STEP UP ALL IN

Cuando en 2006 se estrenó la primera entrega de la saga Step Up se convirtió en un completo éxito inesperado. Con un presupuesto de apenas 12 millones de dólares, la película recaudó más de 100 en todo el mundo. Era el momento de esplendor del baile en todo el mundo, en las televisiones americanas arrasaba Dancing with the stars y en las españolas hacía lo propio el programa Fama. La gente estaba con ganas de ver números de baile y esta película simplona y llena de clichés se lo proporcionaba. Pese a ser la mejor película de todas las que vinieron después, realmente era poca cosa y sirvió para poco más que para lanzar a Channing Tatum a la fama, y también para que éste conociera a su futura mujer Jenna Dewan.

Pero aquello era un negocio redondo, tramas simplonas y coreografías espectaculares, que además, a partir de la tercera entrega eran en 3D para mayor disfrute del espectador. Pero seamos justo, las modas son efímeras, cuando se estrenó Step Up los bailes y los flash-mobs estaban en su mayor apogeo, ocho años después ya no importan a nadie. Y parece que los productores también se han dado cuenta de esto, porque Step Up: All In tiene mucho de despedida. Se han reunido a los protagonistas de las anteriores de la saga, a excepción de los de la primera, claro, y se les ha juntado en un mismo grupo de baile de la forma más simple para competir juntos en Las Vegas.

weone_foto_galeria_4059full-vN64PYGqfXjm2XY0

Exactamente ésa es la trama de Step Up: All In, si ustedes se preguntan dónde está el guión me limitaré a decirles que simplemente no existe. No esperen ni un mensaje metido a calzador y ejecutado de manera paupérrima, no esperen ni siquiera una historia de amor (aunque la haya) desarrollada, ni siquiera traten de esperar a unos personajes que no salgan de lo unidimensional, y que ni siquiera traten de ser un poco más que eso. No lo busquen, porque no lo hay. Podríamos decir que Step Up: All In es algo así como una película de cine X donde su guión son poco más que un buen puñado de palabras juntas tratando de adquirir algún sentido, para dar vida a un orgasmo en forma de baile. Casi podríamos decir de ella que es algo así como la versión X de Karate Kid en la que los polvos son bailes, teniendo en cuenta el componente sexual de estos, no es nada descabellado.

Pero esto no es necesariamente malo, obviamente estamos ante una película bastante mala, pero su carencia de guión al final acaba resultando más gratificante que los insulsos pretextos de algunas de las anteriores entregas. Todo está dispuesto al disfrute de las sensacionales coreografías, y lo consigue, porque dirige la atención del espectador a éstas. Y lo cierto es que éstas son sensacionales, en especial el largo número final, toda una explosión de arte contemporáneo que irradia una tremenda belleza. Pero eso tampoco es suficiente, por mucho que pueda seducir tan lograda puesta en escena, uno no olvida que la película es eso y ya está. Los aficionados a este arte urbano indudablemente lo disfrutarán, pero quien busque una película capaz de dar algo más, que apague. Porque también números como el de Gene Kelly al final de Un americano en París eran espectaculares, pero la película era capaz de darnos algo más.

1.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Step Up: All In Director: Trish Sie Guión: John Swetnam Música: Jeff Cardoni Fotografía: Brian Pearson Reparto: Ryan Guzman, Briana Evigan, Stephen “tWitch” Boss, Misha Gabriel, Izabella Miko, Alyson Stoner, Adam Sevani Distribuidora: eOne Spain Fecha de estreno: 22/08/2014