LET'S BE COPS

Iron Man no es un superhéroe, no como tal, aunque bueno, como él mismo se define no deja de ser un genio, un millonario, un playboy y un filántropo, y a nadie le importaría cambiarse con él, con o sin armadura. Pero lo que convierte a Iron Man en el superhéroe que es, es su armadura. Partiendo de esta premisa, sin lugar a dudas podemos considerar a Vamos de polis como una película de superhéroe, y es que los protagonista de esta disparatada comedia, encontrarán en unos trajes de policía que se pondrán para una fiesta de disfraces todo el poder que siempre han buscado, la potestad de poder hacer lo que les dé la gana. Por supuesto, esto aunque les permita un montón de juerga, también les acarreará un montón de problemas, sobre todo, cuando se pongan en el punto de mira de un peligroso mafioso que tiene en jaque a todos los pequeños empresarios de la zona y ellos le arrebaten la oportunidad de cerrar un trato con uno de ellos.

Lo fundamental para una comedia, sea cual sea es que sea divertida, y Vamos de polis lo es. Lo es además desde su arranque, cuando los créditos iniciales aparecen al ritmo de I Want It That Way de los Backstreet Boys, un comienzo que desde luego deja descolocado al espectador y le anuncia que lo vamos a presenciar es una comedia puramente alocada. Y funciona a la perfección, especialmente durante su primera mitad, cuando los dos protagonistas van descubriendo todo el poder que este traje tiene, para manejar el mundo a su medida. Con recursos cómicos que van de lo obsceno al despropósito, no cabe duda de que estamos ante una película que sabe usar el recurso visual como mayor reclamo, juntando a la perfección todas su cartas, como en esa disparatada escena en la que los protagonistas deben de parar un atraco en una tienda de deportes y un gordo en pelotas se abalanza sobre uno de los supuestos policías al ritmo de Wrecking Ball de Miley Cyrus.

LET'S BE COPS

Y es cierto que cuando la película ahonda en su trama principal, necesaria, sin embargo, para conseguir dar consistencia a la película y que no quede como poco más que un compendio de gags. Pero, y esto es lo que diferencia a Vamos de polis de estupendas comedias recientes como Infiltrados en clase y su secuela, y la acerca más a otras como Ride Along, es que ésta es demasiado tonta, típica y su desarrollo de lo más anodino. Las gracietas, por divertidas que sigan siendo en muchos momentos, jamás consiguen llegar a ser sorprendentes, y es una lástima, porque el extraordinario y divertidísimo arranque de la película, podría haber dado pie a una comedia mucho más interesante.

Igualmente, hay que decirlo, películas como Vamos de polis son realmente necesarias, sus pretensiones son poco más que conseguir que el espectador pase un rato divertido y disparatado y sin lugar a duda los consigues. También ayuda a que esto funcione el trabajo de sus dos protagonistas, Jake Johnson y Damon Wayans Jr. a los que sin lugar a dudas les ayuda su más que pulida relación en la comedia New Girl, y consigue que ambos desprendan una química brutal, que acaba siendo el ingrediente más importante de esta comedia que da exactamente lo que ofrece, muchísimas risas con su estrafalario, divertido y soez estilo en una parodia de las buddy-movies en los tiempos de las películas de superhéroes.

 3_estrellas

Ficha técnica:

Título Original: Let’s Be Cops Director: Luke Greenfield Guión: Luke Greenfield, Nicholas Thomas Música: Christophe Beck, Jake Monaco Fotografía: Niels Thastum Reparto: Jake Johnson, Damon Wayans Jr., Andy Garcia, Nina Dobrev, Angela Kerecz, Olia Voronkova, Anna Colwell, James D’Arcy Distribuidora: Fox Fecha de estreno: 24/10/2014