TimeLapse-2

Terminó la II edición del Festival La Mano de cine de terror y fantástico, al que despedimos con visos a cruzarnos de nuevo dentro de un año. Ha sido una experiencia gratificante que nos ha permitido profundizar en títulos desconocidos en los que el exotismo  cubría las eventuales deficiencias de calidad. Por el camino, se han exhibido Braindead y E.T. El extraterrestre, dos obras paradigmáticas del éxito comercial que pueden cosechar los dos géneros que predominan en el Festival.

El jueves disfrutamos de la mejor sesión doble que hemos tenido en este festival, en la que se exhibieron los filmes Time lapse y Shock value y los cortometrajes From the future with love y Chigger Ale.

Time Lapse es el filme más entretenido de todos los que se han proyectado en el evento, y posiblemente también el más virtuoso. ¿Qué harías si supieras lo que va a pasar al día siguiente? ¿Y si tu yo del futuro fuera capaz de alertar a tu yo del presente de lo que va a pasar para sacar ventaja del fallo? Tres amigos descubren una máquina que fotografía lo que sucederá en su piso a las 8pm (20:00) del día siguiente, y deciden sacarlo ventaja económica apostando a las carreras de galgos. Pero claro, desde los casinos de Las Vegas hasta cualquier casa de apuestas perdida en los Balcanes todo el mundo sabe que si ganas siempre estás haciendo trampas, aunque no sepan cómo. De este modo, las cosas se les complicarán a los protagonistas cuando perturben a la gente indebida, y la máquina empezará a vaticinar un futuro inmediato peligroso…

Las preguntas metafísicas aparecen cuando las primeras imágenes desconciertan a los jóvenes, incapaces de asimilar la existencia de una máquina que predice el futuro. ¿Y por qué acceden a hacer lo que les ‘ordena’ esa máquina, que pudiera ser tan peligrosa? La respuesta es tan simple como efectiva: si la máquina predice el futuro, es posible que si ellos alteran el futuro premeditadamente dejen de existir al haberse desviado de su futuro establecido. El gran escollo lo salvan de inicio, aunque luego los protagonistas descubran que no es así, pues son capaces de alterar el futuro en beneficio propio, algo cogido siempre con alfileres. De un modo u otro, la cinta es muy entretenida, y en cierto modo es también coherente, pero en los últimos quince minutos pierde la cabeza con una subtrama romántica por la que se había pasado de puntillas hasta entonces. Pese a todo, el broche final que pone punto y final al artificio es muy ingenioso.

PC0Pt53

Shock value se presentaba como una comedia de terror avalada por el paso y el buen sabor de boca que dejó en diferentes festivales previos, si bien La Mano es el primero que lo ha traído a Europa. Un director de cine de serie B se propone chantajear a un asesino en serie con revelar su identidad a la policía si no accede a protagonizar su próxima película, en la que interpretará a un asesino serie, precisamente. Más allá de la buena interpretación de Anthony Bravo (también guionista del filme) en el papel del asesino, no hay mucho que rescatar, al menos en la opinión de un servidor, al que no le hicieron ninguna gracia las innumerables chanzas con las que el público mayoritario no paraba de reír.

From the future with love (quién sabe si el título se acuerda con sorna de la horrorosa Desde París con amor, que protagonizaron John Travolta y Rhys Meyers) plantea una sociedad futura en la que las fuerzas policiales están privatizadas. Los distintos cuerpos policiales rivalizan entre sí al tiempo que venden sus servicios a los demás ciudadanos. El corto apenas profundiza en ningún aspecto; no cierra ningún frente porque ninguno abre, aunque deja clara la necesidad de que el Estado mantenga la publicidad de algunos sectores, como es en este caso la seguridad ciudadana.

Chigger Ale es un corto etíope producido por Miguel Llansón, quien una hora antes presentó la conferencia Crumbs – Cómo rodar una peli post-apocalíptica en Etiopía, en relación al filme de esta clase en el que ha invertido 25.000 euros (para un presupuesto total que asciende a 100.000 euros) y que aún se halla en fase de post-producción. Chigger Ale nos pone en órbita a un elemento que se disfraza como Hitler (pese a ser de raza negra) y que mantiene una fantasía con Beyoncé. Mucho más tampoco se puede contar, porque se esfumaría el interés que el espectador pueda tener en la obra, que reside en las múltiples risas a que para más da uno dará pie.

El viernes se celebró la gala de clausura, con la correspondiente entrega de premios, que vino precedida de la exhibición de  E.T. El extraterrestre y de un concierto orientado al público infantil. Tras finalizar el programa, se exhibió The figuriniAraromire, un reconocimiento al cine nigeriano, que ya había tenido acogida en la jornada matinal del sábado 25. Conviene apuntar que Nollywood es la segunda industria que más películas produce del mundo, sólo por detrás de la india Bollywood. Sin embargo, el cine nigeriano carece de una distribución internacional que esté a la altura del volumen de su industria; de hecho, la presentación que realizó ayer de la película uno de los organizadores del festival era “pocos pueden presumir de haber visto una película nigeriana”, y por desgracia no le falta razón, al menos si limitamos el radio de acción a nuestras fronteras. Esta deficiencia se puede extender a casi todo el continente africano, donde sólo Sudáfrica, claramente influenciado por su pasado inglés, puede presumir de haber participado en la producción de títulos con repercusión internacional, véase Tsotsi (ganadora al Premio Óscar a Mejor Película de Habla No Inglesa) o Distrito 9 (nominada al Premio Óscar a Mejor Película).

araromire frame

The figurine – Araromire nos sitúa en la vida de cuatro personas cuyas vidas cuando una de ellas roba una estatuilla que representaba a una diosa de un templo sagrado. Siete años después, las cosas no les han ido nada mal a los protagonistas, pero entonces a una de ellas le revelan una leyenda sobre esa estatuilla, según la cual ésta concede siete años de bonanza y lastra los siete subsiguientes de perdición. En un principio la mujer no le da importancia, pero comenzará a temer la ira divina cuando ella pierda el bebé que esperaba, a su amigo lo despidan del trabajo, la empresa de su marido se desploma en bolsa…

El desarrollo de la trama es realmente lento, y dificulta que el espectador mantenga la debida atención en la trama. El desarrollo es tan predecible que el espectador no puede empatizar con los personajes ante el cúmulo de desgracias que tienen lugar. Y también me cuesta creer que los protagonistas achaquen todas sus desgracias al poder divino. Si el niño es tonto y se tira por el balcón porque llega al suelo más rápido que bajando por las escaleras…

Ese desenlace que revela una conspiración es inesperado, pero ello no quita que el interés para entonces puede haber decaído en exceso. Por otra parte, la capacidad de persuasión de la maquinación se había apoyado en la infinidad de desgracias que le suceden a los amigos, que como el responsable acaba reconociendo se deben a una serie de coincidencias. Yo nunca había conocido una venganza que se sirviera premeditadamente de coincidencias.

La Mano se va habiendo dado lo que prometía, pues sus organizadores ya avisaron en los primeros días que en su elección prevalecían más elementos como el exotismo y el querer ofrecer algo diferente que la calidad o el eventual éxito comercial, factores más difíciles de alcanzar para un festival tan humilde. Pero independientemente del resultado, sólo se les pueden dedicar buenas palabras a unos organizadores que han levantado este tinglado con cuatro duros y sin ánimo de lucro; organizadores que, dicho sea de paso, han dispensado un excelente trato a La Cabecita y a un servidor. Desde aquí, un fuerte abrazo para ellos, y les deseamos mucha suerte.