôme Alméras, Simon Beaufils Reparto: Valeria Bruni Tedeschi, Fabrizio Bentivoglio, Valeria Golino, Fabrizio Gifuni, Luigi Lo Cascio, Giovanni Anzaldo, Matilde Gioli, Guglielmo Pinelli Distribuidora: Surtsey Films Fecha de estreno: 10/04/2015