Kill Bill

Tal día como hoy llegaba a los cines la primera parte de un mastodóntico proyecto de Quentin Tarantino que tuvo que dividir en dos partes. Aquella idea que surgió en el rodaje de Pulp Fiction junto a Uma Thurman acabo teniendo vida, y convirtiéndose en una de las más grandes películas de la primera década de este siglo. Once años después de su estreno, aprovechamos para contaros diez cosas que quizá no sabíais sobre ella.

Título original: Kill Bill: Vol. 1
Director: Quentin Tarantino
Fecha de estreno: 10 de octubre de 2000
Premios:

– 1 nominación al Globo de Oro (Mejor actriz: Uma Thurman).

– 5 nominaces al BAFTA (Mejor actriz: Uma Thurman, Mejor banda sonora, Mejor montaje, Mejor sonido, Mejores efectos especiales).

– Premio de la audiencia del Festival de Sitges.

► Al final de la película O-Ren dice en japonés “Espero que hayas guardado energía. Si no, no vas a aguantar ni cinco minutos”. Tras eso, la música que acompaña a la pelea, que para justo en el golpe mortal final, dura exactamente 4 minutos y 59 segundos.

► Fue la primera película de Tarantino en la que la palabra Fuck no se usaba más de 100. Sólo se dice 17 veces.

Shin’ichi Chiba hace katanas en la vida real. En la película, su personaje Hattori Hanzo es un reconocido fabricante de katanas que ha tomado un juramento de sangre de que nunca volverá a crear un instrumento mortal.

Samuel L. Jackson hace un pequeño cameo en la escena de la iglesia. Aparece como el organista muerto.

► En los billetes de avión de La novia se ve el nombre de Beatrix Kiddo, aunque nunca se escucha en la película. También al principio de la película Bill la llamada Kiddo, es un juego que Tarantino hizo para que asumieran que esto era simplemente un apelativo cariñoso.

► Unos 60.000 dólares del presupuesto se utilizaron para crear espadas.

► El guión de la película le llevó a Tarantino 6 años por completarlo. Antes de dividirlo en dos partes tenía unas 220 páginas de largo.

► Las gafas de sol que La novia coge en el hospital son exactamente las mismas que Christian Slater usó en Amor a quemarropa, que también fue escrita por Quentin Tarantino.

Quentin Tarantino prohibió el uso de efectos digitales para las escenas de acción, quería que la sangre se produjese como en las películas wuxia, con condones inflados de sangre falsa para que salpicase con el impacto.

► La escena de la pantalla dividida cuando Elle está a punto de entrar en la habitación de La novia para matarla era un homenaje a Brian De Palma.